Víctor Manuel III

Nacido del rey Umberto I de Italia, Víctor Manuel III (Vittorio Emanuele III) se convirtió en rey de Italia el 29 de julio de 1900. Aunque dedicó los primeros años de su carrera como monarca a su propia forma de democracia, su nombramiento en 1922 de Benito Mussolini para el cargo de primer ministro saboteó la mayoría de sus propios esfuerzos.

Mussolini transformó el gobierno italiano en una dirección totalitaria. Sus partidarios afirmaron que el rey nombró al fascista para un puesto de poder porque, en ese momento, era lo mejor para el bienestar del pueblo italiano.

Teniendo en cuenta los años de inestabilidad política en Italia, algunos argumentaron que Víctor Manuel era una alternativa favorable a corto plazo. Sin embargo, el ascenso de Mussolini también puso fin a la autoridad real del rey sobre su país, convirtiendo a Víctor Manuel en una figura títere.

El 5 de mayo de 1935, Mussolini consiguió conquistar el Imperio de Abisinia, y cuatro días después coronó a su rey títere como Emperador de Abisinia, aunque no todas las naciones del mundo reconocieron este título. El 5 de mayo de 1941, Víctor Manuel renunció a este título tras la liberación de Abisinia por las tropas británicas.

Asimismo, fue coronado Rey de Albania en 1939, pero muchos gobiernos cuestionaron la legitimidad del título. A pesar de la popularidad de Víctor Manuel al principio de la Segunda Guerra Mundial, su apoyo popular fue disminuyendo a medida que la posición de Italia en la guerra empeoraba.

Su falta de oposición a las leyes antisemitas de Mussolini le hizo perder el apoyo de los oficiales militares judíos y de muchos ciudadanos, mientras que la huida de Roma en 1943 ante el avance de los aliados marcó el fin de cualquier tipo de apoyo popular hacia él.

Tras el fin de la guerra para Italia, Víctor Manuel era consciente de la falta de apoyo a su reinado; por ello, cedió su autoridad al príncipe heredero Umberto concediéndole el título de Teniente General del Reino.

El 9 de mayo de 1946, abdicó al trono y coronó al príncipe Humberto como rey Umberto II, que se convertiría en el último rey de Italia. Víctor Manuel fue muy criticado por los monárquicos italianos por su fracaso en la gestión de la caída de los fascistas, que llevó al fin de la monarquía en Italia como forma de gobierno.

Víctor Manuel III falleció en 1947.