Riphagen

A diferencia de la Primera, la Segunda Guerra Mundial parece haber sido una fuente de inspiración constante desde que los canadienses entraron en Ámsterdam. Sin embargo, una película de la Segunda Guerra Mundial procedente de los Países Bajos no aparece con demasiada frecuencia en las pantallas. “Riphagen” es una interesante excepción.

Es comprensible, ya que una obra de época de este tipo suele superar el presupuesto de una película local, pero incluso los no amantes del cine habrán oído hablar de “Soldaat van Oranje” y “Zwartboek”. Pero mientras esas películas épicas tratan de las hazañas de los ciudadanos de a pie durante la ocupación, “Riphagen”, de Pieter Kuijpers, adopta un enfoque completamente distinto.

Dries Riphagen (interpretado por Jeroen van Koningsbrugge) es alguien que hemos borrado de nuestra memoria colectiva en masa. Riphagen no sólo era un delincuente sin escrúpulos de los bajos fondos de Ámsterdam, sino también un colaborador de la peor clase.

Traicionó, robó y chantajeó a los indefensos judíos que aún no habían sido deportados a los campos de exterminio de Europa del Este. Todo ello en colaboración con las SS, SD y NSB.

Y así es como a Kuijpers le gusta filmar a sus protagonistas. Sin escrúpulos y sin que sea evidente para el espectador. Ya lo vimos antes en ‘TBS’, ‘Van God Los’ y ‘Doodslag’. Sin embargo, Kuijpers cometió un error de casting con “Riphagen”.

Tanto Theo Maassen como Tygo Gernandt supieron trasladar a la perfección sus desagradables personajes a la gran pantalla en las mencionadas películas. No es que Van Koningsbrugge juegue mal, ya ha demostrado que sabe actuar.

Pero su nueva imagen de payaso de la SBS choca demasiado con la pesadez y el impacto de este papel. Simplemente no juega lo suficientemente bien como para lavar el mal sabor de boca del canal de acampada.

Después de todo, no es fácil cantar Malle Babbe con Nick y Simon el sábado por la noche, para luego volver a meterse en el papel de traidor sin escrúpulos el lunes.

El reparto de Kay Greidanus como el policía Jan van Liempd tampoco es muy acertado. Van Liempd está cerca de Riphagen durante toda la película, pero la diferencia de edad y la falta de dinamismo hacen que la rivalidad entre los caballeros nunca llegue a florecer. Aunque una rivalidad sombría (como la de De Niro y Pacino en ‘Heat’) podría haber dado a la película un caché extra.

Una película que, por lo demás, es una verdadera obra de su director. La atmósfera lúgubre y opresiva de la que Kuijpers siempre ha demostrado ser un maestro es en “Riphagen” de nuevo la estrella del espectáculo.

La continua amenaza de escalada mantiene la emoción de la película, reforzada por los buenos papeles secundarios de Peter Blok y Mark Rietman, entre otros. A diferencia de “Zwartboek”, Kuijpers tuvo que hacerlo con un presupuesto modesto. Y en ese sentido ha realizado una excelente actuación, cada plano respira los años 40.

“Riphagen” es una buena película que dejará a pocos decepcionados. Aun así, una historia tan poco expuesta, llena de intrigas y engaños, podría haber sido mejor. Son los detalles los que aseguran que dentro de treinta años probablemente no habrá un gran musical dedicado a “Riphagen”.