T-34

El T-34 fue un tanque medio soviético producido entre 1940 y 1958. Se considera que este tanque era el mejor modelo de tanque del mundo en junio de 1941, cuando Alemania atacó a la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial, y que tenía el diseño más eficaz, eficiente y revolucionario.

El T-34 se produjo por primera vez en la fábrica ChPZ de Járkov (actual Ucrania) y formó la columna vertebral de las fuerzas blindadas soviéticas durante toda la guerra. Tras el final de la contienda, este modelo de tanque se convirtió en un gran éxito de exportación.

Se produjeron más T-34 durante la Segunda Guerra Mundial que cualquier otro tanque y sólo es superado por su sucesor, el T-54/-55, en número total de tanques producidos. Hasta 1996, el T-34 seguía en servicio en 27 países. El T-34 evolucionó a partir del tanque BT y estaba destinado a sustituir a esta serie.

Cuando se introdujo, presentaba el mejor equilibrio entre potencia de fuego, movilidad y protección de todos los tanques existentes en su época. Al principio, su eficacia en el combate se vio obstaculizada por una mala ergonomía, la falta de radios y unas táctica de combate deficientes.

A principios de 1944, se introdujo el T-34-85 mejorado, equipado con un cañón más potente. El diseño y la construcción se perfeccionaron gradualmente durante la Segunda Guerra Mundial, en parte para mejorar el rendimiento, pero también para reducir los costes de producción, lo que llevó a un aumento constante de la producción.

Historia de la producción del T-34

Un diseño revolucionario

Antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial en 1939, el tanque T-26 y el tanque BT eran los modelos más comunes de las fuerzas blindadas soviéticas. Los tanques BT eran los llamados tanques de caballería, tanques muy rápidos y ligeros que se utilizaban para combatir contra otros tanques, pero no estaban destinados a ser utilizados contra la infantería.

Ambos tipos tenían un fino blindaje que protegía contra el fuego de calibre bajo, pero no contra los fusiles antitanque y los cañones antitanque de 37 mm. Sus motores de gasolina se incendiaban «a la menor provocación».

En 1937, el Ejército Rojo encargó al ingeniero Mikhail Koshkin que dirigiera un equipo para diseñar un sustituto de los carros BT. Estos nuevos tanques debían ser fabricados en la fábrica ChPZ en Járkov.

El prototipo de tanque, llamado A-20, estaba equipado con un blindaje de 20 mm, un cañón de 45 mm y el nuevo motor diésel V-2 del ingeniero Aleksandr Morozov, que era menos propenso a incendiarse. Lo que quedaba del tanque BT era la capacidad de circular sobre ruedas en vez de sobre orugas. Esto hizo que se redujeran las reparaciones y las horas de servicio de las pobres orugas de los años 30 y también permitió que los tanques alcanzaran más de 80 km/h en las carreteras. Sin embargo, en el combate, las ruedas no suponían ninguna ventaja.

El segundo prototipo, llamado A-30, pero rebautizado en breve como T-32, tenía un blindaje de 32 mm, un cañón de 76 mm y el mismo motor diesel V-2. La resistencia de la cúpula militar y el temor a los elevados costes de producción acabaron por superarse debido al mal rendimiento de los tanques soviéticos de entonces en la Guerra de Invierno contra Finlandia y a la eficacia de los alemanes en la blitzkrieg contra Francia. Una versión aún más pesada del T-32, con un blindaje frontal de 45 mm y orugas más anchas, fue entonces retomada para su producción y se le dio el nombre de T-34.

Dos prototipos del T-34 se completaron en febrero de 1940 y se sometieron a un recorrido de prueba de 2.000 km en condiciones difíciles desde Járkov a Moscú, Smolensk, Kiev y de vuelta a Járkov en abril y mayo. Los primeros tanques producidos en serie se completaron en septiembre de 1940, sustituyendo por completo a los tanques T-26, BT y T-28.

