El 6 de junio de 1944 fue el día más decisivo de la SGM en el frente occidental. La Operación Overlord puso en marcha la mayor operación anfibia de la historia, con más de 156.000 soldados aliados cruzando el canal de la Mancha para asaltar las playas de Normandía. Lo que sigue es la narración hora por hora de aquellas veinticuatro horas que cambiaron el curso de la guerra en Europa.

La víspera: 5 de junio, última decisión
El general Dwight D. Eisenhower , comandante supremo aliado, había pospuesto la invasión un día por el mal tiempo. La ventana meteorológica prevista para el 6 de junio era estrecha: si no se aprovechaba, habría que esperar al menos dos semanas para encontrar las condiciones de marea y luna adecuadas.
A las 21:45 del 5 de junio, Eisenhower dio la orden definitiva: "OK, let's go" (De acuerdo, adelante). En ese momento, miles de barcos ya navegaban hacia Francia y los primeros paracaidistas se preparaban para embarcar. Eisenhower llevaba en el bolsillo una nota redactada por si la invasión fracasaba, asumiendo toda la responsabilidad.
00:00-01:00 — Los exploradores saltan
A medianoche, los primeros hombres en pisar suelo francés fueron los exploradores (pathfinders) de las divisiones aerotransportadas. Pequeños equipos de paracaidistas saltaron sobre Normandía para marcar las zonas de aterrizaje con balizas luminosas y radiotransmisores. Muchos cayeron lejos de sus objetivos debido a los fuertes vientos y la niebla.
Los planeadores del golpe de mano contra los puentes del canal de Caen y del río Orne partieron de Inglaterra a las 22:56 del 5 de junio. A las 00:16, el mayor John Howard y sus hombres de la 6.ª División Aerotransportada británica aterrizaron a apenas 50 metros del puente Bénouville (rebautizado Pegasus Bridge) y lo capturaron en un asalto relámpago de diez minutos. Fue la primera acción del día D.
01:00-02:00 — Los paracaidistas en el aire
Entre la 1:00 y las 2:00 de la madrugada, más de 13.000 paracaidistas estadounidenses de las divisiones 82.ª y 101.ª Aerotransportadas saltaron sobre la península de Cotentin, al oeste de las playas de desembarco. El fuego antiaéreo alemán dispersó las formaciones de transporte C-47, y muchos paracaidistas cayeron a kilómetros de sus zonas asignadas, en campos inundados deliberadamente por los alemanes.
La dispersión provocó un caos extraordinario, pero tuvo un efecto inesperado: los alemanes no pudieron identificar un patrón claro de ataque y no supieron hacia dónde dirigir sus reservas. Pequeños grupos de paracaidistas se reunieron en la oscuridad usando los famosos "crickets" (juguetes metálicos que hacían clic-clac como contraseña) y comenzaron a tomar sus objetivos de forma improvisada.
02:00-04:00 — Combates nocturnos en el interior
Los paracaidistas de la 101.ª lucharon por controlar las salidas de las playas Utah, tomando los cruces de caminos y puentes que permitirían a la infantería avanzar desde la costa hacia el interior. La batalla por la localidad de Sainte-Mère-Église se convirtió en una de las más icónicas de la noche: algunos paracaidistas quedaron colgados de los tejados y del campanario de la iglesia bajo el fuego alemán.
Al este, los paracaidistas británicos de la 6.ª División se afianzaron en los puentes capturados y destruyeron los puentes sobre el río Dives para impedir que los refuerzos alemanes llegaran desde el este. Los paracaidistas también atacaron la batería de Merville, una posición artillera alemana que amenazaba la playa Sword, en una acción desesperada con solo 150 hombres de los 750 previstos.
04:00-05:00 — La armada cruza el canal
Al amanecer, la mayor flota jamás reunida se acercaba a las costas de Normandía. Más de 5.000 barcos de guerra, transporte y desembarco formaban una procesión que se extendía hasta donde alcanzaba la vista. Los marineros y soldados a bordo escuchaban el rugido de los motores y observaban el cielo cruzado por miles de aviones aliados.
