Segunda Guerra Mundial

Dominio público, Wikimedia Commons
EpisodioSegunda Guerra Mundial, 2GM o IIGM
Consecuencias • Caída del Tercer Reich • Fundación de la ONU • Auge de EE. UU. y la URSS como superpotencias • Comienzo de la descolonización • Inicio de la Guerra Fría • Arranque de la era atómica • Ocupación aliada de Japón y Alemania • Guerra de Corea • Creación del Estado de Israel • Turbulencias económicas (inflación estadounidense del 18,2% al cierre de 1946, aumento de la deuda para financiar el Plan Marshall, cambio al modelo aprobado en Bretton-Woods)
Inicio 1 de septiembre de 1939
Fin 2 de septiembre de 1945
Duración 6 años
Detonante Invasión de Polonia por la Alemania nazi
Resultado Victoria aliada (Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Soviética como los 3 grandes vencedores)
Territorios afectados Todos los continentes y océanos, en especial Europa, el norte de África, el Sudeste Asiático y el Pacífico.
Muertos Entre 50 y 100 millones
Bandos • Potencias Aliadas (Reino Unido, Unión Soviética, China, Estados Unidos, Francia) • Potencias del Eje (Alemania, Italia, Japón)
Principales batallas • Francia • Moscú • Stalingrado • Pearl Harbor • Mar del Coral • Guadalcanal • Midway • Tarawa • Montecassino • Batalla de Berlín
Principales personajes Adolf Hitler, Benito Mussolini, Winston Churchill, Iósif Stalin, Franklin Roosevelt, Hitohito

¿Por qué se inició?

La inestabilidad de la Primera Guerra Mundial (1914-18) sentó las bases en Europa para el siguiente conflicto a escala internacional: la Segunda Guerra Mundial, conocida también como 2ª Guerra Mundial, II Guerra Mundial, 2 Guerra Mundial, 2GM, Second World War, WWII, World War II, World War 2 o WW2. La historia se repetiría 2 décadas después y demostraría que aún no se había documentado toda la crueldad de la que el hombre es capaz.

En una Alemania inestable tanto a nivel económico como político, asistimos al ascenso al poder de Adolf Hitler y del partido nazi (NSDAP). Con inusitada rapidez, Hitler procede al rearme de la nación y firma tratados estratégicos con Italia y Japón para proyectar aún más lejos sus ambiciones de dominación global.

Los Aliados, por su parte, temerosos de una nueva guerra mundial devastadora, una 2 Guerra Mundial, tratan en vano de contener la situación mediante una política de apaciguamiento a todas luces ineficaz.

¿Dónde y cuándo empezó?

La Segunda Guerra Mundial comenzó el 1 de septiembre de 1939. La invasión de Polonia por parte del ejército nazi en este mes, condujo a Gran Bretaña y Francia a declararle la guerra al Tercer Reich, desencadenándose así la Segunda Guerra Mundial.

El incidente Gleiwitz marcó el inicio de las hostilidades. Fue una operación encubierta (de falsa bandera) contra la emisora de radio alemana Sender Gleiwitz, llevado a cabo por los nazis la noche del 31 de agosto de 1939, apenas un día antes del inicio oficial de la Segunda Guerra Mundial.

Este ataque, sumado a varias decenas de atentados parecidos, sirvió para que el Tercer Reich tuviera su casus belli, es decir, su justificación para iniciar la Segunda Guerra Mundial ocupando el territorio polaco.

¿Cuándo terminó?

La Segunda Guerra Mundial acabó el 2 de septiembre de 1945, tras la rendición de Japón. Terminaban así seis largos años (1939-1945) de guerra mundial que se cobró más vidas y destruyó más tierras y propiedades en todo el mundo que cualquier otra guerra antes conocida por la humanidad.

¿Cuáles fueron las principales batallas?

¿Qué países participaron?

Potencias aliadas

Las principales potencias aliadas eran Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos. Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, en 1939, los Aliados eran Francia, Polonia y el Reino Unido. Días más tarde, se unieron los dominios independientes de Gran Bretaña: Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Sudáfrica.

