El Focke-Wulf Fw 190 fue el caza que conmocionó a la RAF cuando apareció sobre el canal de la Mancha en 1941: más rápido, más maniobrable y mejor armado que cualquier caza aliado del momento, el Fw 190 superó incluso al legendario Messerschmitt Bf 109 en muchos aspectos. Diseñado por Kurt Tank, un ingeniero de genio, el Fw 190 se convirtió en el caza más versátil de la Luftwaffe: combatió como interceptor, cazabombardero, avión de ataque a tierra y destructor de bombarderos pesados. Más de 20.000 unidades fueron producidas, y su presencia fue temida en todos los frentes donde operó.

Focke-Wulf Fw 190 restaurado
Un Focke-Wulf Fw 190 restaurado, mostrando las líneas agresivas del mejor caza de la Luftwaffe Wikimedia Commons · Dominio público

Desarrollo: la apuesta por el motor radial

A finales de los años treinta, la Luftwaffe dependía exclusivamente del Messerschmitt Bf 109 como caza de primera línea. El Ministerio del Aire alemán, consciente de los riesgos de depender de un solo diseño, encargó a la firma Focke-Wulf el desarrollo de un caza complementario.

Kurt Tank tomó una decisión audaz: mientras casi todos los cazas europeos de la época usaban motores en línea refrigerados por líquido, Tank eligió el BMW 801, un motor radial refrigerado por aire de catorce cilindros. Los motores radiales eran más resistentes al daño de combate (no tenían radiadores vulnerables), más fáciles de mantener en el campo y ofrecían una potencia excelente. La contrapartida era un morro más ancho y redondeado que generaba más resistencia aerodinámica.

Tank resolvió el problema con un diseño aerodinámico meticuloso: un carenado ajustado que cubría el motor radial como un guante, líneas limpias y un acabado impecable. El resultado fue un avión que, a pesar de su motor más voluminoso, era tan rápido como el Bf 109 y muy superior en muchos otros aspectos.

Características técnicas

EspecificaciónDato (A-8)
MotorBMW 801 D-2 radial, 1.700 CV
Velocidad máxima656 km/h a 6.000 m
Alcance835 km
Techo de servicio10.300 m
Armamento2 cañones MG 151/20 de 20 mm + 2 cañones MG 131 de 13 mm
Peso en vacío3.200 kg
Envergadura10,51 m
Producción total~20.000 unidades (todas las versiones)

El shock del Fw 190

Cuando el Fw 190A-1 apareció sobre el canal de la Mancha en agosto de 1941, la RAF sufrió un shock comparable al que el T-34 causó en la Wehrmacht. El nuevo caza alemán superaba al Spitfire Mk V en velocidad, tasa de ascenso, velocidad de alabeo y potencia de fuego. Solo en radio de giro el Spitfire mantenía ventaja.

Durante casi un año, la RAF no tuvo respuesta. Las pérdidas de Spitfire se dispararon y los pilotos británicos desarrollaron un respeto temeroso por el nuevo adversario. No fue hasta la llegada del Spitfire Mk IX en el verano de 1942 que la RAF recuperó la paridad.

Versatilidad: un avión para cada misión

Caza diurno

Como interceptor de caza, el Fw 190 era extraordinario. Su armamento pesado —hasta seis armas que incluían cañones de 20 mm— le daba una potencia de fuego devastadora en combate aire-aire. Su motor radial resistía daños que habrían inutilizado un motor en línea, y su velocidad de alabeo (la rapidez con la que podía girar sobre su eje longitudinal) era la mejor de cualquier caza de su época.

Destructor de bombarderos

Una de las misiones más peligrosas del Fw 190 fue la interceptación de las formaciones de bombarderos pesados aliados — B-17 y B-24 — que bombardeaban Alemania. Los Fw 190 atacaban las formaciones de frente, a velocidades combinadas de más de 900 km/h, disparando sus cañones en ráfagas de apenas un segundo antes de atravesar la formación. Era una táctica aterradora para ambos bandos.

Cazabombardero y apoyo a tierra

El Fw 190F, la versión de ataque a tierra, demostró ser uno de los mejores cazabombarderos de la guerra. Con blindaje adicional en el vientre y capacidad para cargar bombas y cohetes, el Fw 190F proporcionaba apoyo cercano a las tropas terrestres en ambos frentes. En el frente oriental, fue el principal adversario del Il-2 Sturmovik soviético.

Las versiones de motor en línea: la serie D

En 1944, Tank desarrolló la serie Fw 190D, equipada con el motor Jumo 213A en línea que proporcionaba un rendimiento superior a gran altitud, donde el motor radial perdía eficacia. El Fw 190D-9, apodado «Dora-9», fue quizás el mejor caza con motor de pistón que voló en la guerra: combinaba la velocidad del motor en línea con la robustez y maniobrabilidad del diseño original.

El Dora-9 podía combatir en igualdad con el P-51 Mustang y superar a la mayoría de los demás cazas aliados, pero llegó demasiado tarde y en cantidades insuficientes para cambiar el curso de la guerra aérea.

Legado

El Focke-Wulf Fw 190 fue probablemente el caza más completo de la SGM. Donde el Bf 109 era un especialista en combate aire-aire, el Fw 190 sobresalía en prácticamente cualquier misión: combate aéreo, interceptación de bombarderos, ataque a tierra, reconocimiento y guerra nocturna. Esta versatilidad, combinada con una producción masiva de más de 20.000 unidades, lo convirtió en el caballo de batalla de la Luftwaffe durante la segunda mitad de la guerra.

Kurt Tank logró lo que pocos diseñadores aeronáuticos consiguieron: crear un avión que fuera simultáneamente un caza excepcional, un cazabombardero eficaz y una plataforma adaptable a múltiples misiones. El Fw 190 fue, en palabras de muchos pilotos aliados que lo enfrentaron, «el avión que no quieres ver en tu espejo retrovisor».