El año 1939 marcó el inicio de la Segunda Guerra Mundial con la invasión alemana de Polonia el 1 de septiembre, un acontecimiento que llevó a Francia y el Reino Unido a declarar la guerra a Alemania. La política de apaciguamiento, que había permitido la expansión territorial del Tercer Reich, quedó definitivamente enterrada. Mientras tanto, en el norte de Europa, la Unión Soviética lanzó su ofensiva contra Finlandia en la llamada Guerra de Invierno.
Los meses previos a la invasión estuvieron marcados por una intensa actividad diplomática y militar. En marzo, Alemania se anexionó lo que quedaba de Checoslovaquia, demostrando que las promesas de Múnich no valían nada. En abril, Italia ocupó Albania. En mayo, Alemania e Italia firmaron el Pacto de Acero, formalizando su alianza militar. Pero fue el Pacto Molotov-Ribbentrop de agosto, el acuerdo de no agresión entre la Alemania nazi y la Unión Soviética, el que despejó el camino para la invasión de Polonia al eliminar el riesgo de una guerra en dos frentes.
La invasión de Polonia, lanzada al amanecer del 1 de septiembre, demostró la eficacia devastadora de la Blitzkrieg. La combinación de aviación táctica, divisiones blindadas y infantería mecanizada aplastó a un ejército polaco que, pese a su valentía, dependía en gran medida de la caballería y carecía de defensa aérea moderna. La invasión soviética del este de Polonia el 17 de septiembre, acordada en el protocolo secreto del Pacto Molotov-Ribbentrop, selló el destino del país. Varsovia cayó el 27 de septiembre.
Las declaraciones de guerra de Francia y el Reino Unido el 3 de septiembre no se tradujeron en acciones militares inmediatas. El periodo conocido como la drôle de guerre o guerra de broma se prolongó durante meses, con ambos bandos atrincherados tras sus respectivas líneas defensivas sin combatir. Los aliados confiaban en que el bloqueo naval y el tiempo jugarían a su favor, una apuesta que la primavera de 1940 demostraría catastróficamente errónea.
En el Atlántico Sur, la batalla del Río de la Plata en diciembre de 1939 ofreció el primer enfrentamiento naval significativo del conflicto, cuando cruceros británicos acorralaron al acorazado de bolsillo alemán Admiral Graf Spee en el puerto de Montevideo. En el norte de Europa, la Guerra de Invierno entre la Unión Soviética y Finlandia reveló las graves deficiencias del Ejército Rojo, que sufrió pérdidas desproporcionadas ante una defensa finlandesa tenaz. Estas dificultades soviéticas contribuyeron a la decisión de Hitler de atacar a la URSS, convencido de que se derrumbaría rápidamente.