A medida que la guerra continuaba, otros países comenzaron a unirse a los Aliados. En general, las Potencias Aliadas incluían a los 26 signatarios originales de la Declaración de las Naciones Unidas, firmada el 1 de enero de 1942.

Los países que fueron reconocidos como Potencias Aliadas en la Segunda Guerra Mundial fueron los siguientes:

  • Australia
  • Brasil
  • Canadá
  • Nueva Zelanda
  • Sudáfrica
  • Unión Soviética
  • Reino Unido
  • Estados Unidos de América

Muchos países mostraron su apoyo incondicional a las potencias aliadas, enumerados a continuación:

  • Bolivia
  • Chile
  • Colombia
  • Costa Rica
  • Cuba
  • República Dominicana
  • Ecuador
  • Egipto
  • El Salvador
  • Guatemala
  • Haití
  • Honduras
  • Irak
  • Líbano
  • Liberia
  • México
  • Mongolia
  • Nicaragua
  • Panamá
  • Paraguay
  • Perú
  • Arabia Saudita
  • Turquía
  • Uruguay
  • Venezuela

Potencias del Eje

Los principales actores de las Potencias del Eje eran Japón, el Reino de Italia y Alemania. Las tres partes principales que componían las Potencias del Eje entraron en la Segunda Guerra Mundial bajo el Tratado Tripartito. Otros cuatro países firmaron finalmente el Tratado Tripartito en sus términos.

Bulgaria cofirmó el documento el 1 de marzo de 1941, y los tres países europeos de Hungría, Rumanía y Eslovaquia firmaron el año anterior. Hungría firmó el tratado el 20 de noviembre de 1940 y Rumanía lo hizo tres días después. Al día siguiente, Eslovaquia firmó el tratado el 24 de noviembre de 1940.

Los otros países que finalmente siguieron el ejemplo y caminaron tras los pasos de las tres primeras potencias del Eje fueron los siguientes:

  • Austria
  • Bulgaria
  • Etiopía
  • Hungría
  • República de China
  • Rumanía
  • Eslovaquia

Otros países

La Segunda Guerra Mundial tuvo muchos cambios en cuanto a quién apoyaba a quién, y los países pasaron de la neutralidad a un apoyo sólido a un bando sobre el otro. Esta es una lista de países que fueron campos de batalla durante la guerra o lugares que cambiaron su apoyo:

  • Argelia
  • Albania
  • Bélgica
  • Birmania
  • Checoslovaquia
  • Dinamarca
  • Estonia
  • Finlandia
  • Francia
  • Grecia
  • Islandia
  • India
  • Irán
  • Letonia
  • Lituania
  • Luxemburgo
  • Marruecos
  • Países Bajos
  • Nueva Guinea
  • Noruega
  • Filipinas
  • Polonia
  • Singapur
  • Siria
  • Tailandia
  • Túnez
  • Yugoslavia

¿Por qué entró Alemania en la guerra?

El camino de Alemania hacia la Segunda Guerra Mundial fue largo. Y las causas que originaron su entrada en la Segunda Guerra Mundial, complejas.

Por una parte, las severas limitaciones impuestas a Alemania mediante el Tratado de Versalles tras el fin de la Primera Guerra Mundial con la victoria aliada crearon el resentimiento necesario para facilitar el ascenso y la consolidación del nacionalsocialismo.

Por otra parte, la depresión financiera fruto de la depresión de 1929 se cebó especialmente con la Alemania anterior al nazismo. Quiebras por doquier y millones de obreros parados. Y, sumado a todo ello, una hiperinflación galopante.

En Alemania, algunos sectores que deseaban otra gran contienda se sirvieron de la pésima situación económica para convencer a amplias capas de la población de que sus padecimientos obedecían directamente a la perversidad de las naciones que les habían hecho moder el polvo en la Primera Guerra Mundial.

Todas las dificultades sufridas por el pueblo alemán se achacaron sobre todo a las liquidaciones de las reparaciones de guerra, si bien Alemania no estaba abonando realmente ninguna, ya que lo hacía con dinero adelantado por los propios Aliados.

