En la cripta de la iglesia de los Santos Cirilo y Metodio, en el centro de Praga, se encuentra uno de los memoriales más emotivos de la SGM en Europa. Aquí, el 18 de junio de 1942, siete paracaidistas checoslovacos resistieron durante horas el asalto de 800 soldados de las SS tras haber ejecutado con éxito la Operación Anthropoid : el asesinato de Reinhard Heydrich, protector del Reich en Bohemia y Moravia y uno de los arquitectos principales del Holocausto. Los siete combatientes murieron en la cripta antes de dejarse capturar, pero su acción había logrado eliminar al oficial nazi de mayor rango asesinado durante toda la guerra.
La visita a este pequeño espacio subterráneo ofrece una experiencia íntima y poderosa que contrasta con la grandiosidad de otros memoriales de guerra.

La Operación Anthropoid
Para comprender el significado de la cripta es necesario conocer la operación que condujo a ella. En diciembre de 1941, el gobierno checoslovaco en el exilio, dirigido por Edvard Beneš desde Londres, lanzó la Operación Anthropoid: el plan para asesinar a Heydrich, conocido como "el Carnicero de Praga" por la brutalidad de su régimen de terror en el Protectorado.
Dos paracaidistas, Jozef Gabčík y Jan Kubiš, fueron lanzados sobre territorio checo en diciembre de 1941. Tras meses de preparación con apoyo de la resistencia local, emboscaron el coche descubierto de Heydrich en una curva cerrada de Praga-Libeň el 27 de mayo de 1942. La pistola de Gabčík se encasquilló, pero Kubiš lanzó una granada modificada que hirió mortalmente a Heydrich, quien falleció el 4 de junio por septicemia.
La represalia nazi fue devastadora: el pueblo de Lídice fue arrasado y su población masculina fusilada, mientras que Ležáky corrió la misma suerte. Miles de checos fueron detenidos y ejecutados en una ola de terror que duró semanas.
La cripta: el último refugio
Tras el atentado, Gabčík y Kubiš se refugiaron junto a otros cinco paracaidistas de misiones anteriores en la cripta de la iglesia de los Santos Cirilo y Metodio, protegidos por el obispo ortodoxo Gorazd y los sacerdotes del templo. Durante tres semanas permanecieron ocultos en el espacio subterráneo, alimentados por miembros de la resistencia.
Un traidor, Karel Čurda, delató su escondite a la Gestapo a cambio de un millón de coronas. El 18 de junio, las SS rodearon la iglesia. Los tres paracaidistas que se encontraban en la nave superior (Adolf Opálka, Kubiš y Josef Bublík) resistieron el asalto inicial pero cayeron tras un combate intenso. Los cuatro que estaban en la cripta (Gabčík, Jan Hrubý, Josef Valčík y Jaroslav Švarc) resistieron durante horas mientras las SS intentaban inundar el subterráneo usando mangueras de los bomberos. Cuando el agua empezó a subir y la munición se agotó, los cuatro se suicidaron antes que rendirse.
La visita a la cripta
La cripta se encuentra en el subsuelo de la iglesia, accesible por una escalera estrecha. El espacio es reducido: una sala abovedada de piedra donde resulta difícil imaginar que siete hombres sobrevivieron durante semanas. En las paredes se aprecian los impactos de bala y los daños causados por el asalto de las SS. El orificio por donde los bomberos introdujeron las mangueras para intentar inundar la cripta sigue visible.
La exposición en la cripta incluye paneles informativos con fotografías, mapas de la operación, retratos de los siete paracaidistas y un vídeo documental. Los objetos expuestos incluyen armas, equipamiento personal y documentos de la época. La presentación es sobria y respetuosa, dejando que el propio espacio hable.
En el exterior de la iglesia, una placa conmemorativa con los bustos de los siete paracaidistas marca la fachada. En la acera se pueden ver las marcas del memorial y las flores que los ciudadanos de Praga depositan regularmente, especialmente alrededor del 27 de mayo y el 18 de junio.
La curva de Heydrich
A unos 5 kilómetros de la iglesia, en el barrio de Praga-Libeň (actual intersección de las calles V Holešovičkách y Zenklova), se encuentra el lugar exacto donde se produjo el atentado. Una pequeña placa conmemorativa marca el punto de la curva donde el coche de Heydrich fue emboscado. El entorno ha cambiado considerablemente desde 1942, pero merece una visita para completar la geografía de la operación.
Otros lugares relacionados en Praga
El Museo Nacional de Praga incluye secciones sobre la ocupación nazi y la resistencia checoslovaca. El Monumento de Vítkov, visible desde muchos puntos de la ciudad, alberga una exposición sobre la historia checa del siglo XX donde la Operación Anthropoid ocupa un lugar destacado.
Para quienes deseen profundizar, la localidad de Lídice (a 20 kilómetros de Praga) conserva un memorial en el lugar donde el pueblo fue completamente destruido como represalia por el asesinato de Heydrich. El museo de Lídice documenta la masacre con fotografías de las familias antes y después de la tragedia.
La memoria en la cultura
La Operación Anthropoid ha inspirado varias películas, desde la producción checa Atentát de 1964 hasta las más recientes Anthropoid (2016) y The Man with the Iron Heart (2017). Ver alguna de estas películas antes de la visita enriquece considerablemente la experiencia, ya que varias escenas se rodaron en los lugares reales.
Información práctica para el visitante
Dirección: Iglesia de los Santos Cirilo y Metodio: Resslova 9a, Praga 2 - Nuevo Pueblo (Nové Město).
Cómo llegar: Metro línea B hasta Karlovo náměstí (Plaza de Carlos), luego 3 minutos a pie. Tranvías 2, 3, 14, 17 y 21 paran en la misma plaza. La iglesia está en pleno centro, fácilmente combinable con otras visitas.
Horarios: Martes a domingo de 9:00 a 17:00 (de marzo a octubre) y de 9:00 a 16:00 (de noviembre a febrero). Cerrado los lunes. El primer martes de cada mes la entrada es gratuita.
Precio: 75 CZK para adultos (aproximadamente 3 euros), con descuentos para estudiantes y mayores. Audioguía disponible por un suplemento.
Duración recomendada: Entre 1 y 1,5 horas para la cripta y la exposición. Añadir 30 minutos si se visita el lugar del atentado en Libeň. Un día completo si se incluye Lídice.
Consejos:
- La cripta es un espacio pequeño y puede resultar claustrofóbico. Los grupos se limitan para mantener la experiencia.
- Las cartelas están en checo e inglés. La audioguía está disponible también en alemán y francés.
- La visita es especialmente emotiva alrededor del 27 de mayo (aniversario del atentado) y el 18 de junio (último combate en la cripta).
- Combina la visita con un paseo por el barrio de Nové Město para apreciar la Praga que conocieron los paracaidistas.
- Lídice merece la visita si dispones de tiempo: el contraste entre el pueblo desaparecido y el memorial es sobrecogedor.