Armas de la Segunda Guerra Mundial: el lanzacohetes Katyusha

Dentro de la familia de lanzacohetes múltiples hay que destacar a los legendarios Katyusha. Bajo la denominación Katyusha se aglutinaron diversas piezas de artillería de cohetes de fabricación soviética durante la Segunda Guerra Mundial.

Los lanzacohetes múltiples como los de esta familia destacaban por un poder de destrucción devastador sobre amplias zonas de terreno y funcionaban a un nivel de rapidez mayor que el de la artillería convencional, pero a costa de sacrificar a nivel de precisión y de necesitar un tiempo de recarga más largo. En comparación con las piezas de artillería tradicionales, los lanzacohetes múltiples como los de la familia Katyusha eran más frágiles pero mucho más baratos y sencillos de producir.

Los lanzacohetes múltiples Katyusha se montaban, por regla general, sobre  camiones convencionales, lo que les brindaba una gran movilidad. Asimismo, podían lanzar varias salvas de misiles y moverse rápidamente para evitar ser identificados y atacados por artillería enemiga defensiva. Toda una revolución en estrategia militar explotada hábilmente durante la Segunda Guerra Mundial. Dentro de la familia de Katyusha se incluían el lanzacohetes múltiple BM-13, el lanzacohetes múltiple ligero BM-8 y el lanzacohetes múltiple pesado BM-31.

En la actualidad, el apodo Katyusha se emplea también para los lanzacohetes múltiples más modernos (y no necesariamente soviéticos), como el BM-21 (conocido como Grad) y derivados.

Los lanzacohetes múltiples Katyusha, diseñados en la localidad soviética de Voronezh, se montaron durante todo tipo de plataformas durante la Segunda Guerra Mundial (sobre camiones, tractores de artillería, tanques, trenes blindados y embarcaciones especiales de apoyo), llegándose incluso a montar sobre raíles urbanos para el combate en ciudades.

El diseño de los Katyusha era relativamente sencillo: consistía en varias series de tubos paralelos en los que se colocaban los cohetes, con una plataforma plegable para subir los tubos y situarlos en posición de ataque.

Cada camión podía disparar entre 14 y 48 cohetes. Uno de los cohetes más populares, el M-13 del sistema de lanzamiento BM-13, tenía una longitud de 180 cm, un diámetro de 13,2 cm y un peso total de 42 kg. Este tipo de arma era menos precisa que los sistemas de artillería convencionales, pero hacía gala de una eficacia demoledora en la estrategia de bombardeo por saturación, provocando un gran temor entre las filas alemanas.

Una batería de cuatro lanzaderas BM-13 podía disparar una salva de cohetes en menos de 10 segundos, impactando 4,35 toneladas de explosivos sobre una superficie total de 400.000 metros cuadrados.

Con operarios experimentados, un lanzacohetes múltiple Katyusha podía desplegarse de nuevo en una nueva ubicación justo inmediatamente después de ser usado, imposibilitándole al enemigo cualquier intento de fuego de artillería de contraataque.

Con gran frecuencia, se activaban simultáneamente muchas baterías de lanzacohetes para infundir un miedo atroz entre los soldados enemigos. La pega que tenía esta arma era el gran periodo de tiempo requerido para la recarga completa del sistema, en contraste con otro tipo de armas similares que podían mantener un ritmo de disparo menor pero más continuado y menos concentrado.

Un arma que, como todas, innovó el arsenal bélico durante la Segunda Guerra Mundial, y que iría perfeccionándose paulatinamente tras el fin de la contienda.

A continuación, una recopilación de vídeos del conocido como órgano de Stalin en acción. ¡Impresionante!

Batería de lanzacohetes múltiple Katyusha en acción durante batalla de Berlín en 1945. Fuente y autoría: Desconocida [dominio público / PD-Ukraine], vía Wikipedia.
Vista trasera de un lanzacohetes múltiple BM-13 Katyusha, en el Museo de la Gran Guerra Patriótica de Kiev (Ucrania). Fuente y autoría: Radomil [CC BY-SA 3.0], vía Wikipedia.

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