Mediante una propaganda nacionalsocialista a gran escala, la miseria y el descontento resultantes de la depresión se convirtieron en odio hacia otros países. Se fomentó la creencia de que la vía de escape para Alemania sería la extensión de su territorio y el aumento de su riqueza a expensas de esos otros países, si fuera necesario, mediante la guerra.

Pero mucho antes de la depresión, y años antes de que Hitler llegara al poder, había dos grupos de alemanes que estaban decididos a no aceptar como definitiva la derrota de Alemania en la primera guerra mundial.

Se trataba, en primer lugar, de los oficiales, especialmente los de más alto rango, del antiguo ejército profesional, y en segundo lugar, de los jefes de algunas de las grandes organizaciones industriales y empresas, especialmente los fabricantes de municiones.

Estos trabajaban juntos, y su plataforma pangermánica incluso antes de la primera guerra mundial exigía la expansión del poder y el territorio de Alemania por la fuerza de las armas. La derrota de 1918 no les hizo renunciar a su programa: creían que la derrota era sólo un revés temporal.

Sin embargo, estos grupos no tuvieron un gran apoyo entre el pueblo alemán hasta que se formó el Partido Nacionalsocialista. Este partido fue fundado y dirigido por hombres con gran habilidad para la organización política y para despertar sentimientos de resentimiento entre las masas.

Los militares y algunos de los magnates industriales, que proporcionaban dinero para las campañas políticas del partido nazi, pensaron en utilizarlo como herramienta. El propio Hitler fue al principio un agente secreto a sueldo de una camarilla de oficiales del ejército, aunque al final se hizo mucho más poderoso que sus patrocinadores originales y mucho más despiadado.

El virus nacionalsocialista incluía la creencia de que los alemanes eran una raza superior, con el derecho y el deber de extender su poder e imponer sus ideas y su tipo de civilización a todos los demás pueblos “inferiores”.

Especialmente después de la Primera Guerra Mundial, esta creencia, predicada por cientos de escritores y oradores, se impuso enormemente en la mente alemana, con mayor facilidad porque aliviaba el sentimiento de inferioridad y la humillación que había provocado la derrota.

Todos los que la aceptaron estaban obligados a esperar otra guerra más grande —una guerra por la supremacía mundial— como algo necesario y deseable. “Hoy Alemania nos pertenece, mañana el mundo entero”, cantaban las Juventudes Hitlerianas en una de sus canciones.

El partido nazi consiguió el apoyo de grandes masas del pueblo alemán jugando con estas ideas y sentimientos y despertando el odio contra los judíos, los banqueros, los comunistas, los creyentes alemanes en la democracia y todos los países extranjeros democráticos, de modo que en 1933 era el mayor partido político de Alemania.

En ese año el pueblo alemán fue en parte persuadido y en parte aterrorizado para que diera a Adolf Hitler el poder absoluto. Muchos alemanes que sabían leer, o que habían escuchado los discursos de Hitler y otros oradores nazis, debieron darse cuenta de que con el tiempo utilizaría este poder para iniciar otra guerra. Y eso fue lo que terminó sucediendo.

¿Por qué entró la URRS en la guerra?

La entrada de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial es una historia compleja. Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial, la URRS era efectivamente un aliado de la Alemania nazi en una guerra interestatal europea relativamente convencional.

Aunque los alemanes libraron la mayor parte de los combates en Polonia, la Unión Soviética ocupó la parte oriental. Hasta el 22 de junio de 1941, cuando Alemania lanzó la Operación Barbarroja, la Unión Soviética proporcionó a la Alemania nazi grandes cantidades de materias primas estratégicas.

Además, la Unión Soviética dio a Alemania acceso al Lejano Oriente, y especialmente al caucho, que se traía a través de Siberia. Durante esta época también libró la “Guerra de Invierno” de 1939-1940 contra Finlandia y, en 1940, ocupó Estonia, Letonia, Lituania y la actual Moldavia.

