Arthur Scherbius

Arthur Scherbius (Fráncfort, 20 de octubre de 1878 – 13 de mayo de 1929) fue un inventor alemán de máquinas de rotor. Scherbius estudió ingeniería en Múnich y Hannover, y se doctoró tras su disertación en 1904.

El 23 de febrero de 1918, Scherbius patentó una máquina de cifrado basada en el principio del rotor a la que llamó “Enigma”. Al principio, Scherbius intentó vender la máquina a la Marina alemana. Para ello, él y el ingeniero E. Richard Ritter fundaron una empresa: Scherbius & Ritter

Tras el rechazo de la marina, también buscaron el contacto con el Ministerio de Asuntos Exteriores, que tampoco se interesó. Scherbius creó entonces otra empresa (Gewerkschaft Securitas) para promocionar la máquina y transfirió los derechos de la patente. El 9 de julio de 1923 se fundó la empresa Chiffriermaschinen Aktiengesellschaft para producir y comercializar la máquina. Scherbius formaba parte del consejo de administración.

En 1923, se expuso en el Congreso de la Unión Postal Mundial de Berna una máquina llamada Enigma de cifrado y descifrado de lámparas incandescentes. Un año después, en el mismo congreso de Estocolmo, se intercambió un mensaje encriptado por la máquina con el servicio postal alemán

Como resultado, la máquina recibió publicidad en el American Radio News y una descripción detallada en el libro Chiffrieren mit Geräten und Maschinen de Siegfried Türkel, del Instituto de Criminología de Viena.

La máquina se vendió comercialmente y tuvo que competir, entre otros, con la Kryha. En 1926, el ejército sueco y la marina alemana empezaron a utilizar la máquina, seguidos por el ejército alemán en 1928

Ese mismo año, el ejército estadounidense y el Ministerio de Asuntos Exteriores británico también compraron uno para su evaluación. El Biuro Szyfrów polaco siguió de cerca los avances en Alemania y decidió adquirir uno para analizarlo también. La máquina siguió desarrollándose y en 1927 la empresa de Scherbius adquirió también la patente del holandés Hugo Alexander Koch

Sin embargo, Scherbius no vivió para ver la mayor parte de la notoria historia de la máquina Enigma. Murió en 1929 tras un accidente con un coche de caballos.