A las 05:00, los acorazados, cruceros y destructores aliados abrieron fuego contra las defensas costeras alemanas. El bombardeo naval fue ensordecedor: el acorazado USS Nevada, superviviente de Pearl Harbor, disparó sus cañones de 356 mm contra las posiciones de Utah. En total, los buques aliados dispararon más de 140.000 proyectiles aquella mañana.
Simultáneamente, 1.136 bombarderos pesados de la RAF y la USAAF lanzaron más de 5.000 toneladas de bombas sobre las defensas costeras. Sin embargo, el grueso del bombardeo aéreo sobre las playas de Omaha erró sus objetivos por la espesa nubosidad, dejando intactas las posiciones alemanas.
05:30-06:30 — La hora H se acerca
Los soldados descendieron de los transportes a las lanchas de desembarco Higgins (LCVP) para el último tramo hasta la playa. El oleaje era intenso y muchos hombres, cargados con hasta 30 kilos de equipo, vomitaban por el mareo. Algunos botes se hundieron o volcaron, ahogando a sus ocupantes antes de llegar a la orilla.
La hora H (la hora del asalto) variaba según la playa, adaptada a las condiciones de marea locales. Utah fue la primera playa atacada a las 06:30, seguida de Omaha minutos después. Las playas británicas y canadienses (Gold, Juno y Sword) tendrían su hora H entre las 07:25 y las 07:45.
06:30 — Utah Beach: un error afortunado
Los primeros soldados de la 4.ª División de Infantería estadounidense tocaron tierra en Utah Beach a las 06:30. Por un golpe de suerte, las fuertes corrientes habían desviado las lanchas casi dos kilómetros al sur de la zona prevista. El general de brigada Theodore Roosevelt Jr. (hijo del expresidente), el oficial de mayor rango en la playa, evaluó la situación y pronunció su famosa frase: "Empezaremos la guerra desde aquí mismo".
La nueva zona de desembarco resultó estar mucho menos defendida que la original. Utah fue la playa con menos bajas del día D: 197 muertos de los 23.000 hombres desembarcados. Los paracaidistas de la 101.ª, que habían luchado toda la noche, enlazaron con las tropas de la playa durante la tarde.
06:30-10:00 — Omaha Beach: el infierno
Omaha fue la pesadilla del día D. La playa estaba defendida por acantilados de hasta 30 metros de altura, plagados de búnkeres, nidos de ametralladoras, trincheras y obstáculos. Para empeorar las cosas, los bombardeos aéreo y naval habían fallado casi por completo, y la veterana 352.ª División alemana reforzaba las defensas.
Cuando las rampas de las lanchas Higgins cayeron a las 06:30, los soldados de la 1.ª y 29.ª Divisiones de Infantería estadounidenses se encontraron con un muro de fuego. Las ametralladoras MG 42 alemanas barrían la playa con una cadencia de 1.200 disparos por minuto. Los hombres caían en el agua, en la arena, tras los obstáculos de acero. Muchos se ahogaron bajo el peso de su equipo.
En la primera hora, las bajas fueron catastróficas. La Compañía A del 116.º Regimiento perdió al 96% de sus efectivos en los primeros minutos. Los supervivientes se agazapaban tras el muro de guijarros al pie de los acantilados, incapaces de avanzar. A las 08:30, el general Omar Bradley, observando desde el USS Augusta, consideró seriamente evacuar Omaha y desviar los refuerzos a las playas británicas.
Fue el valor individual de pequeños grupos de soldados y oficiales lo que rompió el estancamiento. El coronel George Taylor gritó a sus hombres: "Solo hay dos tipos de personas en esta playa: los que están muertos y los que van a morir. Así que salgamos de aquí". Grupos de infantería, guiados por rangers, comenzaron a escalar los acantilados bajo fuego, abriendo brechas en las defensas alemanas.