Sin embargo, la Unión Soviética esperaba de Alemania más ayuda tecnológica de la que esta estaba dispuesta a dar. Adolf Hitler decidió conquistar el país, en parte, para apoderarse de sus recursos naturales. La segunda parte de la Segunda Guerra Mundial en Europa no involucró a la Unión Soviética y fue por el control del Mediterráneo.

La tercera parte de la guerra, posiblemente el mayor componente de la Segunda Guerra Mundial, sí que hizo que la URSS cambiara de bando en la guerra y entrase a formar parte del bando aliado: comenzó el 22 de junio de 1941, cuando los alemanes atacaron la Unión Soviética.

De la noche a la mañana, la Unión Soviética se convirtió en aliada de Gran Bretaña y en receptora de la ayuda Lend-Lease (Préstamo y Arriendo) de Estados Unidos. Esta parte de la Segunda Guerra Mundial, la “Guerra del Frente Oriental”, se conoce en la Unión Soviética y en Rusia como Velikaya Otechestvennaya Voyna, la “Gran Guerra Patriótica”.

Duró 1.418 días y murieron entre veintiséis y veintisiete millones de soviéticos, en su mayoría civiles.

Incluso después de que los aliados occidentales desembarcaran en Europa, la Unión Soviética seguía enfrentándose a la mayoría de las fuerzas alemanas. La entrada de la URSS en la Segunda Guerra Mundial tuvo, pues, un coste elevadísimo para la nación rusa.

¿Por qué entraron Gran Bretaña y Francia en la guerra?

Gran Bretaña y Francia se vieron obligadas a entrar en la Segunda Guerra Mundial contra la Alemania nazi debido a la invasión de Polonia, país con el que tenían una alianza militar vigente.

Tanto Churchill como Daladier, los líderes de Gran Bretaña y Francia, respectivamente, habían advertido a Hitler que cruzar la línea roja de invadir Polonia traería como consecuencia una declaración formal de guerra. Y eso fue precisamente lo que sucedió.

¿Por qué entró EE. UU. en la guerra?

El 8 de diciembre de 1941, EE. UU. declara oficialmente la guerra a Japón como respuesta al sorpresivo ataque nipón sobre Pearl Harbor acaecido el día anterior. Tres días después, el 11 de diciembre de 1941, EE. UU. declara oficialmente la guerra a la Alemania nazi.

Estas dos declaraciones de guerra provocaron que todos los países del Eje declararan conjuntamente la guerra a los Estados Unidos, de acuerdo con lo establecido por el Pacto Tripartito entre los países del Eje.

Estas declaraciones de guerra se llevaron a cabo no sólo por el ataque a Pearl Harbor que el Imperio de Japón infligió a los Estados Unidos, sino también por una serie de acciones llevadas a cabo por el gobierno americano (hasta entonces un país formalmente neutral), que desde 1937 había estado violando las leyes internacionales de neutralidad para apoyar a los estados que se posicionaban en contra de los países que ya formaban o formarían posteriormente el Eje.

Estas acciones fueron una respuesta a las expansiones imperialistas del Eje, que comenzaron en 1905 en el teatro del Pacífico, cuando Japón invadió y ocupó Corea, y en 1936 en el teatro europeo con la remilitarización por parte del ejército alemán de Renania.

¿Por qué entró Japón en la guerra?

Las hostilidades militares entre Japón y Estados Unidos habían estado sobre la mesa desde los años 20 y las fuerzas militares de cada nación planificaron posibles escenarios bélicos. La expansión de los territorios estadounidenses en el Pacífico había sido una amenaza para Japón desde la década de 1890, aunque la tensión real no comenzó hasta la invasión de Manchuria por parte de Japón en 1931.

El miedo de Japón a ser colonizado y las políticas expansionistas de su gobierno le llevaron a practicar su propio imperialismo en Asia y el Pacífico con el fin de unirse a las Grandes Potencias, que sólo estaban constituidas por naciones blancas.

El gobierno japonés vio la necesidad de ser una potencia colonial para ser moderno, por tanto, occidental. Además, una serie de leyes racistas avivaron el resentimiento en Japón. Estas leyes imponían la segregación y prohibían a los japoneses (y a menudo a los chinos) la ciudadanía, la propiedad de la tierra y la inmigración.

