1945: El final de la guerra

Cronología de 1945: la caída de Berlín, la muerte de Hitler, el Día de la Victoria en Europa, las bombas atómicas y la rendición de Japón.

El año 1945 trajo consigo el desenlace de la Segunda Guerra Mundial. En Europa, la caída de Berlín y el suicidio de Hitler condujeron a la rendición incondicional de Alemania el 8 de mayo, celebrado como el Día de la Victoria en Europa. En el Pacífico, el lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki forzó la capitulación de Japón en agosto, poniendo fin definitivo al conflicto más devastador de la historia.

Los primeros meses del año vieron el avance simultáneo de los aliados desde el este y el oeste sobre un Tercer Reich en descomposición. El Ejército Rojo, tras las devastadoras ofensivas de 1944, cruzó el Oder y se preparó para el asalto final a Berlín. En el oeste, las fuerzas angloamericanas cruzaron el Rin en marzo y avanzaron hacia el corazón de Alemania. La Conferencia de Yalta, celebrada en febrero, dibujó el mapa de la posguerra europea entre Roosevelt, Churchill y Stalin, aunque muchas de sus decisiones serían fuente de conflictos durante las décadas siguientes.

La batalla de Berlín, la última gran batalla de la guerra en Europa, se libró entre abril y mayo de 1945 con una ferocidad extrema. El Ejército Rojo lanzó más de dos millones de soldados contra la capital del Reich, y los combates callejeros causaron decenas de miles de bajas en ambos bandos. El suicidio de Hitler el 30 de abril en su búnker marcó el final simbólico del nazismo. La rendición incondicional de Alemania se firmó el 7 de mayo en Reims y se ratificó el 8 de mayo en Berlín.

El fin de la guerra en Europa no significó el fin del conflicto. En el Pacífico, Japón resistía con la determinación de combatir hasta el último hombre. Las batallas de Iwo Jima y Okinawa habían demostrado el coste escalofriante que tendría una invasión de las islas principales. Las bombas atómicas sobre Hiroshima (6 de agosto) y Nagasaki (9 de agosto) introdujeron un arma nueva y terrible que alteró para siempre la naturaleza de la guerra. La declaración de guerra soviética contra Japón el 8 de agosto y la invasión de Manchuria aceleraron la decisión japonesa de rendirse.

La rendición de Japón, formalizada el 2 de septiembre de 1945 a bordo del acorazado USS Missouri en la bahía de Tokio, puso fin a seis años de guerra que habían costado entre setenta y ochenta y cinco millones de vidas. La Conferencia de San Francisco, celebrada entre abril y junio, había fundado las Naciones Unidas con la esperanza de que nunca se repitiera semejante catástrofe.