Entre septiembre de 1943 y junio de 1944, Roma vivió nueve meses de ocupación nazi. Durante ese periodo, el edificio de Via Tasso 145 se convirtió en la sede de la Gestapo y las SS en la capital italiana, un lugar de interrogatorios, torturas y sufrimiento para cientos de prisioneros políticos, partisanos y civiles. Tras la liberación de Roma el 4 de junio de 1944, el edificio fue preservado como testimonio de aquellos meses oscuros.

Hoy, el Museo Storico della Liberazione ocupa las mismas estancias donde la Gestapo llevó a cabo sus interrogatorios. A diferencia de otros museos que reconstruyen escenarios, aquí las celdas son auténticas: los muros conservan las inscripciones originales de los prisioneros, sus nombres, mensajes de despedida y fechas grabadas en la piedra.

Fachada del Museo Storico della Liberazione en Via Tasso, Roma
El Museo de la Liberación en Via Tasso, antiguo cuartel de la Gestapo en Roma. Simone Ramella · CC BY 2.0

El edificio y su historia

Via Tasso era una calle residencial elegante del barrio Esquilino-San Giovanni antes de que los alemanes requisaran varios edificios para establecer su centro de mando en Roma. El número 145 se destinó a cárcel y sala de interrogatorios del Sicherheitsdienst (SD), el servicio de seguridad de las SS, bajo la dirección del teniente coronel Herbert Kappler.

Los prisioneros eran traídos aquí para ser interrogados, a menudo con métodos brutales. Muchos fueron posteriormente trasladados a la prisión de Regina Coeli o ejecutados en las Fosas Ardeatinas, donde 335 civiles y prisioneros fueron asesinados el 24 de marzo de 1944 como represalia por un ataque partisano.

Recorrido por el museo

Las celdas del segundo piso

El corazón del museo son las celdas del segundo piso, mantenidas en su estado original. En la celda número 1, las paredes están cubiertas de inscripciones: nombres, fechas de detención, mensajes a familiares y oraciones. Algunas escritas con lápiz, otras arañadas con uñas o con objetos punzantes. Cada inscripción es una voz individual que habla directamente al visitante desde 1943-1944.

La celda 3 conserva manchas que los análisis identificaron como sangre. La celda más pequeña, apenas un armario, servía como celda de castigo donde los prisioneros permanecían de pie durante días.

Las salas documentales

Las plantas superiores albergan una exposición documental que contextualiza la ocupación. Fotografías, documentos desclasificados, periódicos clandestinos y objetos personales de prisioneros y partisanos narran la resistencia romana contra la ocupación. Una sala está dedicada específicamente a la redada del gueto de Roma del 16 de octubre de 1943, cuando más de mil judíos romanos fueron deportados a Auschwitz.

La sala de las Fosas Ardeatinas

Una sección completa está dedicada a la masacre de las Fosas Ardeatinas. Fotografías de las víctimas, documentos del proceso contra Kappler y testimonios de supervivientes permiten comprender la magnitud de la represalia nazi. El museo funciona como complemento perfecto a la visita del mausoleo de las Fosas Ardeatinas, situado a unos 5 kilómetros en la Via Ardeatina.

La resistencia romana

El museo dedica varias salas a la resistencia clandestina que operó en Roma durante la ocupación. Redes de partisanos, sacerdotes que escondieron perseguidos en conventos e iglesias, diplomáticos que falsificaron documentos y ciudadanos anónimos que arriesgaron su vida forman un mosaico de coraje que el museo documenta con nombres y apellidos.

Especial atención recibe la figura de la princesa Virginia Agnelli y otros aristócratas romanos que utilizaron sus contactos y recursos para proteger a perseguidos, así como la labor del Vaticano y de religiosos individuales que ofrecieron refugio en edificios eclesiásticos.

Las Fosas Ardeatinas

Aunque no forma parte del museo, la visita al mausoleo de las Fosas Ardeatinas es un complemento imprescindible. En las antiguas canteras de puzolana de Via Ardeatina, los nazis ejecutaron a 335 personas el 24 de marzo de 1944. El memorial, diseñado con una gran losa de hormigón que flota sobre las tumbas, es un espacio de recogimiento sobrecogedor. Un museo adyacente identifica a cada víctima.

El barrio de San Lorenzo

Para completar la experiencia, el visitante puede acercarse al barrio de San Lorenzo, el único barrio de Roma bombardeado por los Aliados el 19 de julio de 1943. El cementerio del Verano, adyacente, conserva un monumento a las víctimas del bombardeo. El barrio, tradicionalmente obrero y antifascista, mantiene su carácter popular y está lleno de murales y referencias a la resistencia.

El gueto de Roma

El antiguo gueto judío de Roma, junto al Pórtico de Octavia, es otro punto esencial. Placas conmemorativas en el suelo marcan las casas de los deportados. La sinagoga alberga un museo que documenta la historia de la comunidad judía romana, incluyendo la deportación de octubre de 1943. Las stolpersteine (piedras de la memoria) esparcidas por las calles del barrio recuerdan a víctimas individuales.

Información práctica para el visitante

Museo Storico della Liberazione

  • Dirección: Via Tasso, 145, 00185 Roma
  • Cómo llegar: Metro línea A, estación Manzoni (5 minutos a pie). Autobuses 714, 649. A 15 minutos andando del Coliseo
  • Horarios: De martes a domingo, 9:30-12:30 y 15:30-19:30. Cerrado los lunes. Horarios reducidos en agosto
  • Precio: Entrada gratuita
  • Duración recomendada: 1,5-2 horas

Mausoleo de las Fosas Ardeatinas

  • Dirección: Via Ardeatina, 174, 00178 Roma
  • Cómo llegar: Autobús 218 desde San Giovanni in Laterano. En coche, a 15 minutos del centro
  • Horarios: Lunes a viernes 8:15-15:15, sábados, domingos y festivos 8:15-17:00
  • Precio: Entrada gratuita
  • Duración recomendada: 1 hora

Consejos generales

  • Via Tasso es un museo pequeño e intenso; no es adecuado para niños muy pequeños
  • Las celdas pueden resultar claustrofóbicas; no se permite la entrada a grupos grandes simultáneamente
  • Combinar ambas visitas en una mañana es perfectamente viable
  • El museo tiene folletos en español disponibles en recepción
  • Roma permite combinar turismo bélico con visitas culturales e históricas clásicas, haciendo la estancia más variada
  • La mejor época es primavera u otoño, evitando las multitudes y el calor del verano romano