Turismo bélico en otros países

Lugares de la Segunda Guerra Mundial que visitar en Rusia, Bélgica, Países Bajos, Italia y otros países: Stalingrado, las Ardenas, Anzio y más.

La guerra dejó su marca en decenas de países más allá de los principales contendientes. Desde Israel hasta Australia, pasando por el Sudeste Asiático y Escandinavia, estos lugares completan el mapa del turismo bélico de la SGM y ofrecen perspectivas que a menudo quedan fuera de la narrativa centrada en Europa occidental.

Israel alberga Yad Vashem, el memorial del Holocausto más importante del mundo. Situado en una colina de Jerusalén, el complejo incluye el museo de la historia del Holocausto, la Sala de los Nombres donde se documentan las víctimas identificadas, el memorial de los niños y la Avenida de los Justos entre las Naciones. Visitar Yad Vashem es una experiencia fundamental para comprender la dimensión del exterminio y el esfuerzo por preservar la memoria individual de cada víctima.

En el Pacífico, Guadalcanal (Islas Salomón) fue escenario de la primera ofensiva terrestre aliada contra Japón, una campaña de seis meses que marcó el inicio del repliegue japonés. Corregidor, la isla-fortaleza en la bahía de Manila, conserva los túneles y baterías donde las fuerzas estadounidenses y filipinas resistieron hasta la rendición de 1942. Singapur recuerda la mayor rendición de la historia militar británica con memoriales y museos dedicados a la caída del imperio.

En Europa, Creta conserva las huellas del mayor asalto aerotransportado de la guerra, la invasión alemana de mayo de 1941 que costó tantas bajas a los paracaidistas que Hitler prohibió operaciones similares en el futuro. Malta, la isla más bombardeada del conflicto, mantiene museos y refugios subterráneos que documentan su resistencia heroica.

Escandinavia ofrece perspectivas únicas. Dinamarca recuerda su particular experiencia de ocupación y el rescate clandestino de la comunidad judía. En Noruega, Rjukan fue escenario del sabotaje aliado contra la planta de agua pesada que podía haber dado a Alemania la bomba atómica, una de las operaciones de comandos más célebres de la guerra. Finlandia conserva la memoria de la Guerra de Invierno contra la Unión Soviética.

Australia, que combatió en todos los frentes aliados, alberga el Australian War Memorial en Canberra, uno de los museos bélicos más completos del hemisferio sur. Y en Tailandia, el puente sobre el río Kwai recuerda a los prisioneros de guerra y trabajadores forzados que murieron construyendo el ferrocarril de Birmania.