Los destructores de la armada se acercaron peligrosamente a la costa, disparando a quemarropa contra los búnkeres. Hacia las 10:00, las primeras brechas permitieron que los refuerzos comenzaran a fluir tierra adentro. Omaha estaba siendo conquistada a un coste terrible: entre 2.000 y 4.700 bajas estadounidenses solo en esa playa.
07:25-08:00 — Gold, Juno y Sword: el asalto británico y canadiense
En Gold Beach, la 50.ª División de Infantería británica desembarcó a las 07:25 enfrentando defensas significativas pero superándolas con apoyo de tanques especializados (los "funnies" del general Hobart): tanques con maza para minas, tanques lanzallamas y tanques anfibios DD.
En Juno Beach, la 3.ª División de Infantería canadiense llegó a las 07:45 tras un retraso causado por el oleaje. Los canadienses sufrieron pérdidas importantes en la primera oleada, pero avanzaron con determinación. Al final del día, habían penetrado más profundamente en territorio francés que cualquier otra fuerza del día D.
En Sword Beach, la 3.ª División de Infantería británica desembarcó con el objetivo de enlazar con los paracaidistas de la 6.ª División en los puentes del Orne. La playa fue tomada con relativa rapidez, pero el avance hacia Caen, objetivo principal del primer día, fue detenido por un contraataque de la 21.ª División Panzer alemana a media tarde.
10:00-14:00 — La reacción alemana paralizada
La respuesta alemana al desembarco fue lenta y caótica por múltiples razones. La Operación Fortitude había convencido al alto mando alemán de que Normandía era una distracción y que el verdadero desembarco llegaría en Calais. Esta creencia paralizó las reservas panzer durante horas críticas.
Erwin Rommel, responsable de las defensas costeras, estaba en Alemania celebrando el cumpleaños de su esposa. Hitler dormía y nadie se atrevió a despertarle. Cuando finalmente dio permiso para mover las divisiones panzer de reserva, ya era demasiado tarde: los Aliados tenían las cabezas de playa aseguradas.
La superioridad aérea aliada fue devastadora. Cualquier columna alemana que se movía de día era atacada por cazabombarderos. Los refuerzos alemanes tardaron días en llegar a Normandía cuando deberían haber llegado en horas.
14:00-18:00 — Consolidación
Durante la tarde, los Aliados trabajaron frenéticamente para desembarcar refuerzos, vehículos, tanques y suministros. En Omaha, los ingenieros abrían caminos a través de los acantilados bajo fuego esporádico. En las playas británicas, las ciudades costeras de Arromanches y Courseulles empezaban a caer.
Los paracaidistas del interior, que habían luchado toda la noche y todo el día con munición limitada, recibieron por fin refuerzos desde las playas. En Sainte-Mère-Église, los hombres de la 82.ª División rechazaron los contraataques alemanes y aseguraron la localidad.
18:00-24:00 — Balance del primer día
Al caer la noche del 6 de junio, más de 156.000 soldados aliados habían desembarcado en Francia. Las cinco cabezas de playa estaban aseguradas, aunque no habían alcanzado todos los objetivos previstos: Caen no había caído, las cabezas de playa de Omaha y Utah no estaban conectadas, y la penetración era menor de lo planeado.
Las bajas aliadas del día D se estiman entre 10.000 y 12.000 hombres, de los cuales entre 4.000 y 4.500 murieron. Las bajas alemanas fueron similares, con unos 4.000-9.000 hombres entre muertos, heridos y capturados.
El significado del día D
El 6 de junio de 1944 abrió el segundo frente que Stalin llevaba reclamando desde 1942 y marcó el principio del fin del Tercer Reich en el oeste. La batalla de Normandía que siguió durante los dos meses posteriores fue feroz, pero el desembarco del día D había sido el primer paso irreversible hacia la liberación de París y la derrota final de la Alemania nazi.
Eisenhower resumió la magnitud de la empresa en su mensaje a las tropas: "No aceptaréis nada que no sea la victoria total". Aquel 6 de junio, decenas de miles de hombres dieron su vida o arriesgaron todo para convertir esas palabras en realidad.