Visitar el museo de la Resistencia de Lyon es sumergirse en la historia de una ciudad que fue el corazón clandestino de la lucha contra la ocupación nazi en Francia. El Centre d'Histoire de la Résistance et de la Déportation (CHRD) ocupa el edificio donde la Gestapo de Lyon instaló su cuartel general entre 1943 y 1944, el mismo lugar donde Klaus Barbie, el infame "carnicero de Lyon", interrogó y torturó a centenares de resistentes, judíos y sospechosos. Hoy, este espacio transformado en museo-memorial ofrece una de las exposiciones más rigurosas y conmovedoras de Francia sobre la Resistencia francesa , la ocupación alemana y la deportación, en la ciudad que De Gaulle bautizó como "capital de la Resistencia".

Contexto histórico: Lyon, capital de la Resistencia
Lyon ocupó un papel singular durante la ocupación. Hasta noviembre de 1942, la ciudad se encontraba en la zona libre administrada por el régimen de Vichy, lo que la convirtió en refugio para miles de personas que huían de la zona ocupada y en punto de confluencia de las principales redes de resistencia. Jean Moulin, el enviado de De Gaulle encargado de unificar los movimientos de resistencia interior, estableció su base operativa en Lyon, donde en mayo de 1943 presidió la reunión fundacional del Consejo Nacional de la Resistencia.
Tras la ocupación alemana de la zona libre en noviembre de 1942, Lyon cayó bajo el control directo de la Gestapo. Klaus Barbie fue destinado como jefe de la sección IV (policía secreta) y transformó la sede de la avenue Berthelot en un centro de interrogatorio donde se practicaba la tortura sistemática. Entre sus víctimas más conocidas estuvo el propio Jean Moulin, detenido en Caluire (a las afueras de Lyon) en junio de 1943 y torturado sin que revelara información alguna antes de morir. Barbie también fue responsable de la redada de la Union Générale des Israélites de France (UGIF) en febrero de 1943, de la deportación de 44 niños judíos de la colonia de Izieu en abril de 1944 y de innumerables ejecuciones de resistentes.
El edificio: del horror a la memoria
El CHRD se inauguró en 1992 en el número 14 de la avenue Berthelot, en el edificio que fue sede de la Escuela del Servicio de Sanidad Militar antes de ser requisado por la Gestapo. La elección del emplazamiento fue deliberada: transformar un lugar de sufrimiento en un espacio de conocimiento y transmisión.
El edificio en sí transmite una sobriedad que contrasta con la intensidad de su contenido. Las salas de exposición se distribuyen en varias plantas, y el visitante desciende progresivamente hacia las secciones más duras, siguiendo un recorrido cronológico que culmina con la deportación y la liberación.
Recorrido por la exposición permanente
La Francia de Vichy y la ocupación
La primera sección sitúa al visitante en la Francia de 1940-1944: la derrota militar, el armisticio, la instalación del régimen de Vichy bajo el mariscal Pétain y la división del país en zona ocupada y zona libre. Documentos originales, carteles de propaganda, objetos cotidianos de la época y testimonios audiovisuales reconstruyen el ambiente de una sociedad bajo ocupación: el racionamiento, la censura, la delación, la propaganda y el colaboracionismo.
Una sección específica aborda las leyes antisemitas de Vichy y la persecución de los judíos en la zona libre, demostrando que la colaboración francesa con el genocidio nazi no se limitó a la zona ocupada. Fichas policiales, decretos y testimonios documentan la progresiva exclusión de los judíos de la vida pública francesa.
Los movimientos de resistencia
El corazón del museo es la sección dedicada a la Resistencia. Lyon fue sede de tres de los principales movimientos de resistencia de la zona sur: Combat, Libération-Sud y Franc-Tireur. El museo presenta la historia de estas organizaciones, sus métodos (propaganda clandestina, sabotaje, redes de evasión, espionaje) y los riesgos mortales que asumían sus miembros.
Se exhiben prensas de imprenta clandestinas, periódicos ilegales, equipos de radio utilizados para comunicarse con Londres, documentos de identidad falsificados (una especialidad de la resistencia lionesa) y armas. Los testimonios filmados de antiguos resistentes, muchos de ellos grabados en los años noventa, aportan una dimensión humana irreemplazable: hombres y mujeres que relatan con voz temblorosa pero firme cómo decidieron arriesgar su vida por la libertad.
Una sala está dedicada a Jean Moulin, figura central de la Resistencia francesa y personaje indisociable de Lyon. Se reconstruyen los últimos meses de su actividad clandestina, la reunión de Caluire, su detención y las circunstancias de su muerte bajo tortura, sin que traicionara a ninguno de sus compañeros.
La deportación
La tercera gran sección del museo aborda la deportación de judíos, resistentes y prisioneros políticos desde Lyon y la región. Se documentan las principales redadas y deportaciones, con especial atención a la tragedia de los niños de Izieu: 44 niños judíos refugiados en una colonia de la Ain que fueron detenidos por orden de Barbie en abril de 1944 y deportados a Auschwitz-Birkenau , donde fueron asesinados.
