Arnhem es una ciudad holandesa marcada para siempre por la Operación Market Garden, el ambicioso plan aliado de septiembre de 1944 que intentó abrir un corredor de puentes a través de los Países Bajos para penetrar en Alemania y acortar la guerra. El puente sobre el Rin en Arnhem era el objetivo más lejano y crucial de la operación, y la feroz batalla que se libró en torno a él acabó en una derrota aliada que convirtió a esta ciudad en símbolo del heroísmo y la tragedia de la guerra. Hoy, Arnhem conserva el puente, museos de primer nivel y un cementerio militar que permiten reconstruir sobre el terreno uno de los episodios más dramáticos del frente occidental.

Contexto histórico: la batalla del puente
En septiembre de 1944, el mariscal Montgomery lanzó la Operación Market Garden , una maniobra combinada que preveía el lanzamiento de tres divisiones aerotransportadas para capturar una serie de puentes en los Países Bajos mientras el XXX Cuerpo blindado avanzaba por carretera para enlazar con ellas. La 1.ª División Aerotransportada británica recibió el objetivo más difícil: tomar el puente de carretera sobre el Rin en Arnhem. El plan preveía que las tropas terrestres llegarían en 48 horas, pero la realidad fue muy distinta. El 2.º Batallón de Paracaidistas, al mando del teniente coronel John Frost, logró alcanzar el extremo norte del puente y resistió durante cuatro días contra fuerzas alemanas muy superiores, incluyendo las divisiones SS Panzer que la inteligencia aliada no había detectado. Sin refuerzos ni suministros suficientes, los paracaidistas fueron finalmente derrotados. De los más de 10.000 hombres de la 1.ª División Aerotransportada, solo unos 2.400 lograron cruzar de vuelta el Rin en una evacuación nocturna. El puente de Arnhem se convirtió en «un puente demasiado lejano».
El puente John Frost
El puente original fue destruido durante los combates y los bombardeos posteriores, pero el que lo reemplazó en 1948 fue rebautizado como John Frostbrug en 1977, en honor al comandante que lo defendió con tal determinación. Cruzar el puente a pie es el primer gesto que realiza todo visitante que llega a Arnhem con la batalla en mente. Desde la orilla sur se obtiene la perspectiva clásica del puente, con su arco de acero reflejado en el agua del Rin.
En el extremo norte, junto a la rampa de acceso, una placa conmemora la posición que defendió Frost y sus hombres. Los edificios circundantes fueron reconstruidos tras la guerra, pero la disposición del terreno permite entender por qué aquella posición era tan ventajosa y, a la vez, tan vulnerable sin apoyo externo. Los paracaidistas controlaban la rampa norte pero nunca lograron tomar el extremo sur, donde los alemanes mantuvieron sus posiciones.
Junto al puente, en la calle Rijnkade, un pequeño monumento con una columna rota rinde homenaje a los soldados caídos. La zona es tranquila y paseable, con cafés y restaurantes desde los que se contempla el puente mientras se reflexiona sobre lo que sucedió allí en septiembre de 1944.
Airborne Museum Hartenstein
El Airborne Museum está ubicado en el Hotel Hartenstein, en la vecina localidad de Oosterbeek, a unos siete kilómetros al oeste de Arnhem. Este edificio sirvió como cuartel general de la 1.ª División Aerotransportada británica durante la batalla y conserva marcas de metralla en su fachada.
El museo ofrece una de las experiencias más inmersivas que puede encontrarse en cualquier museo de la SGM en Europa. La exposición permanente, denominada Airborne Experience, utiliza efectos de sonido, proyecciones y escenografías a tamaño real para recrear la experiencia de los paracaidistas desde el despegue en Inglaterra hasta los combates callejeros en Arnhem. El visitante camina literalmente a través de la batalla: el interior de un planeador Horsa, las calles devastadas, los sótanos donde se refugiaban los heridos.
Las salas superiores albergan uniformes, armas, mapas operativos, objetos personales y una extensa colección de fotografías. Destaca una maqueta a gran escala de la zona de operaciones que permite comprender la dispersión de las zonas de aterrizaje, la distancia al puente y los movimientos de las unidades alemanas que frustraron el plan.
En el jardín del museo se exhiben vehículos militares, incluido un cañón antitanque de 17 libras y un jeep aerotransportable. Desde el jardín se divisa el paisaje ondulado por el que los paracaidistas intentaron abrirse paso hacia el puente, un terreno aparentemente apacible que en 1944 estaba sembrado de posiciones defensivas alemanas.
