El Grumman TBF Avenger fue el torpedero embarcado más importante de los Aliados durante la SGM. Diseñado para sustituir al obsoleto Douglas TBD Devastator, este robusto monoplano se convirtió en la columna vertebral de la aviación naval estadounidense desde 1942 hasta el final de la guerra. Con casi 10.000 unidades construidas entre Grumman y General Motors, el Avenger participó en todas las grandes batallas del Pacífico y desempeñó un papel crucial en la guerra antisubmarina del Atlántico. Su versatilidad, capacidad de carga y resistencia lo convirtieron en uno de los aviones más valiosos de todo el conflicto.

Dos TBF-1 Avenger de la US Navy en vuelo, hacia 1942
Dos TBF-1 Avenger de la US Navy en vuelo, hacia 1942 U.S. Navy · Dominio público

Orígenes: la necesidad de un nuevo torpedero

A finales de la década de 1930, la US Navy era consciente de que su torpedero principal, el Douglas TBD Devastator, estaba quedándose obsoleto. Introducido en 1937, el Devastator había sido revolucionario en su momento como el primer monoplano metálico embarcado de la armada, pero su velocidad máxima de apenas 330 km/h y su limitada capacidad de carga lo hacían cada vez más vulnerable frente a las defensas antiaéreas modernas y los cazas enemigos.

En 1940, la Bureau of Aeronautics lanzó una convocatoria para un nuevo torpedero embarcado que pudiera operar desde los portaaviones de la flota. Grumman Aircraft Engineering Corporation, ya conocida por sus cazas embarcados de la serie F4F Wildcat, presentó su propuesta bajo la designación G-40. El diseño fue seleccionado y recibió la designación oficial TBF-1.

El prototipo XTBF-1 realizó su primer vuelo el 7 de agosto de 1941, apenas cuatro meses antes del ataque a Pearl Harbor. El avión representaba un salto cualitativo respecto al Devastator: era más rápido, mejor armado, podía transportar una carga bélica mayor y contaba con una bodega interna para torpedos que reducía significativamente la resistencia aerodinámica. La tripulación de tres hombres —piloto, artillero dorsal y operador de radio/artillero ventral— proporcionaba tanto capacidad ofensiva como defensiva.

Bautismo de fuego en Midway: un debut desastroso

El estreno del Avenger en combate fue uno de los episodios más trágicos de la guerra aeronaval. El 4 de junio de 1942, durante la batalla de Midway , seis TBF-1 del escuadrón VT-8 despegaron desde la isla de Midway para atacar a la flota japonesa. Estos aviones formaban un destacamento que no había podido embarcar en el USS Hornet antes de la batalla.

Los seis Avenger, sin escolta de cazas y enfrentados a enjambres de cazas Zero , fueron masacrados. Cinco de los seis aparatos fueron derribados y el superviviente regresó con graves daños, un tripulante muerto y otro herido. Ningún torpedo alcanzó su objetivo. El destino del destacamento de VT-8 fue paralelo al del resto del escuadrón, que atacó desde el Hornet con TBD Devastator y fue prácticamente aniquilado.

Sin embargo, este sacrificio no fue en vano. Los ataques de los torpederos, tanto Avenger como Devastator, atrajeron a los cazas Zero hacia baja altitud y desorganizaron las defensas japonesas, lo que permitió a los bombarderos en picado SBD Dauntless atacar sin oposición y hundir tres portaaviones en cuestión de minutos. La lección fue clara: el Avenger necesitaba escolta de cazas y tácticas de ataque coordinadas para ser efectivo.

Madurez operativa: el Pacífico en llamas

Tras el amargo debut en Midway, el TBF Avenger se fue desplegando progresivamente en todos los portaaviones de la flota estadounidense a lo largo de 1942 y 1943. Los pilotos aprendieron a explotar las fortalezas del aparato: su robustez estructural, su capacidad de absorber daños y regresar a base, y sobre todo la versatilidad de su bodega de armas.

