Ninguna ciudad alemana encarna mejor la dualidad de la historia del Tercer Reich que Núremberg. Fue aquí donde el Partido Nazi celebró sus congresos más espectaculares, donde se promulgaron las leyes raciales que despojaron de sus derechos a los judíos alemanes, y donde, una vez terminada la guerra, los principales criminales de guerra nazis fueron juzgados ante un tribunal internacional. Visitar Núremberg durante la Segunda Guerra Mundial —o más bien, visitar los lugares que la SGM dejó en esta ciudad— es recorrer el arco completo del nazismo: su ascenso, su poder, sus crímenes y su castigo.

Interior de la sala 600 del Palacio de Justicia de Núremberg, donde se celebraron los juicios
La sala 600 del Palacio de Justicia de Núremberg, donde se juzgó a los líderes nazis tras la guerra. Adam Jones, Ph.D. · CC BY-SA 3.0

La sala 600: donde se hizo justicia

El Palacio de Justicia de Núremberg, situado en la Fürther Straße, sigue siendo un tribunal en activo, pero la sala 600 —el lugar donde se celebraron los juicios de Núremberg — se ha convertido en un espacio museístico que se puede visitar cuando no hay sesiones judiciales programadas.

Entrar en la sala 600 es una experiencia singular. Aunque el espacio ha sido renovado varias veces desde 1945, conserva sus dimensiones y disposición esenciales. Fue aquí donde, entre noviembre de 1945 y octubre de 1946, los principales líderes supervivientes del régimen nazi se sentaron en el banquillo de los acusados ante los jueces de las cuatro potencias aliadas. Hermann Göring, Rudolf Hess, Albert Speer, Joachim von Ribbentrop y otros dieciocho acusados fueron juzgados por crímenes contra la paz, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.

La elección de Núremberg como sede del tribunal fue profundamente simbólica. La ciudad que había sido vitrina del poder nazi se convirtió en el escenario de su juicio. Pero también había razones prácticas: el Palacio de Justicia era uno de los pocos grandes edificios judiciales que había sobrevivido a los bombardeos en condiciones utilizables, y contaba con una prisión adyacente donde podían recluirse los acusados.

La visita a la sala 600 se complementa con el Memorium de los Juicios de Núremberg, una exposición permanente ubicada en el ático del mismo Palacio de Justicia. La muestra recorre todo el proceso judicial, desde los debates sobre cómo tratar a los líderes nazis derrotados hasta las sentencias y su legado en el derecho internacional. Documentos originales, filmaciones del juicio, objetos personales de los acusados y paneles explicativos ofrecen una visión detallada de un acontecimiento que transformó el derecho internacional para siempre.

El Centro de Documentación del área del partido nazi

En el extremo norte del antiguo campo de los congresos del partido nazi se levanta un edificio colosal e inacabado que estaba destinado a ser el Kongresshalle, una sala de congresos con capacidad para 50.000 personas inspirada en el Coliseo de Roma. Nunca fue terminado: la guerra interrumpió las obras y hoy permanece como un enorme esqueleto de granito y ladrillo que alberga el Centro de Documentación del Área del Partido del Reich.

La exposición permanente, titulada «Fascinación y terror», es una de las más completas de Alemania sobre el fenómeno del nacionalsocialismo. Recorre las causas del ascenso del nazismo, las estructuras del régimen, la función de los congresos como herramienta de propaganda nazi , las leyes raciales, la guerra y el Holocausto. Lo hace con un enfoque que no se limita a describir lo que ocurrió, sino que analiza los mecanismos sociales, políticos y psicológicos que lo hicieron posible.

El centro está diseñado por el arquitecto Günther Domenig, quien perforó deliberadamente la estructura nazi con una lanza de cristal y acero que simboliza la ruptura con aquel pasado. La arquitectura del museo es en sí misma un comentario: el edificio nazi original representa la megalomanía del régimen, y la intervención moderna lo atraviesa como una herida que permite ver a través de sus muros.

El campo Zeppelin y las tribunas de los congresos

El área del antiguo campo de los congresos del partido nazi se extiende sobre más de once kilómetros cuadrados al sureste del centro de Núremberg. Fue aquí donde Albert Speer diseñó los grandiosos escenarios arquitectónicos que sirvieron de telón de fondo a los congresos anuales del NSDAP entre 1933 y 1938, eventos que reunían a cientos de miles de personas y que fueron inmortalizados por la cineasta Leni Riefenstahl en su película El triunfo de la voluntad.

El campo Zeppelin, con su enorme tribuna de piedra diseñada por Speer, era el escenario principal de los desfiles militares y las concentraciones de masas. La tribuna, inspirada en el Altar de Pérgamo, tenía una longitud de más de 350 metros y estaba coronada por una gran esvástica que los aliados volaron espectacularmente en 1945. Hoy la tribuna se conserva parcialmente, erosionada por el tiempo y despojada de su ornamentación nazi.

