Saburo Sakai

Saburo Sakai (Nishiyoka, 25 de agosto de 1916 – Kanagawa, 22 de septiembre de 2000) fue un teniente japonés durante la Segunda Guerra Mundial.

Sakai fue el primer piloto japonés que derribó un avión de combate americano, un Curtiss P-40 Warhawk, tras el estallido de la guerra contra Estados Unidos. Sakai se convirtió en uno de los mejores ases de vuelo de la Armada Imperial Japonesa.

A principios de 1942, Sakai fue trasladado a la isla de Tarakan, en Borneo, para luchar desde allí contra las Indias Orientales Holandesas.

El grupo de Sakai recibió la orden de derribar todos los aviones enemigos, estuvieran armados o no. Durante una patrulla en un Mitsubishi A6M Zero sobre la isla de Java, Sakai se encontró con un Douglas DC-3 holandés, justo después de derribar un caza de las fuerzas aéreas holandesas, conocidas por las siglas ML-KNIL.

Como volaba a baja altura sobre la densa selva, Sakai pensó que llevaba gente importante y ordenó a su copiloto que lo siguiera durante un ataque.

Sin embargo, este último se negó a seguir a Saburo Sakai. Después de que Sakai pasara volando y viera a través de una ventana a una mujer con un niño pequeño sentado en su regazo, comprendió que se trataba de civiles normales y decidió no derribar el avión.

Durante su primera misión en la batalla de Guadalcanal, Saburo Sakai resultó gravemente herido durante una emboscada fallida. Durante un ataque, Sakai cayó bajo el fuego y la cubierta de su avión fue disparada.

Una bala le atravesó el cráneo, cegándole instantáneamente un ojo. A pesar de esta grave lesión, consiguió pilotar su avión de vuelta y aterrizar sin problemas en su base durante un vuelo de cuatro horas y 47 minutos (1040 km).

Según los informes japoneses, Sakai habría informado a su superior antes de aceptar la asistencia médica. ¡Una verdadera proeza y una prueba de que los aviadores nipones eran temibles en los cielos del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial!