El mapa de Europa se transformó radicalmente durante la SGM. En apenas seis años, fronteras que llevaban siglos establecidas fueron borradas, países enteros desaparecieron y surgieron nuevas realidades geopolíticas que perdurarían durante décadas. Seguir la evolución del mapa año por año es una de las formas más reveladoras de comprender la dinámica del conflicto: la velocidad de las conquistas del Eje, la lentitud de la reconquista aliada y la magnitud de los cambios territoriales que la guerra dejó como legado.

1939: el mapa antes de la guerra
En septiembre de 1939, el mapa de Europa reflejaba el orden (cada vez más frágil) establecido tras la Primera Guerra Mundial. Alemania ya se había expandido más allá de sus fronteras de Versalles con el Anschluss de Austria (marzo de 1938) y la anexión de los Sudetes (octubre de 1938) y el resto de Checoslovaquia (marzo de 1939). Italia controlaba Albania desde abril de 1939.
La invasión de Polonia en septiembre de 1939 borró del mapa a un país que había renacido hacía apenas veinte años. El Pacto Molotov-Ribbentrop dividió Polonia entre Alemania y la URSS: el oeste fue incorporado al Reich o convertido en el Gobierno General (un territorio colonial de facto), mientras la URSS se anexionó el este.
Antes de que acabara 1939, la URSS también invadió Finlandia (la Guerra de Invierno) y se anexionó los estados bálticos (Lituania, Letonia y Estonia) y Besarabia (de Rumanía) en 1940, modificaciones que no fueron reconocidas internacionalmente pero que redibujaron la frontera occidental soviética.
1940: la Europa del Eje
1940 fue el año de las conquistas relámpago. En abril, Alemania invadió Dinamarca (que se rindió en horas) y Noruega. En mayo, la Wehrmacht arrasó los Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo y Francia en seis semanas.
A finales de 1940, el mapa europeo era irreconocible:
- Alemania controlaba directa o indirectamente: Austria, Checoslovaquia (Protectorado de Bohemia y Moravia), Polonia occidental, Dinamarca, Noruega, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo y el norte de Francia
- Francia quedó dividida: el norte y la costa atlántica bajo ocupación alemana, y el sur como la Francia de Vichy, un estado títere bajo el régimen colaboracionista de Pétain
- Italia invadió Grecia (sin éxito) y se preparaba para su campaña africana
- Reino Unido era la única potencia europea que resistía
Solo un año después del estallido de la guerra, Hitler dominaba el continente desde el Atlántico hasta la frontera soviética.
1941: la máxima expansión del Eje
1941 marcó la extensión máxima del dominio del Eje en Europa. En abril, Alemania invadió Yugoslavia y Grecia ( Operación Marita ), completando el control del sureste europeo. Yugoslavia fue desmembrada: Croacia se convirtió en un estado títere, Serbia fue ocupada militarmente y los territorios restantes se repartieron entre Alemania, Italia, Hungría y Bulgaria.
El 22 de junio, la Operación Barbarroja lanzó a tres millones de soldados contra la URSS. Para diciembre de 1941, las fuerzas alemanas habían conquistado los estados bálticos, Bielorrusia, gran parte de Ucrania y llegaban a las puertas de Moscú y Leningrado.
El mapa de Europa a finales de 1941 mostraba al Eje en su apogeo: desde la costa atlántica francesa hasta los suburbios de Moscú, desde el cabo Norte noruego hasta el desierto del norte de África. Un arco de conquista que abarcaba un territorio mayor que cualquier imperio europeo anterior.
1942: el punto de inflexión
En la primera mitad de 1942, el Eje siguió expandiéndose. La Operación Fall Blau llevó a los alemanes al Cáucaso y al Volga, acercándose peligrosamente a los campos petrolíferos soviéticos.
Pero la segunda mitad de 1942 cambió la dinámica. La batalla de Stalingrado detuvo el avance alemán en el este. La batalla de El Alamein invirtió la tendencia en África. Los desembarcos aliados en el norte de África ( Operación Antorcha ) abrieron un nuevo frente.
El mapa no cambió dramáticamente en 1942, pero la marea comenzó a invertirse. A partir de Stalingrado, el Eje solo perdería territorio.