Durante la campaña de Guadalcanal y las batallas de las Islas Salomón, los Avenger demostraron su valía en misiones de ataque a buques, bombardeo terrestre y reconocimiento. A diferencia de su predecesor, el Avenger podía defenderse razonablemente contra los cazas enemigos gracias a su torreta dorsal con una ametralladora calibre .50 y el puesto de artillero ventral.

En la batalla del golfo de Leyte en octubre de 1944, los Avenger desempeñaron un papel decisivo. Durante el enfrentamiento frente a Samar, aviones TBM de los portaaviones de escolta realizaron ataques desesperados contra los acorazados y cruceros japoneses del almirante Kurita, contribuyendo a forzar su retirada cuando la fuerza estadounidense estaba en grave inferioridad. Algunos pilotos, tras agotar sus torpedos y bombas, realizaron pasadas en seco sobre los buques japoneses para distraer su fuego antiaéreo.

En los últimos meses de la guerra, los Avenger participaron en los ataques contra el acorazado Yamato en abril de 1945 y en las operaciones de minado de aguas japonesas, una tarea para la que la amplia bodega del avión resultaba ideal.

Guerra antisubmarina en el Atlántico

Aunque el Pacífico fue su teatro principal, el Avenger realizó una contribución igualmente significativa en la batalla del Atlántico . Equipado con radar ASB, cargas de profundidad y cohetes, el TBF/TBM se convirtió en una de las armas más eficaces contra los U-Boot alemanes.

A partir de 1943, la US Navy desplegó portaaviones de escolta (CVE) equipados con escuadrones compuestos de Avenger y Wildcat para proteger los convoyes transatlánticos y realizar operaciones de caza antisubmarina conocidas como hunter-killer groups. El Avenger detectaba los submarinos con su radar y los atacaba con cargas de profundidad, mientras los Wildcat proporcionaban cobertura.

Estos grupos fueron devastadoramente eficaces. El portaaviones de escolta USS Card y sus Avenger hundieron varios submarinos en el otoño de 1943, y el USS Guadalcanal capturó el U-505 en junio de 1944, uno de los episodios más célebres de la guerra submarina . La presencia de Avenger con radar eliminó la ventaja que los submarinos tenían al navegar en superficie durante la noche para recargar baterías.

TBF frente a TBM: producción masiva

Uno de los aspectos más notables del programa Avenger fue la decisión de transferir la producción principal a la Eastern Aircraft Division de General Motors. Grumman, desbordada por la demanda de cazas F6F Hellcat, necesitaba liberar sus líneas de producción. A partir de 1943, General Motors asumió la fabricación del torpedero bajo la designación TBM.

Las variantes producidas por General Motors eran esencialmente idénticas a las de Grumman, con mejoras menores incorporadas a lo largo de la producción. La versión más numerosa fue el TBM-3, que incorporaba un motor más potente Wright R-2600-20 de 1.900 CV, puntos de anclaje para cohetes bajo las alas y diversas mejoras en el equipamiento electrónico.

En total, Grumman produjo 2.291 TBF y General Motors fabricó 7.546 TBM, sumando 9.837 unidades. Esta cifra convierte al Avenger en el torpedero más producido de la historia. La capacidad industrial estadounidense para producir aviones en cantidades masivas fue uno de los factores decisivos de la victoria aliada.

George H.W. Bush: el piloto más joven

Entre los miles de pilotos que volaron el Avenger se encontraba el futuro presidente de Estados Unidos George Herbert Walker Bush. Con apenas 19 años, Bush era uno de los aviadores navales más jóvenes de la guerra. El 2 de septiembre de 1944, su TBM fue alcanzado por fuego antiaéreo durante un ataque contra la isla de Chichijima, en las islas Ogasawara.

Bush logró completar su pasada de bombardeo a pesar de que su avión estaba en llamas. Sus dos tripulantes murieron y Bush tuvo que lanzarse en paracaídas sobre el mar, donde fue rescatado por el submarino USS Finback tras pasar horas aferrado a una balsa hinchable. El destino de los aviadores capturados en Chichijima fue mucho peor: varios prisioneros estadounidenses fueron ejecutados por los japoneses en lo que se conoció como el incidente de Chichijima.

