Alexander Fleming

Alexander Fleming (1881-1955) fue un bacteriólogo escocés que descubrió la penicilina, un antibiótico identificado a través de la sustancia que se movía en un hongo de la especie Penicillium notatum.

Identificó y aisló la lisozima, una enzima bacteriostática, que impide el crecimiento de las bacterias, presente en ciertos tejidos y secreciones animales.

Alexander Fleming nació en Lochfield, en el condado escocés de Ayr, Reino Unido, el 6 de agosto de 1881. Era el menor de los ocho hijos de Hugh Fleming y Grace Stirling Morton.

Educación

Hasta su décimo cumpleaños, Alexander asistió a la escuela Loudoun Moor, cuando se trasladó a la escuela Darvel. Luego fue enviado a la Academia de Kilmarnock.

Por motivos económicos, tuvo que dejar la escuela y trabajar en una empresa de transporte. En 1901, recibió parte de una herencia que le permitió volver a la escuela y decidió estudiar medicina.

En 1906 se graduó en la facultad de medicina del Hospital Saint-Mary de la Universidad de Londres. Durante el curso, fue el mejor de su clase en todas las asignaturas.

Investigación

Tras licenciarse, Alexander Fleming se unió a Almroth Wright para realizar investigaciones médicas. Wright era profesor de bacteriología y famoso por sus trabajos sobre los fagocitos, un cierto tipo de glóbulos blancos.

Por aquel entonces, Louis Pasteur había descubierto la acción de los microbios en las enfermedades y otros procesos y había demostrado que estaban por todas partes a nuestro alrededor y en nuestro cuerpo.

Su investigación sobre los fagocitos fue el punto de partida de un nuevo tipo de medicina, cuando el examen de la sangre del paciente adquirió importancia.

Fleming fue reclutado por Wright para producir sustancias de defensa que ayudaran a destruir las bacterias.

Durante la Primera Guerra Mundial, sirvió en el cuerpo médico de la marina en los frentes de batalla y vio muchas muertes por infección.

Después de la guerra, Fleming fue nombrado profesor de bacteriología en el Hospital Saint-Mary y posteriormente fue nombrado subdirector.

En 1921, Alexander Fleming identificó y aisló la lisozima, una enzima bacteriostática (que impide el crecimiento de las bacterias) presente en ciertos tejidos y secreciones animales, como la lágrima y la saliva humanas, y en la albúmina del huevo.

Descubrimiento de la penicilina

En 1928, Fleming, profesor del Colegio de Cirujanos, estudiaba el comportamiento de la bacteria Staphylococcus aureus.

Observó una sustancia que se movía alrededor de un hongo de la especie “Penicillium notatum”, mostrando gran capacidad de absorción de los estafilococos.

Fleming bautizó esta sustancia como “penicilina” y, un año después, publicó los resultados del estudio en el British Journal of Experimental Pathology.

En aquel momento, los intentos de aplicar este material al tratamiento de las infecciones humanas no parecían prometedores, debido a su inestabilidad y falta de potencia.

Años después, un grupo de investigadores de la Universidad de Oxford se interesó por la posibilidad de producir penicilina estable con fines terapéuticos.

Una década después de la publicación de las investigaciones de Fleming, los estadounidenses Ernst Boris Chain y Howard Walter Florey consiguieron aislar la penicilina en estado anhidro, es decir, en ausencia de humedad.

En 1941, el nuevo producto comenzó a comercializarse en Estados Unidos, con excelentes resultados terapéuticos en el tratamiento de enfermedades infecciosas.

La penicilina se produjo a tiempo para ser utilizada durante la Segunda Guerra Mundial, salvando innumerables vidas.

Reconocimiento

Con el descubrimiento de la penicilina, Fleming se hizo mundialmente famoso. La penicilina abrió al mundo la era de los antibióticos, que representa uno de los logros médicos más importantes, ya que permite curar numerosas infecciones.

Alexander Fleming fue elegido miembro de la Royal Society en 1943. Un año después, fue nombrado caballero de la corona británica.

En 1945, Sir Alexander Fleming recibió un nuevo reconocimiento por sus trabajos de investigación al ser galardonado con el Premio Nobel de Fisiología y Medicina, junto con los estadounidenses Chain y Florey.

El científico tuvo la oportunidad de seguir la repercusión de su descubrimiento y la evolución del antibiótico, un medicamento responsable de curar enfermedades graves, como la tuberculosis.

Alexander Fleming murió en Londres, Inglaterra, el 11 de marzo de 1955, de un ataque al corazón.