Los soldados japoneses, diezmados por cocodrilos en la 2GM

Un grupo 1000 combatientes nipones tuvo una experiencia infernal durante la batalla de la isla Ramree.

En 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, el Ejército Imperial Japonés capturó la isla de Ramree, frente a la costa de Birmania.

Como el lugar era de importancia estratégica, los aliados lanzaron un ataque en 1945 para recuperarlo y establecer bases aéreas.

Tras una dramática ofensiva, los británicos expulsaron a unos mil efectivos japoneses a un denso manglar que cubría 16 kilómetros de la isla. Y fue allí donde tuvo lugar uno de los acontecimientos más extraños de la Segunda Guerra Mundial.

Ignorando la petición de rendición de los británicos, los soldados japoneses abandonaron su base y entraron en el pantano.

Muchos de ellos sucumbieron a enfermedades tropicales y tuvieron que enfrentarse a animales venenosos, así como a la falta de agua potable y a la amenaza de morir de hambre.

Pero un peligro concreto era aún mayor: los manglares de la isla albergaban un gran número de cocodrilos de agua salada, el mayor depredador reptil del mundo. Al crecer hasta 6 metros de largo, estos animales pueden alimentarse fácilmente de los humanos.

Una noche, las tropas británicas informaron de que habían oído gritos de pánico y disparos que emanaban de la oscuridad. No sabían qué causaba el terror, pero estaban seguros de que las tropas japonesas estaban sufriendo un ataque de algún tipo. ¡Y no procedía de los aliados!

En su libro de 1962, el naturalista Bruce Stanley Wright describió la trágica escena:

Aquella noche fue la más horrible que se recuerda. Los cocodrilos, alertados por el ruido de la guerra y el olor de la sangre, se reunieron entre los manglares, tumbados con los ojos por encima del agua, vigilando atentamente su próxima comida. Al bajar la marea, los cocodrilos se acercaron a los hombres muertos, heridos y no heridos que estaban empantanados en el barro.

Solo 520 de los 1000 soldados japoneses lograron sobrevivir en el pantano, y los más débiles y heridos fueron recapturados por los británicos.

Aunque no es uno de los acontecimientos más importantes en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, la batalla de la isla de Ramree es ciertamente un extraño recordatorio sobre las leyes de la naturaleza.

Autor: Liber Prieto