Recorrer el campo de los congresos a pie es una experiencia que permite comprender la escala de la escenografía nazi. Las dimensiones del espacio fueron calculadas para hacer sentir al individuo insignificante ante la masa y el poder del Estado. El Gran Camino, una avenida de dos kilómetros que nunca se terminó, el lago Dutzendteich y los restos de otras estructuras inacabadas completan un paisaje que refleja las ambiciones descomunales y la realidad destructiva del régimen.

Actualmente existe un debate en Alemania sobre el futuro de estas estructuras. Las tribunas del campo Zeppelin se deterioran y la cuestión de si deben restaurarse, dejarse degradar o intervenirse artísticamente genera discusiones que reflejan la complejidad de gestionar el patrimonio arquitectónico del nazismo.

El casco antiguo reconstruido

El casco antiguo medieval de Núremberg fue destruido en más del 90 % por los bombardeos aliados durante la guerra. La ciudad optó por una reconstrucción fiel al original, recuperando las fachadas con entramado de madera y las iglesias góticas. El resultado es una ciudad que parece antigua pero que fue reconstruida casi por completo en las décadas de 1950 y 1960, un dato que el visitante informado puede apreciar al pasear por sus calles. Este contraste entre la apariencia histórica y la realidad de la destrucción añade otra dimensión a la visita.

El museo municipal de Núremberg

El Stadtmuseum Fembohaus, instalado en una de las pocas casas patricias renacentistas que sobrevivieron a los bombardeos, ofrece una visión general de la historia de la ciudad desde la Edad Media hasta la actualidad. Sus secciones dedicadas al período nazi y la posguerra complementan las visitas al Centro de Documentación y al Memorium, situando la historia del Tercer Reich en el contexto más amplio de la trayectoria de la ciudad.

Información práctica para el visitante

Direcciones y ubicaciones

  • Memorium de los Juicios: Bärenschanzstraße 72, 90429 Núremberg (Palacio de Justicia).
  • Centro de Documentación: Bayernstraße 110, 90478 Núremberg (antiguo campo de los congresos nazis).

Cómo llegar

  • En tren: Núremberg está bien conectada con Múnich (poco más de una hora en ICE), Berlín (unas cuatro horas) y otras ciudades alemanas.
  • Transporte local: el centro histórico es compacto y se recorre a pie. Al Memorium se llega en U-Bahn (línea U1, estación Bärenschanze). Al Centro de Documentación se llega en tranvía (línea 8 hasta Doku-Zentrum) en unos veinte minutos desde el centro.
  • En coche: las autopistas A3, A6 y A9 confluyen en Núremberg. Ambos centros disponen de aparcamiento.

Horarios de apertura

  • Memorium de los Juicios: de miércoles a lunes, 10:00-18:00. La sala 600 puede estar cerrada los días con sesiones judiciales; se recomienda consultar la web antes de ir.
  • Centro de Documentación: abierto todos los días, de lunes a viernes 9:00-18:00, fines de semana 10:00-18:00.

Precio de entrada

  • Memorium: 8 euros (adultos), 1,50 euros (reducida). Incluye audioguía en varios idiomas.
  • Centro de Documentación: 8 euros (adultos), 1,50 euros (reducida). Audioguía incluida.
  • Existen entradas combinadas para ambos museos.

Duración recomendada de la visita

Se recomienda dedicar al menos un día entero. Una ruta lógica: por la mañana el Palacio de Justicia y el Memorium, almuerzo en el casco antiguo, y por la tarde el Centro de Documentación y el campo Zeppelin (al menos tres horas para el centro más el recinto exterior).

Consejos prácticos

  • Calzado cómodo: el área del campo de los congresos es extensa y se recorre a pie.
  • Consultar disponibilidad de la sala 600: al ser un tribunal en activo, puede estar cerrada sin previo aviso.
  • Audioguía recomendada: tanto el Memorium como el Centro de Documentación tienen audioguías en español que enriquecen la visita.
  • Casco antiguo reconstruido: merece un paseo para apreciar cómo la ciudad se reconstruyó tras la destrucción del 90 % del centro medieval durante los bombardeos aliados.

La memoria como responsabilidad

Núremberg ha asumido su doble legado con notable honestidad. La ciudad que fue escenario de la exaltación nazi es hoy un centro de referencia internacional para la educación sobre los peligros del totalitarismo, el racismo y la demagogia. El Centro Internacional de Derechos Humanos de Núremberg, la Academia de Derechos Humanos y numerosos programas educativos reflejan el compromiso de la ciudad con los valores que los juicios de 1945 contribuyeron a establecer.

Visitar Núremberg es comprender que la justicia no es solo un ideal abstracto, sino que puede encarnarse en lugares concretos. La sala 600, donde por primera vez en la historia se juzgó a los responsables de crímenes contra la humanidad ante un tribunal internacional, sigue siendo un recordatorio de que ningún poder, por grande que sea, está por encima del derecho. Y las ruinas del campo de los congresos recuerdan que la grandiosidad arquitectónica puede ser también expresión de la barbarie.