Durante la siguiente década, el imperio nipón se expandió lentamente hacia el territorio chino, desembocando esta acción en la segunda guerra sino-japonesa en 1937. Y en el año 1940, las fuerzas japonesas invadieron la Indochina francesa con el objetivo último de efectuar un embargo de cualquier importación a China, incluyendo por supuesto los suministros de guerra comprados a Estados Unidos.

Esta medida provocó que Estados Unidos embargara todas las exportaciones de petróleo, lo que llevó a la Armada Imperial Japonesa a estimar que le quedaban menos de dos años de petróleo y a apoyar los planes existentes para apoderarse de los recursos petrolíferos de las Indias Orientales Holandesas.

Hacía tiempo que se estaba planificando un ataque a la “Zona de Recursos del Sur” para añadirla a la Gran Esfera de Coprosperidad de Asia Oriental que Japón imaginaba en el Pacífico.

Las Filipinas, en ese momento un protectorado estadounidense, también eran un objetivo japonés. Los militares japoneses llegaron a la conclusión de que una invasión de Filipinas provocaría una respuesta militar estadounidense.

En lugar de tomar y fortificar las islas, y esperar el inevitable contraataque estadounidense, los líderes militares japoneses decidieron el ataque preventivo de Pearl Harbor, que supusieron anularía las fuerzas estadounidenses necesarias para la liberación y reconquista de las islas. Más tarde, ese mismo día, los japoneses lanzaron efectivamente su invasión de las Filipinas.

La planificación del ataque a Pearl Harbor había comenzado a principios de 1941, por el almirante Isoroku Yamamoto. El ataque fue aprobado en verano en una Conferencia Imperial y de nuevo en una segunda Conferencia en otoño. Simultáneamente, a lo largo del año, se entrenaron los pilotos y se prepararon los barcos para su ejecución.

En la segunda Conferencia Imperial se autorizó el ataque si no se alcanzaba un resultado diplomático satisfactorio para Japón. Tras la nota diplomática Hull (decepcionante para Japón) y la aprobación final del emperador Hirohito, la orden de ataque se emitió a principios de diciembre.

¿Quién ganó?

El bando Aliado fue el ganador de la Segunda Guerra Mundial (formado por Estados Unidos, Francia, Reino Unido, China, la Unión Soviética, el Raj británico, Australia, Nueva Zelanda y los países de Latinoamerica). Los perdedores fueron los países miembros del bando del Eje: Alemania nazi (Tercer Reich), Italia y el imperio de Japón.

Cabe destacar que el bando ganador fue testigo de la entrada y salida de varios países, que o bien pasaron de ser neutrales a beligerantes a favor de los Aliados, o bien al contrario, durante el transcurso de la guerra.

Ejemplo de lo primero es Italia, tras la derrota del ejército de Benito Mussolini. Ejemplo de lo segundo fue Francia, tras la invasión alemana del territorio y la creación del Gobierno de Vichy.

Países que no estuvieron presentes desde el principio en el bando ganador de los Aliados fueron, por ejemplo, Estados Unidos o la Unión Soviética.

En un principio, trataron de mantenerse al margen de la contienda mundial, pero finalmente no solo entraron en la Segunda Guerra Mundial para combatir al Eje, sino que terminaron desempeñando un papel clave en la victoria de los Aliados en la guerra.

¿Cuántos muertos hubo y cuántos de ellos fueron judíos?

Los historiadores calculan que entre las 45-60 millones de personas fallecieron víctimas de la violencia.

Y de esa cifra escandalosa, 6 millones de judíos fueron exterminados en los infames campos de concentración nazis como parte de la Solución Final planeada por Adolf Hitler y figuras próximas a él como Heinrich Himmler o Reinhard Heydrich (gitanos, homosexuales y personas de ideología opuesta aumentaron ese número hasta límites que desafían a la razón: las pruebas del Holocausto son innegables, campos de concentración nazis como Auschwitz fueron una cruda realidad).