Koshkin murió de neumonía a finales de mes y el trabajo de desarrollo de la cadena cinemática del T-34 se encomendó a Aleksandr Morozov, que fue nombrado diseñador jefe de ChPZ. Al igual que los tanques BT, el T-34 tenía una suspensión de muelles de tipo Christie, pero se decidió eliminar la pesada e ineficiente tracción convertible con ruedas y orugas.

Inicio y mantenimiento de la producción

Por culpa de la carestía de los innovadores motores tipo V-2, un gran número de blindados de la primera serie producida en 1940 estaban equipados con el motor del carro BT, que tenía un rendimiento, una transmisión y un embrague de peor desempeño.

El problema es que el cañón L-11 fue decepcionante a nivel de desempeño. Este fue el motivo tras la decisión del departamento de diseño de Grabin en Gorkijfa de crear un cañón F-34 de 76,2 mm. Los burócratas se negaron a permitir la producción, pero Gorki y ChPZ la iniciaron sin permiso. Y la aprobación oficial sólo llegó del Comité de Defensa del Estado de Stalin después de que las tropas en el campo alabaran el nuevo cañón.

Sin embargo, los elementos conservadores de la política presionaron al ejército para que construyera los antiguos tanques T-26 y BT o para que detuviera la producción del T-34 por completo en previsión del diseño más avanzado del T-34M.

La rápida ofensiva alemana obligó a los rusos a trasladar sus fábricas al este de los Montes Urales, una tarea monumental. ChPZ se reactivó en torno a la Fábrica de Tanques de los Urales n.º 183 de Stalin.

Aparte de esta interrupción, sólo se permitieron pequeños cambios en las líneas de producción. Estos cambios eran principalmente para hacer que los tanques fueran más fáciles y baratos de producir. Se desarrollaron nuevos métodos para la soldadura y el endurecimiento automáticos de la chapa (el método había sido desarrollado por el profesor Yevgeny Paton).

Desarrollo evolutivo

En 1942, se inició la construcción de una nueva torreta desarrollada a partir del proyecto T-34M abandonado. El nuevo diseño proporcionó mejoras de espacio y también permitió introducir una cúpula para el comandante del tanque, proporcionando una mejor visibilidad alrededor de todo el tanque. La limitada disponibilidad de caucho llevó a la introducción de las ruedas de acero. Se instaló un embrague renovado que mejoró el funcionamiento del motor y la transmisión de 5 velocidades.

Las tropas soviéticas se encontraron con los nuevos tanques alemanes Tiger y Panther en 1942 y 43. Con la experiencia de la batalla de Kursk fresca en sus mentes, y tras las peticiones de las tropas de primera línea de una potencia de fuego de mayor alcance, los dirigentes militares soviéticos tomaron la difícil decisión de reconstruir las fábricas para producir un nuevo modelo con un anillo de torreta más grande, lo que permitió montar una torreta de mayor tamaño.

El nuevo cañón de 85 mm del T-34-85 era muy superior al antiguo cañón y la nueva torreta de tres hombres estaba equipada con una radio (antes la radio estaba situada abajo en el chasis). Ahora el comandante del tanque podía dirigir la batalla y entregar las tareas del cañón al cargador y al artillero.

Relación coste-eficacia

El coste de producción de un tanque T-34-85 era de 164.000 rublos, inicialmente un 30 % más alto que un modelo equivalente en 1943, pero en 1945 el precio había bajado a 142.000. En el transcurso de la guerra, el precio de un tanque T-34 se había reducido casi a la mitad, mientras que su movilidad permanecía casi inalterada.

Para los últimos meses del año 1945, se habían producido más de 57.100 T-34: 34.800 del modelo original T-34 se construyeron en 1940-44 y otros 22.650 T-34-85 en 1944-45. En total, se calcula que se produjeron hasta 84.070 T-34 hasta finales de 1960. Algunos pasarían a servir en diversos puntos conflictivos de todo el mundo durante la Guerra Fría.

Variantes

El T-34 fue el blindado original dotado de un cañón de 76,2 milímetros.