Fotografías, cartas y objetos de las víctimas componen un retrato desgarrador del destino de los deportados. Una instalación audiovisual recrea la experiencia del transporte en vagones de ganado, con testimonios de supervivientes que describen el hacinamiento, la sed y el terror del viaje hacia lo desconocido.
El juicio de Klaus Barbie
El museo dedica una sección al juicio de Klaus Barbie, celebrado en Lyon en 1987, cuarenta años después de los hechos. Barbie, extraditado desde Bolivia donde había vivido bajo identidad falsa durante décadas, fue juzgado por crímenes contra la humanidad y condenado a cadena perpetua. El juicio tuvo una enorme repercusión mediática y supuso un ajuste de cuentas tardío pero simbólico con la historia de la ocupación.
Extractos filmados del juicio, documentos procesales y testimonios de las víctimas que declararon componen una sección que conecta el pasado con la justicia. Para muchos supervivientes, el juicio de Barbie fue la primera vez que pudieron hablar públicamente de lo que habían sufrido.
La liberación de Lyon
El recorrido concluye con la liberación de Lyon en septiembre de 1944, llevada a cabo por las fuerzas de la Resistencia interior antes de la llegada de las tropas regulares. Fotografías de la ciudad liberada, de la depuración (la purga de colaboracionistas) y de las celebraciones populares cierran un arco narrativo que va del desastre de 1940 a la victoria de 1944.
Los traboules: la Lyon clandestina
Tras visitar el museo, merece la pena recorrer los traboules del Vieux Lyon y de la Croix-Rousse. Los traboules son pasadizos que atraviesan los edificios conectando calles paralelas, una particularidad arquitectónica de Lyon que los resistentes utilizaron para desplazarse sin ser vistos por las patrullas alemanas. Varios de estos traboules están señalizados como "itinerario de la Resistencia" y pueden recorrerse libremente.
La colina de la Croix-Rousse, antiguo barrio de los canuts (tejedores de seda), fue uno de los principales bastiones de la Resistencia lionesa. Sus calles empinadas, escaleras y traboules formaban un laberinto ideal para la actividad clandestina. Pasear por la Croix-Rousse con la historia de la Resistencia en mente transforma una caminata turística en una experiencia de inmersión histórica.
Información práctica para el visitante
Dirección y ubicación
Centre d'Histoire de la Résistance et de la Déportation, 14 avenue Berthelot, 69007 Lyon. En el 7.º distrito, a orillas del Ródano.
Cómo llegar
- Metro: Línea B, estación Jean Macé (a 5 minutos a pie del museo).
- Tranvía: Línea T2, parada Centre Berthelot (frente al museo).
- Autobús: Varias líneas con parada en avenue Berthelot.
- A pie: Desde la plaza Bellecour (centro de Lyon), unos 20 minutos a pie por la orilla izquierda del Ródano.
- En coche: Aparcamiento público en las inmediaciones. Lyon dispone de un eficiente sistema de transporte público y bicicletas compartidas (Vélo'v) que hacen innecesario el coche dentro de la ciudad.
Horarios
Abierto de miércoles a domingo, de 10:00 a 18:00. Cerrado los lunes y martes. Cerrado también el 1 de enero, 1 de mayo, 1 de noviembre y 25 de diciembre. Es recomendable consultar la web del museo para posibles modificaciones de horario y exposiciones temporales.
Precio
- Adultos: unos 8 euros (exposición permanente + temporal).
- Tarifa reducida (estudiantes, mayores de 65 años): unos 5 euros.
- Menores de 18 años: gratuito.
- Gratuito el primer domingo de cada mes.
Duración recomendada
- Museo CHRD: 2 a 3 horas.
- Recorrido por los traboules de la Resistencia: 1 a 2 horas adicionales.
- Visita combinada museo + traboules: medio día.
Consejos para el visitante
- Audioguía: Disponible en francés, inglés y alemán. Muy recomendable para aprovechar al máximo la visita, especialmente las secciones con testimonios filmados.
- Preparación emocional: Las secciones sobre tortura, deportación y los niños de Izieu son emocionalmente intensas. El museo es adecuado para visitantes a partir de 12 años.
- Combinación con la prisión de Montluc: A unos 15 minutos a pie del CHRD se encuentra la prisión de Montluc , otro lugar clave de la represión nazi en Lyon. La visita combinada de ambos lugares ofrece una panorámica completa de la ocupación en la ciudad.
- Traboules: No todos los traboules están abiertos al público permanentemente. Los del Vieux Lyon (entre la rue Saint-Jean y el quai de Bondy) suelen estar accesibles. La oficina de turismo de Lyon ofrece planos con los traboules visitables.
- Gastronomía: Lyon es la capital gastronómica de Francia. Los bouchons lyonnais (restaurantes tradicionales) del Vieux Lyon y la Presqu'île ofrecen cocina local a precios razonables. Un buen almuerzo lionés es el complemento perfecto para una mañana de historia.
- Lyon Card: La tarjeta turística de Lyon incluye la entrada a los museos municipales (incluido el CHRD) y el transporte público ilimitado. Si se planea visitar varios museos, resulta rentable.