Gráfico de muertos en la Segunda Guerra Mundial (por países)
World_War_II_Casualties2.svgOberiko en English Wikipedia obra derivada: UAwikiWorld War II Casualties2-esCC BY-SA 3.0

Cabe destacar que no debe adoptarse una visión maniquea ni reduccionista de este conflicto: los Aliados también tienen episodios bastante oscuros en la IIGM. Además, las mujeres (víctimas a menudo de violaciones, como sucedió en la batalla de Berlín), los niños y los ancianos de todos los bandos pagaron un coste que poco tuvo que “envidiar” al de los hombres que se dejaban la vida en el frente.

Tampoco debe olvidarse que la Segunda Guerra Mundial no solo quedó confinada a Europa, con batallas terribles como Montecassino o la batalla de las Ardenas: el teatro de operaciones del Pacífico demostró que la barbarie y la destrucción humanas poco entienden de fronteras geográficas (sucesos como la Masacre de Nankín, la batalla de Midway, la batalla del mar del Coral, la batalla de Guadalcanal, la batalla de Iwo Jima, la batalla de Okinawa o los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki o los crímenes de guerra japoneses dan testimonio de ello).

Tropas estadounidenses acercándose a la playa de Omaha, durante el desembarco de Normandía, uno de los momentos clave de la 2 Guerra Mundial, el 6 de junio de 1944.
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Soldados soviéticos en plena lucha en la decisiva Batalla de Stalingrado.
RIA Novosti archive, image #44732 / Zelma / CC-BY-SA 3.0, RIAN archive 44732 Soviet soldiers attack houseCC BY-SA 3.0
Formación de tanques alemanes adentrándose en territorio enemigo, adoptando la exitosa estrategia del Blitzkrieg o guerra relámpago, que haría que la balanza se decantase a favor del Tercer Reich en la primera fase de la Segunda Guerra Mundial.
Bundesarchiv, Bild 101I-185-0139-20 / Grimm, Arthur / CC-BY-SA 3.0, Bundesarchiv Bild 101I-185-0139-20, Polen, Russland, Panzer in BereitstellungCC BY-SA 3.0 DE
Mapamundi de la Segunda Guerra Mundial: en verde oscuro, los Aliados; en verde claro, los Aliados que se unieron tras el ataque japonés sobre Pearl Harbor; en azul, las naciones del Eje; en gris, los países neutrales (estos últimos fueron muy pocos).
Parsecboy [bajo licencia CC BY-SA 3.0], Wikimedia Commons.

La Segunda Guerra Mundial es, sin duda, el conflicto más conocido y tratado de toda la historia mundial. Algo comprensible, ya que nos encontramos ante la fascinación que suscitan los límites de la conducta humana, con su aterradora capacidad de destrucción sin límite cuando se dan las condiciones necesarias.

Además, fue el caldo de cultivo para grandes avances, como la informática, con pioneros como Alan Turing, héroe olvidado de la Segunda Guerra Mundial.

En este blog pretendemos esbozar la historia de la 2 Guerra Mundial, sin posicionamientos ideológicos y tratando de respetar la historia, con especial hincapié en la divulgación de datos poco conocidos (como las conexiones existentes entre España y la Segunda Guerra Mundial) y abordando también los aspectos culturales que han rodeado (y que aún rodean a día de hoy) a esta fascinante contienda que casi termina con nuestra civilización y que todavía es capaz de despertar en nosotros nuestros miedos más ocultos.

¿Qué hubiera pasado si España hubiera entrado en la guerra?

Si bien responder a esta pregunta entra dentro de la llamada “historia-ficción”, lo cierto es que es probable aventurar qué habría pasado si Francisco Franco hubiese dicho “sí” a entrar en la Segunda Guerra Mundial.

A continuación, recogemos lo que podría haber sucedido con gran probabilidad ateniéndonos a lo sucedido en otros países beligerantes de corte fascista que terminaron perdiendo la guerra.

La primera consecuencia de una entrada de España en la Segunda Guerra Mundial habría sido muy posiblemente el fin de la dictadura franquista y la instauración de un gobierno democrático, bajo una nueva república.

