La batalla del Atlántico fue la campaña más larga de la Segunda Guerra Mundial, extendiéndose sin interrupción desde septiembre de 1939 hasta mayo de 1945. En ella, los submarinos alemanes intentaron estrangular las líneas de suministro que conectaban América del Norte con Gran Bretaña, mientras los aliados desarrollaban tecnologías como el sonar, el radar y el descifrado de Enigma para combatirlos. El control del Atlántico condicionó toda la estrategia aliada: sin el flujo constante de alimentos, combustible y material bélico, la guerra terrestre en Europa habría sido imposible.
La guerra bajo las olas
Karl Dönitz, comandante de la flota de submarinos alemana, diseñó la táctica de las manadas de lobos para atacar los convoyes aliados con grupos coordinados de U-Boote. Durante los primeros años, los submarinos causaron pérdidas devastadoras en el tonelaje mercante británico, amenazando con dejar a Gran Bretaña sin suministros esenciales. Winston Churchill reconoció que la amenaza submarina fue lo único que realmente le atemorizó durante toda la guerra.
El punto de inflexión llegó en 1943, cuando la combinación de nuevas tecnologías antisubmarinas, el descifrado de las comunicaciones navales alemanas mediante Enigma, la aviación de largo alcance y la construcción masiva de buques de escolta permitió a los aliados tomar la iniciativa. Las pérdidas de U-Boote se dispararon y la guerra submarina se convirtió en una misión casi suicida para las tripulaciones alemanas. Paralelamente, los convoyes del Ártico llevaron suministros vitales a la Unión Soviética a través de las rutas más peligrosas del mundo, bajo el acecho constante de submarinos, aviones y buques de guerra alemanes con base en Noruega.
Batallas que encontrarás en esta sección
Esta sección cubre los principales episodios de la guerra en el Atlántico: la batalla general del Atlántico, la guerra submarina alemana, los convoyes del Ártico, y los enfrentamientos navales más célebres, como el hundimiento del Bismarck, el Hood, el Tirpitz, el Laconia y el Wilhelm Gustloff. También incluye la batalla del Río de la Plata, el primer gran combate naval de la guerra.