Ramón Serrano Súñer

Ramón Serrano Suñer (12 de septiembre de 1901, Cartagena – 1 de septiembre de 2003, Madrid) fue un político español y una de las figuras clave de la fase inicial del régimen franquista. Fue Ministro del Interior y Ministro de Asuntos Exteriores de 1938 a 1942, en plena Segunda Guerra Mundial. Era un gran simpatizante de la Alemania nazi y de la ideología fascista. Era, además, el cuñado de Francisco Franco.

Biografía

Ramón Serrano Suñer nació en el seno de una familia de ingenieros, siendo el quinto de siete hijos. Era un excelente estudiante. A pesar de la desaprobación de su padre, comenzó a estudiar Derecho en la Universidad de Madrid. Su compañero de clase fue José Antonio Primo de Rivera, más tarde fundador del partido político Falange e hijo del dictador español Miguel Primo de Rivera.

En 1938, Ramón Serrano fundó la organización española de discapacitados visuales, la ONCE, y al año siguiente la agencia de prensa española EFE. En los años siguientes fue una de las principales figuras del único partido político legal, Falange Española Tradicionalista y de las JONS.

La Legión Cóndor alemana contribuyó de forma importante a la victoria franquista en la Guerra Civil española (1936-1939). Por lo tanto, en los círculos gubernamentales prevalecía la orientación hacia Alemania o las potencias del Eje en cuanto a la cooperación futura. Serrano Suñer fue un firme defensor de este enfoque dentro de las relaciones entre el falangismo y el nazismo.

Sin embargo, las relaciones con Alemania de Hitler empezaban a resquebrajarse, y España esperaba más ayuda económica y más préstamos. Los alemanes a menudo condicionaron la ayuda a la obtención de nuevas concesiones mineras en territorio español, a lo que los españoles se resistieron para no agotar su base de recursos y no depender de Alemania. Tampoco contaban con que los alemanes les harían cumplir con dureza las deudas de guerra de la Guerra Civil.

Pero los dos países estaban unidos en su anticomunismo y en su odio a la Unión Soviética, por lo que la firma del Pacto Ribbentrop-Molotov en agosto de 1939 supuso un shock para los españoles. Pocos días antes de su conclusión, se colocaron en España carteles con una cita de Serrano que decía: “Nuestros enemigos son amigos de Rusia”. Entonces hubo que retirarlos apresuradamente.

El pragmático Serrano Suñer, sin embargo, se adaptó a la situación, y la prensa falangista controlada por él escribió así “que [Berlín] había conseguido un aliado tan poderoso”, o “que el comunismo ya estaba muerto en Rusia”.

El 16 de septiembre de 1940, Serrano, entonces ministro de la Gobernación, viajó a Berlín con un grupo de falangistas para negociar las posibilidades de participación española en la guerra.

El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Joachim von Ribbentrop, escandalizó entonces a Serrano al exigir que, además de las condiciones alemanas antes mencionadas, los españoles cedieran al Tercer Reich parte de las Islas Canarias para la construcción de una base naval y aérea alemana.

Además de las exigencias alemanas, a Serrano le sorprendió muy desagradablemente el trato de los alemanes, que no lo trataron como un aliado bienvenido, sino que lo trataron altivamente como un enviado de otro satélite alemán.

A pesar de esta decepción, la orientación pro-alemana de España permaneció intacta. Esto se puso de manifiesto cuando Serrano asumió el cargo de Ministro de Asuntos Exteriores el 17 de octubre de 1940. En este cargo sucedió al coronel pro-británico Juan Beigbeder.

Aunque el cargo de Ministro de Gobernación quedó oficialmente vacante tras la marcha de Serrano Súñer, éste siguió manteniendo el poder sobre las fuerzas represivas del Estado, la prensa o la propaganda, a través de su pariente abogado José Lorente Sanz. De este modo, consiguió el segundo puesto más poderoso del estado.

Otros intentos inútiles de encontrar un consenso sobre la entrada de España en la Segunda Guerra Mundial tuvieron lugar el 23 de octubre de 1940 en la ciudad francesa de Hendaya, cerca de la frontera española, donde Franco se reunió con Hitler por primera y única vez (Serrano y Ribbentrop también estaban presentes), y el 18 de noviembre del mismo año en Berchtesgaden, donde Hitler invitó a Serrano Súñer.

En la reunión de Hendaya se redactó un protocolo secreto de compromisos mutuos, según el cual España debía pertenecer al Pacto de Acero, y más tarde al Pacto de los Tres, y también entrar en la guerra contra Gran Bretaña.

Ramón Serrano Súñer firmó el protocolo, que convirtió a España en miembro de facto del Eje, el 11 de noviembre de 1940. Sin embargo, las continuas diferencias entre los dos países impidieron su aplicación, y la atención alemana se dirigió entonces a los Balcanes y a los preparativos para un ataque a la Unión Soviética.

Sin embargo, las tensiones entre Serrano y Franco aumentaron gradualmente. Serrano, en opinión de Franco, era demasiado crítico con la política falangista, y también desaprobaba el creciente poder de la Iglesia católica. También acusó a Franco de crear un culto a la personalidad.

El 3 de septiembre de 1942, Francisco Gómez-Jordano Sousa sustituyó a Serrano como ministro de Asuntos Exteriores. Su tarea consistía en gestionar la neutralidad de España y, a medida que avanzaba la guerra, trabajar también por el acercamiento a los Aliados.

Ya había sido ministro de Asuntos Exteriores de 1938 a 1939, y su vuelta al cargo fue recibida positivamente tanto por los británicos como por los estadounidenses, dadas sus escasas simpatías por el Eje.

En febrero de 1932, Serrano Suñer se casó con Ramona (Zita) Polo y Martínez-Valdés. Era hermana de Carmen Polo, que era la esposa de Francisco Franco desde 1923. Serrano se convirtió así en el cuñado de Franco. A partir de 1936, Franco recibió el título de generalísimo, el general supremo, y Ramón Serrano pasó a ser conocido como “cuñadísimo”. Ramón y Zita tuvieron seis hijos juntos.

En 1942, Serrano Súñer tuvo una hija ilegítima, Carmen Díez de Rivera, fruto de su relación con la aristócrata española Sonsoles de Icaza. Supo la verdad sobre su verdadero padre a los 17 años, cuando quiso comprometerse con el hijo de Súñer y se enteró de que era su hermanastro. Posteriormente trabajó como directora del gabinete del primer presidente del gobierno tras el periodo franquista de Adolfo Suárez. Fue diputada al Parlamento Europeo de 1987 a 1999.