La Batalla de Krasny Bor

Situémonos en la Unión Soviética, entre finales de 1942 y comienzos de 1934. Los rusos llevan meses lanzando contraofensivas, intentando rodear el 18.º Ejército alemán a fin de liberar las dos vías estratégicas que constituyen la carretera y la línea de ferrocarril que unen Moscú y Leningrado. Sin éxito. Y la División Azul española iba a ponerles a los rusos las cosas bien difíciles, como vamos a ver en estye artículo sobre la épica batalla de Krasny Bor.

JoseferreclauzelD-A-250CC BY-SA 4.0

A finales de enero de 1943, el general Emilio Esteban Infantes releva a Muñoz Grandes al mando de la División Azul, ya que Franco consideraba que este último daba demasiado protagonismo a la Falange, con la cual el Caudillo empezaba a tener serias desavenencias. Nombró a Muñoz Grandes, teniente general, graduación incompatible con el mando de una división.

Nada más tomar el mando, Esteban Infantes se percata de la llegada de nuevas tropas soviéticas, intuyendo un ataque inminente, ordena el 2 de febrero de 1943 a sus reservas ocupar y atrincherarse en la ciudad de Krasny Bor.

Soldados de la División Azul en la Unión Soviética
Dominio público (Wikimedia)

Como esa urbe situada entre la autopista y la línea de ferrocarril Leningrado-Moscú permite controlar este eje, Krasny Bor es de vital importancia para el Ejército Rojo. El 9 de febrero, el general Infantes ordena que un tercio de sus hombres, con todas las armas automáticas disponibles, se retiren a 200 metros detrás de la línea principal de resistencia.

Manda colocar campos de minas adicionales, mejorar las posiciones e incrementar los puestos de tiro. El 10 de febrero, los 40.000 hombres del 55.º Ejército soviético, con 100 vehículos blindados, apoyados por un grupo móvil compuesto por la 122.º Brigada de Carros de Combate y la 35.º Brigada de esquiadores, que representan cuatro mil efectivos suplementarios, atacan para tomar la ciudad del Kolpino, a 25 kilómetros de Leningrado.

Cada palmo de tierra contaba en Krasni Bor
Dominio público (Wikimedia)

A las 6:40 de la mañana, los 800 cañones de la artillería pesada soviética bombardean durante dos horas un frente de cinco kilómetros, cuyo punto central es Krasny Bor. Cada pieza dispara con intervalos de 10 segundos. Después, la aviación toma el relevo para culminar la aniquilación. Destruyendo las trincheras y búnkeres que sean posibles, los soviéticos quieren debilitar el flanco oeste de su adversario.

A fin de preservar sus efectivos, los españoles han vaciado en parte las primeras líneas. Sin embargo, los que se han quedado no tienen posibilidad de replegarse debido a la intensidad del fuego enemigo. Confiados en que sus cañones y su aviación han destruido las defensas enemigas, los oficiales rusos ordenan el asalto a las 8:40.

Atacan en cuatro líneas de penetración el sector defendido por la División Azul, encontrando una fuerte resistencia. Además, como las salvas artilleras habían fundido la nieve, los carros se hunden en el barro y tienen dificultades para progresar.

En sus trincheras, los supervivientes de las tropas españolas de primera línea reagrupan sus fuerzas y fortifican como pueden sus posiciones. Se enfrentan entonces a una marea soviética muy superior en hombres y material, y resisten luchando hasta la muerte.

En la estación de ferrocarril Octubre de la ciudad de Krasny Bor, una compañía de divisionarios rechaza varios ataques de infantería y de blindados. A las once, solo quedan 40 hombres que aguantan hasta mediodía, hora a la cual los supervivientes se repliegan.

