El teatro mediterráneo y africano abarcó una de las campañas más largas de la Segunda Guerra Mundial, extendiéndose desde 1940 hasta 1945 a lo largo del norte de África, el Mediterráneo oriental y la península italiana. Desde los combates blindados en los desiertos de Libia y Egipto hasta el sangriento avance por Italia, este frente fue decisivo para erosionar las fuerzas del Eje y abrir un segundo frente en el sur de Europa.
Del desierto a las montañas de Italia
La campaña comenzó en 1940 cuando la Italia fascista atacó a las fuerzas británicas en Egipto y fue derrotada estrepitosamente. La llegada del Afrika Korps de Erwin Rommel en 1941 transformó la guerra del desierto en un duelo de maniobra blindada que osciló de un lado a otro de la costa norteafricana. El sitio de Tobruk, las batallas de El Alamein y el paso de Kasserine fueron hitos de una campaña donde la logística resultó tan importante como la táctica. La derrota final del Eje en Túnez en mayo de 1943 abrió la puerta a la invasión de Sicilia y posteriormente de la Italia continental.
La campaña de Italia se convirtió en una guerra de desgaste brutal en terreno montañoso. Las líneas defensivas alemanas, como la Línea Gustav y la Línea Gótica, convirtieron cada avance aliado en un combate encarnizado. Anzio, Monte Cassino y la batalla de Creta figuran entre los enfrentamientos más duros de toda la guerra. El teatro mediterráneo también incluyó la batalla naval del cabo Matapán, que aseguró la supremacía aliada en el Mediterráneo oriental.
Batallas que encontrarás en esta sección
Esta sección recorre los principales combates del norte de África, el Mediterráneo y la península italiana: desde El Alamein y Tobruk hasta Monte Cassino y Anzio, pasando por la batalla de Creta, la invasión de Sicilia, la campaña de Túnez y los grandes enfrentamientos navales. Cada artículo analiza las fuerzas implicadas, las tácticas empleadas y el impacto de estos combates en el curso general de la guerra.