El M1 de 155 mm, conocido universalmente como Long Tom, fue el cañón de artillería pesada más importante del ejército de Estados Unidos durante la SGM. Con un alcance superior a los 23 kilómetros y una precisión notable para su época, este arma se convirtió en el pilar de los batallones de artillería de campaña pesada aliados en todos los frentes de la guerra. Desde las arenas del norte de África hasta las playas de Normandía y las islas del Pacífico, el Long Tom proporcionó la potencia de fuego necesaria para destruir posiciones enemigas fortificadas, realizar misiones de contrabatería y apoyar los avances de la infantería aliada.

Orígenes: del GPF francés al M1 americano
El Long Tom tiene sus raíces en el cañón francés GPF (Grande Puissance Filloux) de 155 mm, diseñado por el coronel Louis Filloux durante la Primera Guerra Mundial. Este cañón, adoptado por el ejército estadounidense en 1918 como M1918, demostró ser un arma de artillería de campaña pesada excepcional, pero para los años treinta ya mostraba signos de obsolescencia.
En 1938, el Departamento de Artillería del ejército estadounidense inició el desarrollo de un sucesor moderno. El objetivo era mantener el calibre de 155 mm, que ofrecía un excelente equilibrio entre potencia destructiva y movilidad logística, pero mejorar significativamente el alcance, la cadencia de fuego y la facilidad de transporte. Los ingenieros del Arsenal de Rock Island, en Illinois, diseñaron un cañón completamente nuevo que incorporaba las lecciones aprendidas de dos décadas de avances metalúrgicos y balísticos.
El resultado fue el M1 de 155 mm, designado oficialmente como 155 mm Gun M1 y apodado Long Tom por los artilleros, probablemente en referencia a los cañones de largo alcance de la guerra civil americana. El prototipo fue probado en 1938 y la producción en serie comenzó en 1940, aunque no alcanzó volúmenes significativos hasta 1942, cuando la entrada de Estados Unidos en la guerra aceleró todos los programas de armamento.
Variantes: M1 y M2
Durante la producción del Long Tom se desarrollaron dos variantes principales que reflejaron la evolución técnica del arma:
M1 (1940-1942): La versión inicial montaba el cañón sobre el afuste M1, que utilizaba un sistema de retroceso hidroneumático y un carro de dos ruedas para el transporte. Esta configuración requería un tiempo considerable de puesta en batería.
M2 (1942-1945): La versión mejorada incorporaba un afuste M2 con mecanismos de elevación y giro perfeccionados, mejor equilibrado y un sistema de frenos de boca opcional. El M2 reducía el tiempo de entrada en acción y facilitaba los cambios rápidos de dirección de tiro, una ventaja crucial en combate.
Ambas variantes compartían el mismo tubo de 155 mm con ánima rayada de 45 calibres de longitud, lo que les confería las mismas prestaciones balísticas. La diferencia residía fundamentalmente en el afuste y los mecanismos auxiliares.
Especificaciones técnicas
| Característica | Datos |
|---|---|
| Designación | 155 mm Gun M1/M2 |
| Calibre | 155 mm |
| Longitud del tubo | 6,97 m (45 calibres) |
| Peso en batería | 13.880 kg |
| Peso en transporte | 15.090 kg |
| Elevación | -2° a +63° |
| Giro | 60° (30° a cada lado) |
| Alcance máximo | 23.514 m (con proyectil M101) |
| Cadencia de fuego | 1 disparo cada 2 minutos (sostenida) |
| Proyectil | HE M101 (43,1 kg) |
| Velocidad inicial | 853 m/s |
| Dotación | 14 hombres |
| Vehículo tractor | Tractor M4 o M5 de alta velocidad |
El Long Tom disparaba principalmente el proyectil explosivo M101 de 43,1 kilogramos, aunque también disponía de munición perforante, fumígena e iluminante. Su alcance de más de 23 kilómetros superaba ampliamente al de los obuses medios de 105 mm y lo situaba en una categoría comparable a las piezas pesadas de otros ejércitos.
Bautismo de fuego en el norte de África
El Long Tom recibió su bautismo de fuego en diciembre de 1942, durante la campaña del norte de África tras la Operación Antorcha . Los primeros batallones equipados con el M1 desembarcaron en Argelia y pronto demostraron su valor en los combates contra las fuerzas del Afrika Korps.
