La Línea Sigfrido

La Línea Sigfrido (Siegfried-Linie) o Muro del Oeste (Westwall) fue una línea de defensa alemana construida justo antes y durante la Segunda Guerra Mundial y va desde Kleve, en la frontera holandesa, hasta la frontera suiza. Tenía una longitud de más de 630 km.

La Línea Sigfrido era una sucesión de búnkeres (subterráneos), barreras de hormigón para tanques (también conocidas como dientes de dragón), nidos de ametralladoras, vallas de alambre de espino y campos de minas.

En los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial, muchos estados europeos construyeron sus propias líneas de defensa. Por ello, los alemanes construyeron una línea de defensa en el este y en el oeste de Alemania, llamadas respectivamente Ostwall y Westwall.

La Línea Sigfrido se construyó entre 1936 y 1945 por orden de Adolf Hitler. El ingeniero Fritz Todt fue el encargado de las obras. El Muro del Oeste (Westwall) fue una respuesta a la Línea Maginot francesa, un gigantesco sistema de fortalezas a lo largo de la frontera alemana, que causó asombro a los alemanes.

El proyecto de construcción es comparable en tamaño a la construcción de las autopistas alemanas, que permitió trabajar a miles de personas. El efecto fue psicológico y estratégico: como impulso para la población alemana y como disuasión para los franceses.

La ventaja estratégica obtenida por Hitler con su muro occidental se hizo patente en septiembre de 1939. Sólo había entre 100.000 y 200.000 soldados estacionados en la línea, mientras que la fuerza principal estaba en Polonia. Francia, en cambio, tenía 100 divisiones (casi 800.000 hombres).

En este periodo surgió la Sitzkrieg o Guerra de Broma, pequeñas ofensivas de ida y vuelta, incluida la Ofensiva del Sarre. Convencidos de la calidad de las líneas de defensa del adversario, ambos países no se atrevieron a atacarse frontalmente.

Alemania no tenía ninguna razón apremiante para hacerlo; la batalla en Polonia era suya. Sin embargo, los franceses no tenían otra alternativa para presionar a Alemania para que se retirara de Polonia. En mayo de 1940, cuando Polonia estaba dividida entre Alemania y la Unión Soviética, las tropas alemanas atacaron.

Sin embargo, la Línea Sigfrido no puede compararse con la Línea Maginot. Era un concepto completamente diferente, basado en las experiencias de la Primera Guerra Mundial. Los alemanes creían más en posiciones de combate “pequeñas” que pudieran apoyarse mutuamente con profundidad en la defensa.

Sin embargo, el concepto original se adaptó rápidamente en 1944. En la década de 1930, se pensaba que las batallas se librarían desde los búnkeres, pero en 1944 éstos resultaron servir más bien como “ratoneras de hormigón”. El nuevo concepto de 1944 significaba que los búnkeres debían ofrecer protección durante los bombardeos, pero que las batallas se libraban desde posiciones fuera de los búnkeres.

En 1944, el anticuado Westwall proporcionó un refugio seguro a las unidades alemanas en retirada. Los problemas logísticos en el bando aliado y la injustificada falta de respeto a la muralla occidental también dieron tiempo a los alemanes para reorganizar sus defensas. Esto ocurrió bajo el liderazgo del mariscal de campo Walter Model.

Cuando los aliados reanudaron su avance a mediados de septiembre de 1944, se produjeron amargos y encarnizados combates y el avance se detuvo rápidamente. Al mismo tiempo, los aliados perdieron la batalla de Arnhem y tuvieron que rechazar la contraofensiva alemana en las Ardenas (Batalla de las Ardenas) en diciembre de 1944, por lo que los aliados no pudieron penetrar en territorio alemán hasta marzo de 1945.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la responsabilidad de eliminar las posiciones se asignó a las respectivas fuerzas de ocupación. Por eso la Línea Sigfrido ya no existe hoy. Los únicos restos visibles son los obstáculos antitanque y algunas extrañas protuberancias en el paisaje.

En algunos lugares, la gente intenta ahora proteger los restos de la muralla occidental. Algunos museos se han instalado en antiguos búnkeres, por ejemplo el Museo Westwall, cerca de Irrel.

Cabe destacar, para terminar, que Animales y plantas poco comunes encuentran un hogar perfecto en las húmedas y oscuras ruinas de la Línea Sigfrido o Muro del Oeste.