Hugh Dowding

Hugh Caswall Tremenheere Dowding, 1er Barón Dowding. Mariscal británico (Moffat, Escocia, 24 de abril de 1882-Royal Tunbridge Wells, 15 de febrero de 1970)

Piloto y teórico de las comunicaciones aéreas entre pilotos y bases, en 1936 se convirtió en jefe del recién creado Mando de Caza de la RAF, abogando ante el Ministerio del Aire por la producción en serie de los modernos monoplanos metálicos Spitfire y Hurricane.


Dowding también se encargó de la organización de los mandos territoriales de las distintas divisiones aéreas, para que los escuadrones de caza pudieran ser enviados siempre al encuentro de los asaltantes de forma oportuna y racional, y de la puesta en marcha de cadenas de radares muy eficaces para la época.


Gracias a estas innovaciones, se ganó la Batalla de Inglaterra en 1940, y la valiente oposición aérea a la Luftwaffe de Goering impidió la invasión de la isla. Tras esta hazaña, Dowding fue relevado de su mando debido a un cambio de poder y en noviembre de 1940 le sucedió su rival y estratega Sholto Douglas.

En resumen, según la teoría del Ala Grande, la RAF, en lugar de enviar sus cazas en pequeños grupos para interceptar los aviones de la Luftwaffe utilizando tácticas de ataque y huida durante la Batalla de Inglaterra, debería haber buscado un choque frontal decisivo reuniendo un gran número de cazas en una única formación (el Ala Grande) para lanzarlos contra los bombarderos enemigos.

Fue enviado a los Estados Unidos con la delegación británica encargada de adquirir nuevos aviones, comprándolos al aliado americano, pero incluso en suelo americano las maneras directas, por no decir groseras, de Dowding le granjearon un gran número de enemigos, por lo que se vio obligado a regresar a casa. Se retiró a la vida privada en 1942, amargamente decepcionado por el trato injusto que recibió de la RAF.

La última parte de su vida lo vio bastante amargado, hasta el punto de abrazar las teorías conspirativas de que había sido marginado por una conspiración de teóricos del Ala Grande que incluía no sólo al mencionado Douglas sino también a Trafford Leigh-Mallory y Douglas Bader.

Dowding era muy respetado por sus hombres, reconocido por su humildad y sinceridad. Esto último se traducía con demasiada frecuencia en una total falta de tacto y diplomacia, y su falta de sentido del humor era legendaria.

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