Y la segunda (y no menos importante consecuencia) habría sido el acceso al grifo del Plan Marshall destinado a la recuperación de las naciones devastadas por la guerra. El impulso económico habría sido muy potente.

¿Cuáles fueron las consecuencias?

Pero antes de finalizar este artículo, no podemos pasar por alto las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, que marcaron indudablemente la segunda mitad del s. XX.

La primera consecuencia de la 2GM fue la ocupación aliada de Austria y de Alemania. Austria se convirtió en un estado neutro sin aliarse con ningún bloque político. Pero Alemania fue dividida en zonas de ocupación occidentales y orientales controladas por la Unión Soviética y por los Aliados occidentales.

Otra consecuencia de la Segunda Guerra Mundial fue el programa de desnazificación aliado en Alemania, que condujo a la condena de criminales de guerra nazis y a la purga de antiguos nazis del nuevo poder, aunque esta política se alteró en última instancia para amnistiar y reintegrar a un importante número de antiguos nazis en la sociedad de Alemania occidental.

En el ámbito territorial, Alemania perdió un cuarto de todos sus territorios anteriores a la Segunda Guerra Mundial: los territorios orientales de Silesia, Neumark y la mayor parte de Pomerania fueron anexionados a Polonia; Prusia Oriental quedó dividida entre la Unión Soviética y Polonia, con la expulsión de 9 millones de alemanes de esas provincias, así como de 3 millones de alemanes de los Sudetes, en Checoslovaquia, hacia Alemania.

Esto se tradujo en que en los años 50, uno de cada cinco ciudadanos de Alemania Occidental era un refugiado del este. La Unión Soviética también se hizo con el control de las provincias polacas al este de la Línea Curzon (de las cuales 2 millones de polacos fueron expulsados) y se anexionó zonas del este de Rumanía, de parte del este de Finlandia y tres naciones bálticas (Estonia, Letonia y Lituania).

En un esfuerzo por mantener la paz tras la Segunda Guerra Mundial, los Aliados crearon la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que oficialmente nació el 24 de octubre de 1945 y aprobaron la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948, como una organización común para todos los Estados miembros.

La Segunda Guerra Mundial, no obstante, marcó el inicio de las tensiones entre los Aliados Occidentales y la URRS: Alemania quedó tras la IIGM dividida de facto en dos naciones independientes: la República Federal Alemana (Alemania Occidental) y la República Democrática Alemana (Alemania Oriental) se crearon dentro de las fronteras de las respectivas zonas de ocupación.

El resto de Europa también fue dividido en ámbitos de influencia occidentales y soviéticos. La mayoría de los países europeos orientales y centrales permanecerían bajo influencia soviética, lo que conduciría finalmente al establecimiento de regímenes comunistas en ellos, con el apoyo parcial o total de las autoridades soviéticas de ocupación.

Como resultado, Rumanía, Polonia, Hungría, Albania, Checoslovaquia y la República Democrática Alemana se convirtieron en estados satélites del régimen de StalinSolo la Yugoslavia comunista realizó una política independiente, lo que le causaría tensiones y problemas con el gobierno estalinista.

Pero los cambios en la geopolítica no se redujeron solo al continente europeo. Con el fin de la Segunda Guerra Mundial, se fueron sucediendo uno tras otro los movimientos de emancipación nacional en todo el mundo colonial, lo que condujo a la creación de Israel y a la descolonización de África y de Asia.

En última instancia, la división tras la 2GM del mundo quedó formalizada por la creación de dos alianzas militares internacionales: la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), bajo el auspicio de EE. UU., y el Pacto de Varsovia, capitaneado por la URRS.

El largo período de tensiones militares y políticas fruto de las tensiones tras la Segunda Guerra Mundial entre ambos grupos vendría acompañado de una carrera armamentística sin precedentes.

No podemos olvidarnos tampoco de Asia, lugar en el que también se decidió el desenlace de la Segunda Guerra Mundial. EE. UU. ocuparon Japón y administraron las antiguas islas niponas en el Pacífico occidental, mientras que los soviéticos se anexionaron la isla de Sajalín y las islas Kuriles.