  • Modelo 1940 (T-34/76A) – Serie de fabricación temprana con el cañón provisional L-11 de 76,2 milímetros en una torreta para dos personas, el tanque tenía el antiguo motor de gasolina del tanque BT y embrague. Peso de 26 toneladas. Blindaje de 14-45 milímetros.
  • Modelo 1941 (T-34/76B) – Serie de fabricación principal equippada con un blindaje más grueso y el mejor cañón F-34 de 76,2 milímetros, con motor tipo diesel. Peso de 26,5 toneladas. Blindaje de 20-52 milímetros.
  • Modelo 1942 (T-34/76C) – Muchas mejoras menores en el proceso de producción. Peso de 28,5 toneladas. Blindaje de 20-65 milímetros.
  • Modelo 1943 (T-34/76D, E y F) – Serie con torreta de clase hexagonal de fundición, llamada «Micky Mouse» por la Wehrmacht por su aspecto cuando las dos escotillas redondas de la torreta se encontraban en posición abierta. La serie principal de producción tenía una nueva cúpula de comandante. Peso de 30,9 toneladas. Blindaje de 20-70 milímetros.
  • T-34/57 – Poco más de 300 T-34 fueon datos del cañón de alto rendimiento de 57 milímetros ZIS-4M en 1941 y 1943-44, y se destinaron a un uso antitanque. Peso de 32 toneladas. Blindaje de 20-90 milímetros.

El T-34-85 supuso una importante mejora con una torreta para 3 tripulantes y un cañón de 85 mm de largo calibre.

  • Modelo 1943 – Serie de fabricación breve (apenas unos meses entre febrero y marzo de 1944), armado con un cañón tipo D-5T de 85 milímetros.
  • Modelo 1944 – Serie de fabricación dotada cañón ZiS-S-53 de 85 milímetros. La radio se trasladó del chasis a la torreta, que tenía una disposición mejorada y un nuevo punto de mira para el artillero. Blindaje de 15–120 milímetros.

Eficacia bélica en la Segunda Guerra Mundial

En el imaginario colectivo, el tanque T-34 representa la contraofensiva soviética tras el empuje inicial de la Wehrmacht. El primer cara a cara de las divisiones Panzer con el tanque T-34 tuvo lugar en el verano de 1941. En el periodo estival se produjo un verdadero choque psicológico para los soldados alemanes, que se habían preparado para enfrentarse a un ejército soviético a priori peor.

No obstante, los primeros tanques sufrían graves problemas mecánicos, especialmente en la transmisión y el embrague: al menos el 50 % de las pérdidas del T-34 de ese verano se debieron a problemas mecánicos, no a la potencia de fuego alemana (aunque esta cifra incluye los tanques de modelos más antiguos).

Sin embargo, los problemas mecánicos se resolverían con el tiempo. En el invierno de 1941-42, el T-34 volvió a dominar sobre los tanques alemanes porque podía moverse sobre el barro profundo o la nieve sin hundirse ni atascarse.

Los tanques alemanes simplemente no podían moverse por el mismo terreno que el T-34. Sólo el inadecuado entrenamiento de los soldados soviéticos y la falta de competencia de los comandantes soviéticos impidieron que el T-34 alcanzara un mayor éxito.

La producción del T-34 aumentaba rápidamente, pero el desarrollo del diseño se había «congelado»: sólo se aprobaban las mejoras que aceleraran la producción. Los diseñadores soviéticos eran muy conscientes de la necesidad de corregir ciertos defectos de diseño, pero habrían costado tiempo de producción y no podían ser aceptados.

En respuesta al T-34, las fuerzas alemanas utilizaron cada vez más los cañones antiaéreos, principalmente el infame FlaK de 8,8 cm, contra objetivos terrestres, y se suministraron apresuradamente al frente los nuevos cañones antitanque PaK 40 de 75 mm, disponibles tanto en versión remolcada como autopropulsada.