Bush continuó volando Avenger durante el resto de la guerra y fue condecorado con la Distinguished Flying Cross por su acción sobre Chichijima.

Servicio con otras fuerzas aéreas

El Avenger no fue exclusivo de la US Navy. El Fleet Air Arm británico recibió casi 1.000 ejemplares a través del programa Lend-Lease, designándolos inicialmente como Tarpon antes de adoptar el nombre americano Avenger. Los aparatos británicos operaron desde portaaviones de la Royal Navy en el Atlántico, el Índico y el Pacífico, participando en ataques contra el acorazado Tirpitz en los fiordos noruegos.

La Royal New Zealand Air Force (RNZAF) también operó Avenger en el Pacífico Sur, utilizándolos principalmente en misiones de bombardeo terrestre contra posiciones japonesas en las islas del Pacífico. Canadá, Francia y varios países más emplearon el aparato tanto durante la guerra como en los años posteriores.

Especificaciones técnicas del TBM-3

CaracterísticaDatos
FabricanteGrumman / General Motors (Eastern Aircraft)
Tripulación3 (piloto, artillero, operador de radio)
Longitud12,48 m
Envergadura16,51 m
Altura4,70 m
Peso vacío4.783 kg
Peso máximo8.117 kg
MotorWright R-2600-20 Cyclone 14, 1.900 CV
Velocidad máxima444 km/h
Alcance1.610 km
Techo de servicio9.170 m
Armamento fijo2 ametralladoras .50 en alas, 1 ametralladora .50 dorsal, 1 ametralladora .30 ventral
Carga bélica1 torpedo Mark 13, o hasta 907 kg de bombas, o cargas de profundidad
Unidades construidas9.837 (2.291 TBF + 7.546 TBM)

Versatilidad: más que un torpedero

La denominación "torpedero" no hacía justicia a la versatilidad real del Avenger. Su espaciosa bodega interna de 1,07 m de ancho podía alojar combinaciones muy diversas de armamento:

  • Torpedo Mark 13: el arma principal para ataques antibuque, lanzado a baja altitud y velocidad
  • Bombas convencionales: hasta cuatro bombas de 227 kg o una de 907 kg para bombardeo terrestre y naval
  • Cargas de profundidad: para guerra antisubmarina, combinadas con radar y sonoboyas
  • Cohetes HVAR: ocho cohetes de 127 mm bajo las alas, añadidos en las variantes tardías
  • Minas: para operaciones de minado de puertos y rutas marítimas

Esta flexibilidad permitió que el Avenger se adaptara a prácticamente cualquier misión que la guerra exigiera. Un mismo escuadrón podía atacar un portaaviones por la mañana, bombardear posiciones terrestres al mediodía y buscar submarinos por la tarde.

Legado del Avenger

El TBF/TBM Avenger cerró una era en la aviación naval. Fue el último gran torpedero monomotor de pistón de la US Navy; cuando terminó la guerra, la llegada de los reactores y los misiles guiados hizo obsoleta la figura del torpedero clásico que se lanzaba a baja cota contra los buques enemigos.

Su legado, sin embargo, va más allá de las estadísticas. El Avenger demostró que un avión naval podía ser verdaderamente polivalente, anticipando el concepto de avión de ataque multirol que dominaría la posguerra. Junto a cazas como el F4U Corsair y el F6F Hellcat, el Avenger formó la tríada de aviones embarcados que permitió a la US Navy conquistar el Pacífico isla por isla.

Muchos Avenger continuaron en servicio tras 1945, reconvertidos en aviones de guerra antisubmarina, transporte COD (Carrier Onboard Delivery) e incluso bombarderos de agua contra incendios forestales, un testimonio de la solidez de su diseño. Algunos ejemplares siguen volando en espectáculos aéreos, más de ocho décadas después de su primer vuelo.