Odette Sansom

Odette Sansom Hallowes (28 de abril de 1912 – 13 de marzo de 1995), también conocida como Odette Sansom y como Odette Churchill, fue una oficial de inteligencia aliada durante la Segunda Guerra Mundial.

Sus hazañas bélicas y su resistencia a los brutales interrogatorios, que han sido relatadas en libros y en una película, la convirtieron en uno de los miembros más célebres del Special Operations Executive (SOE), una organización británica de espionaje y sabotaje, y en una de las pocas supervivientes del encarcelamiento nazi.

Fue la primera mujer en recibir la Cruz de Jorge y en ser nombrada Caballero de la Orden Nacional de la Legión de Honor.

Nació con el nombre de Odette Marie Céline Brailly en Amiens, Francia, hija del director de un banco, Gaston Brailly, que murió en Verdún poco antes del Armisticio de 1918, y que recibió a título póstumo la Cruz de Guerra y la Medalla Militar por su heroísmo. Odette tenía un hermano.

De niña contrajo graves enfermedades, una de las cuales la dejó ciega durante tres años y medio, al igual que la poliomielitis la dejó postrada en la cama durante meses. Conoció al inglés Roy Sansom en Bolonia, con quien se casó en 1931, y juntos se trasladaron a Inglaterra.

La pareja tuvo tres hijos: Françoise, Lily y Marianne. Roy Sansom se alistó en el ejército al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, y Odette Samson y sus hijos se trasladaron a Somerset por seguridad.

Tras cinco intentos -incluido un accidente de avión-, Lise consiguió aterrizar en la Cannes francesa ocupada por los nazis el 31 de octubre de 1942.

Se presentó a su oficial superior, el capitán Peter Churchill (cuyo nombre en clave era Raoul), y luego comienza a responder con bastante éxito a las misiones que le asigna el SOE. En el camino, Peter y Odette se enamoran. Fue este romance el que hizo que otro agente los entregara a las fuerzas del Eje.

En 1943 son detenidos y enviados a una prisión de París, y Lise es entregada a la Gestapo. La interrogan (y torturan) 14 veces. Incluso cuando le sacaban las uñas, siempre respondía a todas las preguntas de la misma manera: “No tengo nada que decir”.

En julio de 1944 fue enviada a Ravensbrück, un campo de concentración para mujeres situado a unos 90 kilómetros de Berlín. Aquí sobrevivió a un verdadero infierno: la dejaron durante semanas sin comida, en un búnker con la calefacción central a tope. En otras ocasiones la dejaron congelada hasta el punto de sufrir hipotermia.

Contrajo escorbuto y tuberculosis y se quedó completamente a oscuras durante tres meses y once días. Se quedó casi completamente calva, con la piel cubierta de llagas y los ganglios linfáticos hinchados como pomelos. Cuando su cuerpo estaba a punto de ceder, la reanimaron con inyecciones. Soportó su martirio sin dar los nombres de ningún agente.

Cuando las fuerzas aliadas entraron en Alemania el 3 de mayo de 1945, el director del campo de Ravensbrück, Fritz Suhren, decidió intentar escapar y utilizar a Lise, debido a sus conexiones con la familia Churchill, como salvoconducto.

Cuando la entrega al ejército estadounidense, el espía ordena inmediatamente su detención. El comandante acabará en la horca por crímenes de guerra. De vuelta al Reino Unido, Odette y Peter acaban casándose en 1947. El amor que también la hizo pasar por la cárcel no tuvo un final feliz: se divorciaron en 1956.

En 1946, Lise (ya como Odette Sansom) recibió la Cruz de Jorge por negarse a traicionar a sus compañeros bajo tortura. Aceptó el premio (uno de tantos) en nombre de los compañeros que no habían sobrevivido. Independientemente del género, se convirtió en el agente del SOE más condecorado de la historia de la Segunda Guerra Mundial.

Después de la guerra, la espía se convirtió en una heroína nacional, hasta el punto de que, en los años 50, su historia fue contada en una película de éxito en Inglaterra y EEUU. A pesar de ello, siempre rehuyó la fama. Odette Sansom murió en 1995, a los 82 años.