Juan XXIII

Juan XXIII (1881-1963) fue el 259º Papa de la Iglesia Católica. Fue el sucesor del Papa Pío XII. Su trabajo por la paz mundial y la adaptación de la Iglesia a los nuevos tiempos despertó la admiración de todos.

Angelo Giuseppe Roncalli, nombre de bautismo de Juan XXIII, nació en Sotto il Monte, Lombardía, Italia, el 25 de noviembre de 1881. Era hijo de los agricultores Giovanni Battista Roncalli y Marianna Mazzola.

Carrera religiosa

A los 11 años, Roncalli ingresó en el seminario de Bérgamo. En 1895 comenzó a escribir sus meditaciones espirituales. En 1901 ingresó en el Seminario Pontificio Romano, donde estudió teología. En 1904 se doctoró y fue ordenado “sacerdote”.

Entre 1905 y 1914 fue secretario del obispo de Bérgamo y profesor del Seminario Diocesano. En 1915 se convirtió en capellán del ejército italiano, época en la que Italia entró en la Primera Guerra Mundial (1914-1918).

Con el fin de la guerra, “Juan XXIII” volvió a la enseñanza y pronto fue nombrado director espiritual del seminario de Bérgamo.

En 1920, el Papa Benedicto XV (1914-1922) lo nombró director del “Consejo Italiano para la Obra de la Propagación de la Fe”, al frente del cual demostró toda su capacidad organizativa.

En 1925, Roncalli fue nombrado “obispo” por el Papa Pío XI (1922-1939) y designado para representar al Papa como “visitador apostólico” en Bulgaria, donde desarrolló relaciones cordiales con las demás comunidades cristianas búlgaras.

A continuación, fue nuncio papal en Grecia y Turquía, donde trabajó internamente al servicio de los católicos y estableció un diálogo respetuoso con los ortodoxos y los musulmanes.

Segunda Guerra Mundial

Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el futuro “Juan XXIII” consiguió salvar a muchos judíos de la persecución concediendo permisos de tránsito a través de la Delegación Apostólica.

También obtuvo certificados temporales de bautismo y certificados de inmigración para Palestina de organizaciones judías, cuando salvó a innumerables judíos.

En 1944, el Papa Pío XII (1939-1958) nombró a “Juan XXIII” Nuncio Apostólico en París. Al acercarse el final de la guerra, contribuyó a normalizar la vida eclesiástica francesa.

Cardenal

En 1953, “Juan XXIII” fue nombrado “cardenal” y “patriarca de Venecia”, donde continuó su labor ecuménica. Creó una treintena de parroquias y realizó numerosas visitas pastorales.

El Papa Juan XXIII

Con la muerte del Papa Pío XII, en 1958, comenzaron las elecciones. Entre varios candidatos, Juan XXII fue elegido Papa el 28 de octubre de 1958, en la undécima votación.

Juan XXIII asumió el papado el 4 de noviembre de 1958, fecha que determinó por ser la fiesta litúrgica de San Carlos Borromeo, que fue profundamente estudiada por él. El nombre que eligió fue Juan XXIII.

En los pocos años de su pontificado, Juan XXIII desarrolló una intensa actividad por la paz mundial. En 1959 convocó el Concilio Ecuménico Vaticano II, que se reunió por primera vez el 11 de octubre de 1961 e inauguró una nueva era.

Juan XXIII trató de promover la modernización de la Iglesia, determinando su independencia de los poderes establecidos, y difundió la idea de que la Iglesia debía intervenir de forma constructiva en los asuntos políticos, económicos y, sobre todo, sociales.

Los instrumentos de esta modernización fueron las encíclicas Mater et Magistra (1961) y Pacem in Terris (1963), que tuvieron una inmensa repercusión tanto dentro como fuera de la Iglesia.

A pesar de tener un pontificado corto, que duró menos de cinco años, Juan XXIII fue considerado uno de los papas más populares, admirado por católicos y no católicos.

Muerte y sucesión

Juan XXIII murió en Roma, Italia, el 3 de junio de 1963, tras una larga lucha contra el cáncer de estómago.

Juan XXIII murió después de cerrar la primera de las tres fases del Concilio Vaticano II. Le sucedió el Papa Pablo VI (1963-1978).

Beatificación y canonización

Durante el Concilio Vaticano II, el cardenal Leo Joseph Sueneus ya defendió la canonización de Juan XXIII por aclamación conciliar.

En 1964 se publicó el libro “Diario del alma”, que recoge las meditaciones espirituales y el camino apostólico, escritos por Juan XXIII a lo largo de su vida.

El proceso de canonización de Juan XXIII se inició en 1965, con la autorización del Papa Pablo VI.

En enero de 2000, la Santa Sede reconoció oficialmente la curación de la monja italiana Caterina Capitani de un tumor de estómago por intercesión de Juan XXIII en 1966.

El 27 de abril de 2014 el Papa Juan XXIII fue oficialmente canonizado, junto con la canonización de Juan Pablo II.

La ceremonia de canonización fue realizada por el Papa Francisco en la Plaza de San Pedro en presencia de una multitud.

El cuerpo de Juan XXIII fue embalsamado y está expuesto en un ataúd de bronce y cristal en la Capilla de San Jerónimo, dentro de la Basílica de San Pedro. Su fiesta litúrgica se conmemora el 11 de octubre.