Divisionarios en pleno caos de la batalla
Dominio público (Wikimedia)

De las 9 a las 10:40, Las unidades españolas aisladas rechazan los ataques soviéticos, pero cuando los rusos ocupan la línea de ferrocarril, quedan incomunicadas de su retaguardia. Sin embargo, a pesar de estar completamente rodeados, deciden mantenerse en la carretera Leningrado-Moscú todo el tiempo que puedan, hasta finalmente ser aniquilados.

A mediodía, el Ejército Rojo alcanza la línea del frente, penetrando por tres puntos. A pesar de su agotamiento y sin la intervención de la 4.ª División SS Polizei, que debería haberles prestado ayuda, los voluntarios de la División Azul resisten un nuevo ataque, así como los disparos de los francotiradores que eliminan a 121 hombres.

Mientras tanto, y a pesar de las enormes pérdidas ocasionadas por los divisionarios, el 55.º Ejército Rojo consigue un avance significativo. En Krasny Bor, la artillería azul y los ingenieros son asaltados por la infantería y los blindados soviéticos que abren fuego contra el hospital y las ambulancias, pero finalmente son rechazados con cócteles molotov y granadas de mano por los españoles y el frío.

Aunque después de las 12, la 63.ª División de Infantería de la Guardia Roja anuncia la captura de Krasny Bor, gracias a la resistencia de los divisionarios azules solo pueden controlar la mitad sur de la villa.

A las 15:45, cae el cuartel general español. Los efectivos que aún pueden combatir se repliegan, mientras que sus compañeros, que han instalado al oeste de la ciudad posiciones defensivas a lo largo del río Isora, resisten hasta el anochecer las embestidas de la 63.ª División de Infantería de la Guardia Roja.

Para intentar cambiar la situación, los cazabombarderos de la Luftwaffe intervienen, pero es demasiado tarde. Mientras tanto, la infantería soviética toma Mishkino.

Con intención de parar el avance soviético, a las 16:30 refuerzos alemanes (con apoyo aéreo) ayudan a fortalecer las defensas españolas que contraatacan en los bosques a la altura de Stáraya y ocupan una línea del frente que va desde la autopista hasta el río Isora.

Al final del día el general Svridov envía una brigada de esquiadores soviéticos para ocupar la carretera M-10. Pero el deshielo y la fiera resistencia de los españoles impiden su éxito.

Sufriendo fuertes pérdidas en sus rangos, la 63.ª División de Infantería de la Guardia Roja progresa de cuatro a cinco kilómetros y ocupa Krasny Bor, Mishkino, Stáraya, Stepanovka y la estación de Popovka. En el sector del río Isora, la 72.ª División de infantería rusa rechaza los españoles, ocasionándoles un 70 % de bajas.

El flanco izquierdo de la 63.ª División de Infantería de la Guardia Roja, que estaba rodeada por varios sitios, controla por la tarde la ciudad de Krasny Bor en su totalidad. Dada la situación desastrosa del 18. º Ejército alemán, muy diezmado en hombres y material, la contraofensiva planificada por la División Azul no se puede realizar.

Después de un bombardeo del primer batallón artillero español contra las posiciones soviéticas, la 262.ª División de Infantería Hispana lanza sin éxito un contraataque para retomar Krasni Bor.

En conclusión, a pesar de las bajas sufridas por los españoles, la resistencia de la División Azul durante la batalla de Krasny Bor hace fracasar la Operación Estrella Polar, nombre en clave dado por los rusos a la gran ofensiva destinada a liberar Leningrado del dominio alemán.

Las fuerzas soviéticas pierden en este intento entre 11.000 y 14.000 hombres, así como un número parecido de heridos. Y esto sin contar las víctimas dentro del cerco de Leningrado. El fracaso del Ejército Rojo durante sus múltiples ataques fue debido, según su Estado Mayor, a la falta de reconocimiento de las posiciones enemigas, al empleo inocuo de los blindados, a la ineficacia de los apoyos de artillería y a los errores en todos los niveles de mando. Así, la Unión Soviética tendrá que esperar a enero de 1944 para romper definitivamente el sitio de Leningrado.

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