En el frente de tanques, los alemanes respondieron equipando el carro de combate de infantería Sturmgeschütz III con el más potente StuK 40 L/43 de 75 mm (y más tarde, en otoño de 1942, con el más eficaz StuK 40 L/48) en la primavera de 1942. Este cañón más largo y con mayor velocidad de salida permitió mejorar significativamente la capacidad antitanque y, con este cambio, el carro de combate de infantería pasó a desempeñar también un nuevo papel como carro de combate antitanque (en el que el Sturmgeschütz III se desempeñó muy bien y ya en la primavera de 1944 se le podían atribuir 20.000 tanques enemigos destrozados).

El PzKpfw IV de las fuerzas blindadas regulares alemanas también fue equipado en el verano de 1942 con un cañón más largo, el KwK 40 L/43 de 75 mm (y más tarde, en la primavera de 1943, el más potente KwK 40 L/48 de 75 mm) y junto a estos cambios también se desarrolló el tanque pesado Tiger, que se desplegó en combate a finales de 1942 y que alcanzaría gran notoriedad.

En 1943, cuando los alemanes desplegaron el tanque de peso medio Panther, cuyo diseño incorporaba muchas de las innovaciones que en su día hicieron revolucionario el diseño del T-34, éste había perdido casi por completo su ventaja tecnológica frente a los tanques alemanes y el índice de bajas seguía siendo significativamente mayor para las tropas soviéticas; a medida que su ventaja tecnológica disminuía, sus habilidades tácticas no lograban ponerse al día lo suficientemente pronto.

En los últimos años de la Segunda Guerra Mundial, las tácticas soviéticas siguieron siendo inferiores a las alemanas, a pesar de los considerables avances, pero la creciente habilidad operativa y estratégica del Ejército Rojo y sus mayores recursos de tanques ayudaron a reducir las cifras de bajas.

La llegada del T-34-85, a principios de 1944, proporcionó al Ejército Rojo un tanque que tenía mejor blindaje y movilidad que el PzKpfw IV y el Sturmgeschütz III alemanes, pero no podía igualar al Panther en casi ningún ámbito. Lo que jugó a favor de los rusos fue que había muchos menos tanques Panther que T-34, y el T-34-85 era lo suficientemente bueno como para que las tripulaciones de tanques hábiles y las situaciones tácticas propicias inclinaran la balanza a su favor.

A medida que el T-34 sustituía a los modelos más antiguos y se hacía más común, los nuevos tanques alemanes eran capaces de superarlos (incluido el diseño alemán influenciado por la amarga experiencia de las fuerzas alemanas al enfrentarse al T-34 en 1941 y 1942, el tanque PzKpfw V «Panther»). Los diseños soviéticos posteriores, incluidos los tanques pesados de la serie Josef Stalin, también estaban mejor armados y protegidos que el T-34.

La comparación entre el T-34 y el tanque medio americano M4 Sherman es evidente. Ambos modelos formaron la columna vertebral de los ejércitos propios y de los aliados, y fueron buenos diseños cuando debutaron. Ambos modelos mejoraron significativamente sin ninguna pérdida importante de eficacia, y pudieron producirse en gran número y repararse en condiciones de campo. Ninguno de los dos podía igualar a los mejores tanques alemanes Tiger y Panther, que eran más bien de la misma clase que el tanque pesado soviético JS-2.

Los tanques estaban destinados a tener muchas funciones en el campo de batalla. Su tarea principal era apoyar a la infantería y llevar a cabo el reconocimiento, pero además el papel antitanque era muy importante. El hecho de que la producción alemana de tanques se limitara a un número relativamente pequeño de vehículos técnicamente superiores, pero de fabricación compleja (en parte debido a que la producción también incluía cañones autopropulsados) militó en su contra.

La decisión soviética de construir un gran número de T-34, con un diseño progresivamente mejorado y un proceso de fabricación simplificado, fue una opción estratégicamente mucho mejor y contribuyó en gran medida a que la Unión Soviética se convirtiera en una de las potencias victoriosas de la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, al final fue la superioridad numérica respecto a la de los alemanes lo que dio al Ejército Rojo su superioridad; cuando las tropas blindadas alemanas no pudieron reemplazar sus carros de combate, las fábricas soviéticas siguieron produciendo en masa tanques T-34 y enviándolos al frente sin interrupción.

Publicado en Armas

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