Amon Leopold Göth fue el comandante del campo de concentración de Płaszów, cerca de Cracovia, cuya crueldad alcanzó extremos que horrorizaron incluso a otros oficiales de las SS. Disparaba a prisioneros desde el balcón de su villa por diversión matutina, asesinaba personalmente a decenas de personas en un solo día y dirigió la liquidación del gueto de Cracovia con una brutalidad que quedó inmortalizada en la película La lista de Schindler. Su historia es inseparable de la de Oskar Schindler , el empresario que salvó a más de mil judíos del campo que Göth dirigía.

Amon Göth durante su juicio en Cracovia en 1946
Amon Göth durante su juicio ante el tribunal polaco en Cracovia, 1946 Autor desconocido · Dominio público

Un nazi de la primera hora

Amon Göth nació el 11 de diciembre de 1908 en Viena, en una familia católica de clase media dedicada a la edición de libros. Se unió al Partido Nazi austriaco en 1930, antes incluso de que Hitler llegara al poder en Alemania, y a las SS en 1932. Era un nazi convencido cuyo antisemitismo iba más allá de la ideología hasta convertirse en una compulsión sádica.

Tras la anexión de Austria en 1938, Göth participó activamente en las acciones contra los judíos vieneses. Su entusiasmo por la violencia lo distinguió de los burócratas del exterminio como Eichmann : mientras Eichmann organizaba deportaciones desde su escritorio, Göth prefería matar con sus propias manos.

Comandante de Płaszów

En febrero de 1943, Göth fue nombrado comandante del campo de trabajo forzado de Płaszów, construido sobre un antiguo cementerio judío en las afueras de Cracovia. Bajo su mando, el campo creció hasta albergar más de 25.000 prisioneros y se convirtió en un lugar de terror sistemático.

Göth estableció un régimen de violencia arbitraria que mantenía a los prisioneros en un estado de terror permanente. Su rutina matutina incluía disparar desde el balcón de su villa con un rifle de mira telescópica a prisioneros que consideraba que se movían demasiado despacio o que simplemente estaban en su campo visual. Los supervivientes relataron que las mañanas en Płaszów comenzaban con el sonido de los disparos de Göth.

La liquidación del gueto de Cracovia

El 13 y 14 de marzo de 1943, Göth dirigió personalmente la liquidación del gueto de Cracovia, una operación en la que miles de judíos fueron deportados a Płaszów o asesinados en las calles. Los enfermos, ancianos y niños que no podían caminar fueron fusilados en el acto. Göth recorrió el gueto a caballo, disparando a cualquiera que se escondiera o se resistiera.

Los supervivientes describieron escenas de pesadilla: familias separadas a la fuerza, maletas abandonadas en las calles, charcos de sangre en las aceras y el sonido constante de los disparos de Göth y sus hombres. Más de 2.000 personas fueron asesinadas en esos dos días; otras 8.000 fueron enviadas a Płaszów.

Los perros y la violencia cotidiana

Göth poseía dos grandes daneses, Rolf y Ralf, que había entrenado para atacar a prisioneros. Azuzaba a los perros contra los internos como forma de castigo o simplemente por entretenimiento. También golpeaba personalmente a los prisioneros con un látigo, un garrote o cualquier objeto a mano. Los supervivientes estimaron que asesinó personalmente a cientos de personas durante su período como comandante.

Su amante, Ruth Irene Kalder, vivía con él en la villa junto al campo, donde disfrutaba de un lujo financiado con los bienes confiscados a los prisioneros. La vida doméstica de Göth —fiestas, caballos, comida abundante— se desarrollaba a pocos metros de las ejecuciones y los trabajos forzados.

Schindler y Göth

La relación entre Göth y Schindler fue uno de los aspectos más extraordinarios de la historia de Płaszów. Schindler, un empresario alemán que dirigía una fábrica de esmaltes en Cracovia, cultivó deliberadamente una relación personal con Göth, invitándolo a fiestas, ofreciéndole regalos y halagando su vanidad. Mientras Göth creía tener un amigo y cómplice, Schindler usaba esa cercanía para negociar la protección de sus trabajadores judíos.

Schindler logró trasladar a más de 1.000 judíos de Płaszów a su fábrica de Brünnlitz, salvándolos del exterminio. La lista de Schindler —la lista de trabajadores «esenciales» que Schindler presentó a Göth— se convirtió en el documento más famoso del Holocausto.

La caída y el juicio

En septiembre de 1944, Göth fue relevado del mando de Płaszów y arrestado por las propias SS, no por sus crímenes contra los prisioneros sino por enriquecimiento ilícito: había robado bienes judíos que debían haber ido a las arcas del Reich. Fue internado en un sanatorio, donde le diagnosticaron diabetes y otras dolencias agravadas por el alcoholismo.

Al final de la guerra fue capturado por los estadounidenses y entregado a Polonia. Fue juzgado por el Tribunal Supremo Nacional de Polonia en Cracovia, declarado culpable de asesinato y condenado a muerte. El 13 de septiembre de 1946, fue ahorcado en la prisión de Montelupich en Cracovia, cerca del campo donde había cometido sus crímenes. Tenía 37 años.

Legado

Amon Göth representa la forma más visceral del mal del Holocausto: no la burocracia distante de Eichmann ni la gestión industrial de Höss , sino la violencia directa, personal y sádica de un hombre que disfrutaba matando. Su historia, inmortalizada por Ralph Fiennes en La lista de Schindler, ha convertido su nombre en sinónimo de la crueldad nazi más extrema.