Los Einsatzgruppen fueron los escuadrones móviles de exterminio de las SS que siguieron al ejército alemán en la invasión de la Unión Soviética y asesinaron a más de un millón de judíos, romaníes, comunistas y otras personas consideradas «enemigas del Reich». Antes de que existieran las cámaras de gas de Auschwitz y Treblinka , los Einsatzgruppen ejecutaron la Solución Final con el método más primitivo posible: fusilamiento masivo. Pueblo por pueblo, ciudad por ciudad, reunían a las víctimas, las conducían a fosas en las afueras y las asesinaban a tiros. Fueron los verdugos del Holocausto por balas.

Organización y estructura
Los Einsatzgruppen fueron creados por Reinhard Heydrich , jefe de la RSHA, bajo la supervisión de Heinrich Himmler . Antes de la Operación Barbarroja , se organizaron cuatro Einsatzgruppen (A, B, C y D) que seguirían a los cuatro grupos de ejércitos alemanes en su avance por la Unión Soviética.
Cada Einsatzgruppe contaba con entre 600 y 1.000 hombres, divididos en subunidades llamadas Einsatzkommandos y Sonderkommandos. Sus miembros provenían de las SS, el SD, la Gestapo y la policía de orden. Muchos eran hombres educados —abogados, médicos, ingenieros— que habían sido seleccionados por su lealtad ideológica y su disposición a ejecutar las órdenes más extremas del régimen.
Los cuatro Einsatzgruppen operaron en las siguientes zonas:
- Einsatzgruppe A: Países bálticos (Estonia, Letonia, Lituania)
- Einsatzgruppe B: Bielorrusia, Smolensk
- Einsatzgruppe C: Ucrania norte y central
- Einsatzgruppe D: Ucrania sur, Crimea, Cáucaso
El método del asesinato
El procedimiento era sistemático. Cuando una ciudad era capturada por la Wehrmacht, el Einsatzgruppe local emitía un decreto ordenando a todos los judíos presentarse para un supuesto «reasentamiento». Quienes se presentaban eran conducidos a las afueras de la ciudad, obligados a entregar sus pertenencias y a desvestirse, y fusilados al borde de fosas previamente excavadas.
Las víctimas eran alineadas al borde de la fosa y asesinadas con disparos en la nuca. Los cuerpos caían directamente a la fosa, y la siguiente tanda de víctimas era obligada a colocarse sobre los cadáveres antes de ser ejecutada. Cuando la fosa se llenaba, era cubierta con tierra, a menudo mientras algunos heridos seguían con vida.
Los Einsatzgruppen también emplearon camiones de gas: furgones sellados en los que las víctimas morían asfixiadas por los gases de escape del motor. Este método fue adoptado en parte porque el fusilamiento masivo causaba problemas psicológicos graves a los propios ejecutores.
Las grandes masacres
Babi Yar (septiembre de 1941)
La masacre de Babi Yar, cerca de Kiev, fue la mayor operación individual de los Einsatzgruppen. En solo dos días, 29 y 30 de septiembre de 1941, el Einsatzgruppe C y unidades de policía auxiliar ucraniana asesinaron a 33.771 judíos en el barranco de Babi Yar. Las víctimas fueron obligadas a caminar hasta el borde del barranco, desvestirse y tumbarse sobre los cadáveres de los ya ejecutados antes de recibir un disparo.
Rumbula (noviembre-diciembre de 1941)
En el bosque de Rumbula, cerca de Riga, el Einsatzgruppe A asesinó a unos 25.000 judíos del gueto de Riga en dos operaciones separadas.
Ponary (1941-1944)
En el bosque de Ponary, cerca de Vilna, más de 70.000 personas —en su mayoría judíos lituanos— fueron asesinadas a lo largo de tres años por el Einsatzgruppe A y colaboradores lituanos.
La escala del exterminio
Los propios Einsatzgruppen documentaron meticulosamente sus actividades en informes periódicos enviados a Berlín, conocidos como «Informes de Situación Operativa» (Ereignismeldungen). Estos documentos, capturados por los aliados al final de la guerra, proporcionan un registro detallado y escalofriante de las matanzas: fechas, lugares, número de víctimas, desglose por sexo y edad.
Según estos informes y las investigaciones posteriores, los Einsatzgruppen asesinaron a entre 1 y 1,5 millones de personas, la inmensa mayoría judíos. Esta cifra incluye a las víctimas de los propios Einsatzgruppen y de las unidades de policía auxiliar reclutadas entre la población local (lituanos, letones, ucranianos) que participaron activamente en las matanzas.
Los juicios
En 1947-1948, 24 comandantes de los Einsatzgruppen fueron juzgados en Núremberg en el noveno de los juicios posteriores (el «juicio de los Einsatzgruppen»). Catorce fueron condenados a muerte, aunque solo cuatro sentencias se ejecutaron; las demás fueron conmutadas durante la Guerra Fría. El fiscal principal, Benjamin Ferencz, tenía apenas 27 años y describió el caso como «el mayor juicio por asesinato de la historia».
Legado
Los Einsatzgruppen representan la fase más primitiva y más personal del Holocausto. Antes de las cámaras de gas, los verdugos mataban cara a cara, a pocos metros de sus víctimas. Los informes detallados que dejaron desmienten cualquier intento de negar el Holocausto: los propios asesinos documentaron sus crímenes con la precisión burocrática del régimen al que servían.
Su historia también plantea preguntas profundas sobre la naturaleza humana. Los miembros de los Einsatzgruppen no eran psicópatas ni criminales de carrera: eran hombres educados que mataron a cientos de miles de personas por obediencia, ideología y presión grupal. Su ejemplo demuestra que el genocidio no requiere monstruos, sino hombres ordinarios en circunstancias extraordinarias.