Cementerio militar de Oosterbeek
A pocos minutos a pie del Airborne Museum se encuentra el Airborne Cemetery de Oosterbeek, el cementerio de la Commonwealth War Graves Commission que alberga los restos de 1.759 soldados, la mayoría de ellos caídos durante la Operación Market Garden. Las hileras de lápidas blancas, impecablemente mantenidas sobre un césped verde intenso, se extienden bajo la sombra de árboles maduros en un entorno de una serenidad que contrasta con la violencia de los hechos que conmemora.
Cada septiembre, durante el fin de semana más cercano al aniversario de la batalla, se celebra una ceremonia de conmemoración en la que los niños de Oosterbeek depositan flores en cada una de las tumbas. Esta tradición, mantenida ininterrumpidamente desde 1945, es uno de los gestos de gratitud más conmovedores que pueden presenciarse en cualquier cementerio de guerra europeo.
El cementerio está abierto las veinticuatro horas del día y la entrada es libre. Un registro de visitantes permite dejar constancia del paso, y un panel informativo junto a la entrada detalla la historia de la batalla y los hombres enterrados allí.
Otros lugares de interés en la zona
Monumento Airborne en el cruce de carreteras
En el cruce donde la carretera de Oosterbeek se encuentra con la ruta hacia Arnhem se alza un monumento de bronce dedicado a la 1.ª División Aerotransportada. La escultura representa a un soldado con su paracaídas y marca aproximadamente el punto donde se encontraba el perímetro defensivo aliado durante los últimos días de la batalla.
Driel y el memorial polaco
Al sur del Rin, la localidad de Driel rinde homenaje a la 1.ª Brigada Paracaidista Polaca Independiente, comandada por el general Stanislaw Sosabowski, que saltó aquí el 21 de septiembre con la misión de cruzar el río y reforzar a los británicos asediados. El cruce resultó casi imposible bajo el fuego enemigo, y los polacos sufrieron graves pérdidas. Un monumento y un centro de información cuentan la historia de esta unidad que luchó con un valor extraordinario y que durante décadas no recibió el reconocimiento que merecía.
Las zonas de aterrizaje
Al noroeste de Oosterbeek, los campos donde aterrizaron los planeadores y los paracaidistas están señalizados con paneles informativos. Caminar por estos prados permite entender la distancia —varios kilómetros— que separaba las zonas de aterrizaje del puente, una de las decisiones más controvertidas de toda la operación y una de las causas principales del fracaso.
Información práctica para el visitante
Dirección y cómo llegar
Arnhem se encuentra en la provincia de Güeldres, en el este de los Países Bajos. Desde Ámsterdam, el tren directo tarda aproximadamente una hora y diez minutos hasta la estación central de Arnhem. Desde allí, el puente John Frost está a quince minutos a pie. Para visitar el Airborne Museum y el cementerio de Oosterbeek, se puede tomar el autobús 1 desde la estación de Arnhem (dirección Oosterbeek) o ir en coche: el museo dispone de aparcamiento gratuito.
Horarios y precios
El Airborne Museum Hartenstein abre de lunes a sábado de 10:00 a 17:00 y domingos de 12:00 a 17:00 (horario habitual; comprobar en airbornemuseum.nl). La entrada cuesta aproximadamente 11 euros para adultos y 6 euros para niños de 6 a 12 años. Menores de 6 años entran gratis.
El puente John Frost y el cementerio de Oosterbeek son de acceso libre y gratuito en todo momento.
Duración recomendada
Para un recorrido completo por el puente, el Airborne Museum y el cementerio, conviene reservar al menos medio día. Si se añaden las zonas de aterrizaje y el memorial polaco de Driel, puede ocupar una jornada entera.
Consejos
- El fin de semana del aniversario de la batalla (mediados de septiembre) es la fecha más especial para visitar Arnhem. Se celebran ceremonias, desfiles y recreaciones históricas, aunque la afluencia de visitantes es mayor.
- El recorrido entre los distintos puntos se realiza mejor en coche o bicicleta. Las distancias son manejables pero demasiado largas para ir a pie entre todos los lugares.
- La película Un puente lejano (1977) es una excelente preparación para la visita. Muchas escenas se rodaron en los propios escenarios reales.
- En el centro de Arnhem, el Airborne Walk es una ruta señalizada de unos ocho kilómetros que conecta los principales puntos de la batalla en la ciudad.
Un puente que sigue hablando
Arnhem no ofrece la monumentalidad de Normandía ni la inmensidad de los cementerios de la Primera Guerra Mundial, pero posee una intensidad narrativa propia. La historia de los paracaidistas que resistieron solos durante días, esperando unos refuerzos que nunca llegaron, tiene una fuerza dramática que el visitante percibe al cruzar el puente, al recorrer los pasillos del Airborne Museum y al detenerse ante las tumbas de Oosterbeek. Arnhem es el lugar donde un plan audaz chocó con la realidad de la guerra, y donde el coraje individual no bastó para cambiar el curso de los acontecimientos.