Corea, bajo control japonés durante la Segunda Guerra Mundial, fue dividida y ocupada por EE. UU. en el sur y por la URSS en el norte, entre 1945 y 1948.

Finalmente surgieron dos repúblicas a ambos lados del paralelo 38 en 1948, cada una reclamando su legitimidad sobre toda la península coreana, lo que condujo a la primera gran guerra tras la Segunda Guerra Mundial: la de Corea.

En China, fuerzas comunistas y nacionalistas retomaron la guerra civil en junio de 1946. Las fuerzas comunistas resultaron victoriosas y establecieron la República Popular China en el territorio continental, mientras que las fuerzas nacionalistas se refugiaron en 1949 en la isla de Taiwán y fundaron la República de China.

En Oriente Medio las cosas tampoco andaban muy tranquilas tras el fin de la 2 Guerra Mundial: el rechazo árabe al plan de división de Palestina de la ONU y el nacimiento de Israel como estado soberano marcó el inicio del conflicto árabe-israelí que perdura todavía hasta nuestros días.

Mientras todo esto sucedía, las potencias coloniales europeas se afanaban en retener parte o la totalidad de sus imperios coloniales. Pese a sus esfuerzos, su pérdida de recursos durante la Segunda Guerra Mundial y de prestigio se tradujo finalmente en la descolonización del continente africano y asiático.

En el plano financiero, la economía mundial se resintió enormemente durante la Segunda Guerra Mundial, aunque las naciones participantes se vieron afectadas de maneras muy distintas.

Estados Unidos, por ejemplo, salió mucho más enriquecido que cualquier otro país: experimentó el baby boom demográfico y en 1950 su PIB (producto interior bruto) per cápita era el mayor del mundo y eso le llevó a dominar la economía mundial. EE. UU. y Gran Bretaña llevaron a cabo una política de desmantelamiento industrial en Alemania Occidental entre los años 1945 y 1948.

Todo esto, debido a las interrelaciones en el comercio europeo, se tradujo en un estancamiento en la economía tras la Segunda Guerra Mundial en el Viejo Continente.

Tras la IIGM, la recuperación comenzó con la reforma monetaria de mediados de 1948 en la República Federal Alemana y se vio acelerada por la liberalización de la política económica, que el Plan Marshall causó tanto a nivel directo como indirecto en los países del bloque capitalista. La recuperación experimentada por la República Federal Alemana después de 1948 recibió el nombre de milagro económico alemán.

Por su parte, las economías de Francia e Italia también mejoraban. En contrapartida, Gran Bretaña se encontraba en una situación de ruina financiera de la que le costaría recuperarse. La URSS, a pesar de las enormes pérdidas materiales y humanas sufridas en la Segunda Guerra Mundial, experimentó un rápido incremento en su producción de posguerra.

En Asia, tras la 2GM, Japón pasó por un crecimiento económico increíblemente veloz, convirtiéndose en una de las economías mundiales más pujantes en los años 80. China tardaría más en tomar impulso: hasta 1952 no lograría volver a su producción industrial anterior a la Segunda Guerra Mundial.

Winston Churchill saludando a los miles de británicos congregados para celebrar la victoria en Europa el 8 de mayo de 1945.
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https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/transcoded/6/6b/The_War_Ends_in_Europe.webm/The_War_Ends_in_Europe.webm.240p.webm
Noticiero sobre el fin de la Segunda Guerra Mundial en Europa.
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El mariscal Zhukov leyendo el acta de capitulación de la Alemania nazi.
Dominio público, Wikimedia Commons
Rendición de Japón en el USS Missouri, en ausencia de Hirohito.
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Cementerio americano de Colleville-sur-Mer (Normandía): 9.386 tumbas de estadounidenses fallecidos en la Segunda Guerra Mundial. Uno de tantísimos cementerios donde reposan miles y miles de soldados caídos en todos los bandos.
Myrabella / Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0Cimetiere americain Colleville-sur-MerCC BY-SA 3.0