En la batalla del paso de Kasserine, en febrero de 1943, la artillería pesada aliada desempeñó un papel fundamental para frenar el contraataque alemán. Los Long Tom, desplegados en posiciones elevadas, podían batir las rutas de aproximación enemigas a distancias que impedían la respuesta de la artillería de campaña alemana convencional. Esta capacidad de disparar desde posiciones fuera del alcance enemigo se convirtió en una de las ventajas tácticas más valoradas del arma.
Durante la campaña de Túnez, los artilleros estadounidenses refinaron las técnicas de empleo del Long Tom, desarrollando procedimientos de tiro coordinado con observadores aéreos que multiplicaban su eficacia. Estas lecciones resultarían invaluables en los teatros europeo y del Pacífico.
El frente occidental europeo
Normandía y la campaña de Francia
El Long Tom desempeñó un papel destacado durante la Batalla de Normandía a partir de junio de 1944. Los batallones de artillería pesada desembarcaron en las playas pocos días después del Día D, proporcionando apoyo de fuego de largo alcance a las divisiones que luchaban por romper el cerco del bocage normando.
La capacidad del Long Tom para alcanzar objetivos a más de 20 kilómetros resultó especialmente valiosa en Normandía, donde las posiciones alemanas bien fortificadas resistían los asaltos directos. Los observadores avanzados, a menudo en avionetas Piper L-4, dirigían el fuego de las baterías de Long Tom contra concentraciones de tropas, depósitos de municiones y nudos de comunicaciones enemigos con efectos devastadores.
Durante la persecución a través de Francia en el verano de 1944, los Long Tom avanzaron con las columnas blindadas, proporcionando fuego de interdicción sobre las rutas de retirada alemanas. Su alcance permitía hostigar al enemigo incluso cuando este creía estar fuera de peligro.
Las Ardenas y la defensa aliada
Durante la Batalla de las Ardenas en diciembre de 1944, los Long Tom contribuyeron decisivamente a detener la ofensiva alemana. Cuando las fuerzas de Panzer del Eje penetraron las líneas aliadas, los batallones de artillería pesada mantuvieron sus posiciones y proporcionaron fuego de apoyo a las unidades rodeadas.
Las baterías de Long Tom, desplegadas en las colinas belgas, podían cubrir amplias zonas del campo de batalla, batiendo las carreteras por las que los alemanes intentaban avanzar refuerzos y suministros. La combinación de alcance, precisión y potencia destructiva del proyectil de 155 mm hizo del Long Tom un arma particularmente eficaz contra las columnas motorizadas enemigas.
El cruce del Rin y la conquista de Alemania
En la fase final de la guerra en Europa, los Long Tom apoyaron el cruce del Rin en marzo de 1945 durante la Operación Plunder . Los batallones de artillería pesada realizaron preparaciones de fuego masivas para suprimir las defensas alemanas en la orilla oriental del río, disparando miles de proyectiles en las horas previas al asalto anfibio.
Durante el avance final hacia el interior de Alemania, los Long Tom continuaron proporcionando fuego de apoyo, destruyendo posiciones fortificadas de la Línea Sigfrido y batiendo los pueblos y ciudades donde los alemanes organizaban la resistencia.
El teatro del Pacífico
El Long Tom también sirvió extensamente en el Pacífico, donde su alcance y potencia resultaron ideales para las peculiares condiciones de la guerra isleña. En batallas como Iwo Jima y Okinawa , los cañones de 155 mm fueron desembarcados en las playas y desplegados para batir las posiciones japonesas excavadas en cuevas y búnkeres.
En Okinawa, los Long Tom demostraron ser especialmente eficaces contra las fortificaciones subterráneas japonesas. Su proyectil de 43 kilogramos, disparado con trayectorias altas, podía penetrar las capas de tierra y roca que protegían las posiciones enemigas, algo que los obuses de menor calibre no conseguían. Los batallones de artillería pesada dispararon decenas de miles de proyectiles durante los 82 días de combate en la isla, contribuyendo significativamente al desgaste de las defensas japonesas.
En las Filipinas, los Long Tom apoyaron las operaciones de reconquista del archipiélago, proporcionando fuego de largo alcance contra las guarniciones japonesas que resistían en posiciones montañosas.
El papel de contrabatería
Una de las misiones más importantes del Long Tom fue la contrabatería: la destrucción de las posiciones de artillería enemigas. Su alcance de 23 kilómetros le permitía batir las baterías adversarias que quedaban fuera del alcance de los obuses de 105 mm, la pieza estándar de las divisiones de infantería.