1943: la retirada comienza
1943 fue el año en que el mapa comenzó a encogerse para el Eje:
- En febrero, el VI Ejército se rindió en Stalingrado. El Ejército Rojo comenzó a recuperar Ucrania
- En mayo, las fuerzas del Eje en el norte de África se rindieron: 250.000 prisioneros
- En julio, los Aliados invadieron Sicilia y en septiembre desembarcaron en la Italia continental
- Italia se rindió en septiembre, aunque Alemania ocupó inmediatamente el país
La batalla de Kursk en julio selló el dominio soviético en el frente oriental. A partir de Kursk, la Wehrmacht solo fue capaz de retroceder, organizando defensas cada vez más desesperadas.
1944: la liberación de Europa
1944 fue el año de las grandes liberaciones:
- En enero, el sitio de Leningrado fue definitivamente levantado tras 872 días
- En junio, la Operación Overlord liberó el norte de Francia
- En agosto, la liberó el sur de Francia y París fue liberado el 25 de agosto
- La Operación Bagration destruyó al Grupo de Ejércitos Centro alemán y liberó Bielorrusia y gran parte de Polonia
- Rumanía, Bulgaria y Finlandia abandonaron el Eje y se pasaron al bando aliado
Para finales de 1944, el mapa había cambiado radicalmente: Francia, Bélgica, gran parte de los Países Bajos, Grecia, Rumanía, Bulgaria y la mayor parte de la URSS habían sido liberadas. Alemania estaba siendo invadida desde el este (el Ejército Rojo en la frontera del Oder) y acosada desde el oeste (los Aliados en la frontera del Rin).
La ofensiva de las Ardenas en diciembre fue el último intento alemán de invertir la situación en el oeste. Fracasó en semanas.
1945: el colapso y el nuevo mapa
Los primeros meses de 1945 vieron el derrumbe total del Eje:
- En enero, el Ejército Rojo lanzó la ofensiva Vístula-Oder que lo llevó a 70 kilómetros de Berlín
- En marzo, los Aliados occidentales cruzaron el Rin
- En abril, el Ejército Rojo y los estadounidenses se encontraron en el Elba
- El 30 de abril, Hitler se suicidó. El 8 de mayo, Alemania se rindió
El mapa de Europa de mayo de 1945 mostraba un continente devastado, ocupado militarmente y a punto de ser reconfigurado por las decisiones de las conferencias de Yalta y Potsdam .
El mapa de posguerra: una Europa nueva
Los cambios territoriales de posguerra redibujaron Europa de forma duradera:
Alemania fue dividida en cuatro zonas de ocupación (estadounidense, británica, francesa y soviética) que acabarían convirtiéndose en dos estados: la República Federal de Alemania (oeste) y la República Democrática Alemana (este). Berlín, situada en la zona soviética, fue igualmente dividida.
Polonia fue desplazada hacia el oeste: perdió sus territorios orientales (incorporados a la URSS) pero recibió a cambio territorios alemanes al este de la línea Oder-Neisse, incluyendo Silesia, Pomerania y la mitad sur de Prusia Oriental. Millones de alemanes fueron expulsados de estos territorios.
La URSS consolidó todas sus adquisiciones de 1939-1940: los estados bálticos, el este de Polonia, Besarabia y Carelia. Además, se anexionó la Rutenia subcarpática (de Checoslovaquia), el norte de Prusia Oriental (Kaliningrado) y el sur de Sajalín y las Kuriles (de Japón).
Yugoslavia recuperó su integridad territorial como federación bajo el mando de Tito , incorporando Istria y partes de la Venecia Julia de Italia.
El Telón de Acero
El cambio más trascendente no fue una frontera nacional, sino una línea invisible que dividió Europa en dos bloques. El Telón de Acero , como lo denominó Churchill en 1946, separó la Europa occidental (democracias liberales bajo influencia estadounidense) de la Europa oriental (regímenes comunistas bajo dominio soviético).
Esta división, que Churchill describió como una línea "desde Stettin en el Báltico hasta Trieste en el Adriático", definiría la política europea durante los siguientes 45 años, hasta la caída del Muro de Berlín en 1989.
La SGM no solo redibujó las fronteras de Europa: creó un orden geopolítico completamente nuevo. El continente que en 1939 se consideraba el centro del mundo emergió de la guerra dividido, debilitado y dependiente de dos superpotencias extraeuropeas. El mapa que dejó la guerra fue, en muchos sentidos, el mapa de la Guerra Fría .