El M3 Lee (en su versión estadounidense) y M3 Grant (en su versión británica) fue el tanque más peculiar y más necesario de la SGM: un blindado con un cañón de 75 mm montado en el casco y un cañón de 37 mm en una torreta superior, que parecía una solución de diseño de otro siglo pero que llenó un vacío crítico en los primeros años de la guerra. Feo, alto, difícil de ocultar y mecánicamente complejo, el M3 fue sin embargo el primer tanque aliado capaz de enfrentarse a los Panzer alemanes en igualdad de armamento, y su presencia en el norte de África y el frente oriental cambió el equilibrio de fuerzas hasta que el Sherman llegó para reemplazarlo.

Una solución de emergencia
En 1940, el ejército estadounidense se enfrentó a una realidad alarmante: la campaña de Francia había demostrado que los tanques con cañones de 37 mm —como los M2 y M3 Stuart que formaban el grueso de las fuerzas blindadas norteamericanas— eran completamente inadecuados para la guerra moderna. Se necesitaba un tanque con un cañón de 75 mm, pero diseñar uno con torreta giratoria llevaría tiempo.
La solución fue un compromiso pragmático: montar el cañón de 75 mm directamente en el casco del tanque, en un montaje lateral que permitía un arco de tiro limitado, mientras una torreta convencional en la parte superior albergaba un cañón de 37 mm. El diseño era torpe —el perfil alto del tanque lo convertía en un blanco fácil y el cañón de 75 mm solo podía apuntar en un ángulo frontal estrecho—, pero tenía la virtud de poder ser producido rápidamente con la tecnología existente.
Características técnicas
| Especificación | Dato |
|---|---|
| Peso | 27,9 toneladas |
| Tripulación | 6-7 |
| Armamento principal | Cañón M2/M3 de 75 mm (casco) |
| Armamento secundario | Cañón M6 de 37 mm (torreta) |
| Blindaje frontal | 51 mm |
| Motor | Wright Continental R-975, 340 CV |
| Velocidad máxima | 42 km/h |
| Producción total | ~6.258 unidades |
La versión británica, denominada Grant, tenía una torreta diferente con espacio para radio y un perfil ligeramente más bajo. Los británicos preferían el Grant por su mejor ergonomía interior, aunque ambas versiones compartían los mismos componentes mecánicos.
En combate: el norte de África
El M3 tuvo su bautismo de fuego en el norte de África con el ejército británico en la primera batalla de El Alamein (Gazala) en mayo de 1942. Su aparición sorprendió a los alemanes: por primera vez, los tanquistas del Afrika Korps se enfrentaban a un blindado aliado cuyo cañón de 75 mm podía destruir a los Panzer III y IV a distancias de combate normales.
El M3 Grant se ganó el respeto —a regañadientes— de los tanquistas británicos. Su cañón de 75 mm proporcionaba una potencia de fuego que ningún tanque británico del momento podía igualar. Pero sus defectos también eran evidentes: el perfil alto lo hacía visible a kilómetros en el desierto plano, y el montaje lateral del cañón de 75 mm obligaba al conductor a exponer el casco completo del tanque para apuntar.
El frente oriental
La Unión Soviética recibió más de 1.300 M3 Lee a través del programa de Préstamo y Arriendo. Los tanquistas soviéticos lo apodaron «la fosa común para siete hermanos» por su altura, su inflamabilidad y su tripulación numerosa. Sin embargo, en los momentos más desesperados de 1942, cualquier tanque era bienvenido, y el M3 combatió en Stalingrado y el Cáucaso antes de ser reemplazado por blindados más capaces.
Legado
El M3 Lee/Grant fue exactamente lo que se diseñó para ser: una solución temporal que llenó un vacío crítico hasta que algo mejor estuviera disponible. Cuando el Sherman M4 —que montaba el mismo cañón de 75 mm en una torreta giratoria convencional— comenzó a llegar en cantidad a finales de 1942, el M3 fue retirado rápidamente de los frentes principales.
Su contribución, aunque breve, fue significativa: fue el primer tanque aliado que pudo combatir a los blindados alemanes sin desventaja de armamento, y su producción masiva demostró la capacidad industrial estadounidense que pronto abrumaría al Eje. El M3 no fue un gran tanque, pero fue el tanque que los Aliados necesitaban cuando no tenían nada mejor.