Los batallones de Long Tom trabajaban en estrecha coordinación con unidades de localización por sonido y radar de contrabatería, que determinaban la posición de las piezas enemigas a partir del destello o el sonido de sus disparos. Una vez localizada una batería enemiga, los Long Tom podían neutralizarla con unos pocos disparos bien ajustados antes de que el adversario tuviera tiempo de cambiar de posición.
Esta capacidad fue especialmente valiosa frente a la artillería alemana, que incluía piezas de excelente calidad como el Flak 88 en su rol antitanque y piezas de campaña como el sFH 18 de 150 mm. El Long Tom superaba en alcance a la mayoría de las piezas de artillería de campaña alemanas, lo que le confería una ventaja táctica notable.
Comparación con artillería de otros ejércitos
El Long Tom no operaba en un vacío: todos los principales beligerantes disponían de artillería pesada de campaña. La comparación con sus equivalentes permite apreciar sus fortalezas y limitaciones.
El principal rival alemán era el sFH 18 de 150 mm (y su evolución, el sFH 36), con un alcance de aproximadamente 13.300 metros, notablemente inferior al Long Tom. Para igualar el alcance del cañón americano, los alemanes dependían del K18 de 170 mm, una pieza más pesada y menos móvil. En cuanto a artillería extrema, el ejército alemán desplegó piezas extraordinarias como el cañón Gustav , pero estas eran armas de asedio impracticables para el apoyo de campaña.
El equivalente británico era el BL 5.5 pulgadas (140 mm), un excelente cañón de campaña pesada con un alcance de 16.550 metros. Aunque inferior en alcance al Long Tom, el 5.5 pulgadas era más ligero y se desplegaba más rápidamente, lo que lo hacía más adecuado para el ritmo de la guerra de maniobra. Los británicos también emplearon Long Tom suministrados por Estados Unidos bajo el programa de Préstamo y Arriendo.
La Unión Soviética contaba con el ML-20 de 152 mm, un cañón-obús con un alcance de 17.230 metros. Aunque inferior en alcance al Long Tom, el ML-20 fue producido en cantidades enormes y constituyó la columna vertebral de la artillería pesada soviética junto con lanzacohetes como el Katyusha .
Producción y despliegue
Entre 1940 y 1945, Estados Unidos fabricó un total de 1.882 cañones Long Tom en las plantas del Arsenal de Rock Island y otros contratistas. Esta cifra, aunque modesta comparada con los miles de obuses de 105 mm producidos, refleja el carácter especializado del arma: cada batallón de artillería pesada contaba con solo doce piezas.
Los Long Tom equiparon batallones de artillería pesada tanto del ejército como del cuerpo de Marines. Además, se suministraron a los ejércitos británico, francés libre, brasileño y de otras naciones aliadas bajo el programa de Préstamo y Arriendo. Para el final de la guerra, el Long Tom había servido en dieciséis países diferentes.
El transporte del Long Tom requería un tractor de artillería M4 o M5, vehículos especializados capaces de remolcar las casi 15 toneladas del conjunto cañón-afuste por carreteras y caminos. La puesta en batería requería entre 30 y 60 minutos dependiendo del terreno y la experiencia de la dotación, un tiempo considerable que limitaba su empleo a posiciones semipermanentes.
Legado y servicio posterior
El Long Tom continuó en servicio mucho después del final de la SGM. Durante la guerra de Corea (1950-1953), los M2 de 155 mm desempeñaron nuevamente un papel crucial, proporcionando fuego de apoyo de largo alcance en las batallas de posiciones que caracterizaron el conflicto. En Corea, el Long Tom demostró su capacidad para batir objetivos en las colinas y montañas donde las fuerzas chinas y norcoreanas establecían sus defensas.
El cañón permaneció en los inventarios de numerosos ejércitos aliados hasta los años sesenta y setenta, cuando fue progresivamente reemplazado por sistemas de artillería más modernos como el obús M114 de 155 mm y, posteriormente, el M198.
El legado del Long Tom trasciende su trayectoria operativa. Consolidó el calibre de 155 mm como el estándar de la artillería pesada occidental, un estándar que se mantiene hasta el día de hoy. Su combinación de alcance, potencia y relativa movilidad estableció el modelo para las generaciones posteriores de artillería de campaña pesada, y demostró que un arma bien diseñada podía ser decisiva en escenarios tan diversos como los desiertos africanos, los setos normandos, las selvas del Pacífico y las montañas de Corea.