El Panzer II (Panzerkampfwagen II, Sd.Kfz. 121) fue el tanque ligero que constituyó la espina dorsal de las divisiones Panzer alemanas durante las campañas que cambiaron el mapa de Europa entre 1939 y 1941. Armado con un modesto cañón automático de 20 mm y protegido por un blindaje que apenas detenía el fuego de fusiles anticarro, el Panzer II era técnicamente inferior a muchos de sus adversarios. Sin embargo, fue el tanque más numeroso de la Wehrmacht durante la invasión de Polonia, la conquista de Francia y los primeros meses de la Operación Barbarroja, y su presencia masiva —no su calidad individual— fue lo que hizo posible la guerra relámpago.

Origen y desarrollo
El Panzer II nació como solución provisional. A mediados de los años treinta, el ejército alemán planeaba equipar sus divisiones blindadas con los Panzer III (cañón de 37 mm) y Panzer IV (obús de 75 mm), pero la producción de ambos modelos se retrasaba. Se necesitaba un tanque de transición que llenara las filas mientras los diseños principales maduraban.
MAN (Maschinenfabrik Augsburg-Nürnberg) recibió el encargo en 1934 bajo la designación de cobertura LaS 100 (Landwirtschaftlicher Schlepper o «tractor agrícola 100», parte del camuflaje del rearme alemán). El diseño era deliberadamente sencillo: un chasis ligero con suspensión de ballestas, un motor Maybach de gasolina y una torreta para dos tripulantes con un cañón automático de 20 mm.
La producción comenzó en 1936 y se extendió hasta 1943, con más de 1.800 tanques fabricados más centenares de chasis para variantes especializadas. Lo que debía ser un modelo provisional terminó sirviendo en primera línea durante los primeros tres años de guerra.
Características técnicas
| Especificación | Dato |
|---|---|
| Designación | Panzerkampfwagen II Ausf. A-F (Sd.Kfz. 121) |
| Peso | 8,9-10,5 toneladas (según versión) |
| Tripulación | 3 (comandante/artillero, cargador, conductor) |
| Armamento principal | Cañón automático KwK 30 o KwK 38 de 20 mm |
| Armamento secundario | 1 × MG 34 de 7,92 mm |
| Blindaje frontal | 14,5-35 mm (según versión) |
| Motor | Maybach HL 62 TR, 140 CV |
| Velocidad máxima | 40 km/h (carretera) |
| Autonomía | 200 km (carretera) |
| Producción | ~1.856 tanques + variantes |
El cañón de 20 mm
El cañón automático KwK 30 (y su versión mejorada KwK 38) de 20 mm era el arma principal del Panzer II. Con una cadencia de 280 disparos por minuto (en ráfagas cortas) y capacidad de penetrar 20 mm de blindaje a 500 metros, era adecuado contra vehículos ligeros, posiciones de infantería y blindados con poco blindaje. Sin embargo, era incapaz de penetrar a la mayoría de tanques medios y pesados enemigos a distancias prácticas.
Contra los tanques franceses Char B1 y Somua S35, o contra las Matilda británicas, el cañón de 20 mm era esencialmente inútil. Los tanquistas alemanes aprendieron rápidamente a evitar el combate directo contra estos adversarios, confiando en la velocidad y la maniobra para flanquearlos o simplemente esquivarlos.
Blindaje
El blindaje original del Panzer II era de apenas 14,5 mm, insuficiente incluso contra fusiles anticarro. Las versiones posteriores (Ausf. D/F) aumentaron el blindaje frontal hasta 35 mm, pero esto seguía siendo inadecuado contra los cañones anticarro estándar de 37 mm y superiores.
Movilidad
Con 140 CV para menos de 10 toneladas, el Panzer II tenía una buena relación potencia-peso y era ágil para su época. Su velocidad de 40 km/h y su fiabilidad mecánica le permitían largas marchas sin averías graves, una ventaja logística importante en las campañas de movimiento rápido que caracterizaron la Blitzkrieg.
El Panzer II en combate
Polonia 1939
Cuando Alemania invadió Polonia el 1 de septiembre de 1939, el Panzer II era el tanque más numeroso de la Wehrmacht, representando aproximadamente el 38% de la fuerza blindada (955 de 2.511 tanques). Su papel en la campaña fue doble: reconocimiento avanzado y apoyo a la infantería mecanizada.
Contra la caballería y la infantería polaca, el cañón de 20 mm era devastador. Contra los tanques ligeros polacos 7TP, que montaban un cañón de 37 mm y mejor blindaje, el Panzer II estaba en desventaja. Sin embargo, la superioridad numérica alemana y la doctrina de armas combinadas compensaban las limitaciones técnicas del Panzer II individual.
Francia 1940
En la campaña de Francia (mayo-junio de 1940), el Panzer II seguía siendo numeroso, con unos 955 ejemplares disponibles. Sin embargo, su papel fue más comprometido que en Polonia: los tanques franceses eran generalmente superiores en blindaje y armamento. Un Char B1 francés era prácticamente invulnerable al fuego del Panzer II, y el Somua S35 podía destruir Panzer II con facilidad.
La victoria alemana en Francia se debió a la doctrina y la táctica, no a la superioridad técnica de sus tanques. Los Panzer II contribuyeron al éxito general manteniendo el ritmo de avance, realizando reconocimiento y explotando las brechas que la infantería y la aviación abrían en las defensas francesas.
Operación Barbarroja 1941
En la invasión de la Unión Soviética, el Panzer II enfrentó su mayor desafío. Los T-34 y KV-1 soviéticos eran completamente inmunes al cañón de 20 mm, y el Panzer II se encontraba luchando en una guerra para la que nunca fue diseñado.
A partir de 1941, el Panzer II fue retirado progresivamente de las unidades de primera línea y transferido a funciones de reconocimiento, seguridad de retaguardia y entrenamiento. Su chasis, sin embargo, encontró una segunda vida como plataforma para vehículos especializados.
Variantes y segunda vida
El chasis del Panzer II demostró ser más duradero que el propio tanque:
- Marder II : Cazacarros con un cañón PaK 40 de 75 mm o un cañón soviético capturado de 76,2 mm montado en superestructura abierta. Uno de los cazacarros improvisados más exitosos de Alemania.
- Wespe: Obús autopropulsado con un leFH 18 de 105 mm, utilizado como artillería de campaña motorizada. Producido en grandes cantidades (682 unidades).
- Flammpanzer II: Versión lanzallamas para combate urbano y contra búnkers.
- Panzer II Ausf. L (Luchs): Versión de reconocimiento tardía con mejor blindaje y motor, completamente rediseñada.
Legado del Panzer II
El Panzer II ocupa una posición paradójica en la historia militar. Fue técnicamente mediocre incluso para su época: su cañón no podía penetrar a la mayoría de tanques enemigos y su blindaje no detenía casi nada. Sin embargo, fue el tanque que hizo posible la Blitzkrieg simplemente porque estaba allí cuando se le necesitaba.
Su historia ilustra una verdad incómoda sobre la guerra mecanizada: un tanque inferior pero disponible en números suficientes es más útil que un tanque superior que aún está en la fábrica. Alemania ganó Polonia y Francia no gracias a la calidad de sus tanques —que eran generalmente inferiores a los franceses y comparables a los polacos— sino gracias a cómo los empleaba.
El Panzer II también demuestra el valor de la flexibilidad industrial. Un chasis diseñado para un tanque ligero provisional terminó sirviendo como base para cazacarros y obuses autopropulsados que combatieron hasta 1945, mucho después de que el tanque original hubiera quedado obsoleto. En la economía de guerra, nada se desperdicia.