Otto Frisch

Otto Robert Frisch (Viena, 1 de octubre de 1904 – Cambridge, 22 de septiembre de 1979) fue un físico anglo-austriaco. Con su tía Lise Meitner, publicó el primer artículo sobre la fisión nuclear en Nature en febrero de 1939.

Otto Frisch nació en Viena, hijo del pintor Justinian Frisch y del concertista Auguste Meitner. Aunque tenía talento en ambas artes, desarrolló una predilección por la física a través de su tía Lise Meitner. Estudió en la Universidad de Viena, que terminó con éxito en 1926.

Tras varios años en Alemania trabajando en laboratorios relativamente oscuros, Frisch consiguió un trabajo en Hamburgo como asistente del Premio Nobel Otto Stern. Aquí realizó nuevos trabajos sobre la difracción de los átomos y demostró que el momento magnético del protón es mucho mayor de lo que se suponía.

Tras el nombramiento en 1933 de Adolf Hitler como canciller de Alemania, a Frisch, que era de origen judío, se le prohibió trabajar en institutos universitarios. Entonces decidió abandonar definitivamente Alemania y se trasladó a Londres, donde se incorporó al personal del Birkbeck College.

Junto con el físico Patrick Blackett, trabajó en la tecnología de las cámaras de niebla y la radiactividad artificial. A continuación, trabajó durante cinco años para Niels Bohr en Copenhague, donde se especializó más en física nuclear, especialmente en física de neutrones.

Como Frisch era el único empleado de Bohr que hablaba italiano, se le encomendó la tarea de traducir los artículos de Fermi en cuanto aparecieran en la Ricerca Scientifica.

Durante las vacaciones de Navidad de 1938 visitó a su tía Lise en la ciudad sueca de Kungälv, cerca de Gotemburgo. Poco antes, había recibido un mensaje de Berlín de Otto Hahn, el químico con el que Meitner había trabajado intensamente antes de huir de Alemania.

En la carta, Hahn informó de que él y su ayudante Fritz Strassmann habían producido el elemento bario como uno de los subproductos al bombardear núcleos de uranio con neutrones lentos. Les pareció notable, ya que el número atómico del bario (Z=65) es aproximadamente la mitad del del uranio (Z=92). No pudieron explicar el resultado.

Basándose en el modelo de gotas de Bohr, Meitner y Frisch llegaron a la conclusión de que se puede suponer que el movimiento colectivo de las partículas que componen el núcleo se ve en ciertos casos tan violentamente perturbado por el movimiento de la nueva energía que se produce una división de la gota original en dos más pequeñas.

Frisch fue el primero en utilizar el término “fisión” para este proceso, según el término inglés de división celular biológica.

Debido a la situación política de la Alemania nazi, Hahn y Meitner se vieron obligados a publicar sus resultados por separado. El artículo de Hahn en Die Naturwissenschaften describía el experimento y el hallazgo de bario como subproducto. El artículo de Meitner y Frisch en Nature, titulado Productos de la Fisión del Núcleo de Uranio, describía la física del fenómeno de la fisión nuclear.

Frisch regresó a Copenhague donde, el 13 de enero de 1939, aisló los fragmentos de la reacción de fisión. Tras confirmar el resultado de Hahn, se lo comunicó a su mentor Niels Bohr, que estaba a punto de viajar a América.

A su llegada, Bohr comunicó el descubrimiento a varios colegas, entre ellos Fermi, que había emigrado a Estados Unidos y trabajaba en la Universidad de Columbia, en Nueva York. Unos días después, Fermi repitió el experimento con el mismo resultado.

En el verano de 1939, Frisch salió de Dinamarca para realizar un breve viaje a Birmingham, pero el estallido de la Segunda Guerra Mundial impidió su regreso. Junto con el físico Rudolf Peierls, que también había huido de Alemania, redactó el “Memorándum Frisch-Peierls”, el primer documento que describe el proceso de una explosión atómica.

En lugar de utilizar el uranio natural (U-238), Frisch, por sugerencia de Bohr, había hecho una modesta estimación con Peierls de que para el uranio-235 bastaría un kilogramo de material para desencadenar una reacción nuclear en cadena. Esta cantidad (que más tarde se comprobó que estaba subestimada) convenció al gobierno británico de que el desarrollo de una bomba atómica era posible.

En 1943, Frisch, que entretanto había adquirido la nacionalidad británica, se fue a Estados Unidos para trabajar en una bomba atómica en Los Álamos.

Allí se le encomendó la tarea de determinar con precisión la cantidad de uranio enriquecido necesaria para alcanzar la masa crítica, es decir, la masa de uranio necesaria para mantener una reacción nuclear. Siete años y medio después del descubrimiento de Hahn, se produjo la primera explosión nuclear en Alamagordo (Nuevo México).

Frisch regresó a Londres en 1946, donde asumió un puesto como jefe de la división de física nuclear del Establecimiento de Investigación de la Energía Atómica (AERE) en Harwell. También enseñó durante treinta años en Cambridge como Profesor Jacksoniano de Filosofía Natural y fue miembro del Trinity College.

Su logro más importante en Cambridge fue la invención del Sweepnik, un instrumento de medición que puede medir las trazas de las partículas cargadas cuando pasan por el líquido de una cuba de burbujas. Su prototipo tuvo tanto éxito que se creó una empresa, Laserscan Ltd, para su producción en serie. Hasta su muerte, Frisch fue presidente de esa empresa.

En 1946, el rey Jorge VI le concedió la Orden del Imperio Británico y en 1948 fue elegido miembro de la Royal Society. En 1951 se casó con Ulla Blua, una artista gráfica de origen austriaco. Juntos tuvieron dos hijos, el hijo Tory y la hija Mónica. Se jubiló en 1972. Murió en 1979 a consecuencia de las heridas sufridas en una caída.